Trucos de belleza que son infalibles
No hay dudas de que la felicidad y una buena sonrisa son, probablemente, el mejor maquillaje que podás lucir. No obstante podés sacar el máximo partido de vos misma de manera fácil y sencilla incorporando pequeños hábitos cotidianos: la belleza y la salud van muy de la mano, así que tendrás que empezar por cuidarte con una buena alimentación, un sueño reparador y la práctica habitual de actividad física. Y a todo eso le sumamos unos consejos prácticos para que podás estar radiante cada día

ENRIQUECE TUS CREMAS: usá aceites esenciales como el puro de argán (con vitamina E) o el de rosa mosqueta (regenerador). Poné una gota en tu pote de crema habitual y mezclá con una pequeña espátula.
DEPILACIÓN SIN EFECTOS SECUNDARIOS: horas antes de la depilación no usés productos que contengan alcohol ni crema corporal, para que la cera tenga mayor adherencia.
AGUA FRÍA: ducharse con agua fría tiene múltiples beneficios físicos y mentales. Incrementa la oxigenación, acelera el metabolismo, ayuda a mejorar la circulación sanguínea en el cuero cabelludo y previene la caida del cabello... Si una ducha fría te parece una tortura, después de darte un baño relajante, termina con un chorro frío.
LIBERATE DE ESPINILLAS: cuando la piel se enrojezca avisándote que va a aparecer una, aplicá una mascarilla purificante a base de arcilla. Dejala 15 minutos y enjuagá. Otra opción es disolver una aspirina en agua y aplicar la mezcla con un hisopo.
CEJAS DISCIPLINADAS: para acabar con los “remolinos” aplicá un poco de laca en un cepillito especial para cejas, peinalas en dirección contraria y, después, en su línea natural.
EL VINAGRE: en una botella que tenga un dispensador de spray poné una taza de agua con dos cucharadas de vinagre de manzana. Aplicá la mezcla después de lavarte el cabello y enjuagá con agua fría.
OJOS MÁS GRANDES: aplicá un lápiz blanco en la parte inferior de los párpados y una sombra blanca en el lagrimal.
ANTIDESCOLGAMIENTO: para combatir la flacidez se recomienda pasarse unos pequeños rodillos masajeadores sobre el contorno del rostro y el cuello cuando te ponés la crema.
EXFOLIANTE PARA LABIOS: mezclá una cucharada de azúcar y otra de miel y ponetela sobre los labios y masajealos con un cepillo de dientes suave o con la punta de los dedos. Enjuagalos y ponete un poco de bálsamo labial.
CONTORNO DE OJOS: si tu piel es muy seca, poné unas gotas de aceite de almendras en tu crema de contorno de ojos. Aplicala y dejá que se seque antes de acostarse.
CORRECTOR DE OJERAS: hay que marcar tres pequeños puntos con el corrector y unirlos con la yema del dedo meñique. Hacelo con pequeños toques, nunca arrastrando el producto.
SOMBRAS DURADERAS: para fijar las sombras de ojos, aplicá previamente corrector de ojeras por todo el párpado. Te durará toda la jornada sin cuartearse. Y si una vez terminado tu maquillaje querés que este permanezca mucho más tiempo, pulverizá sobre el rostro, a distancia, agua termal.
ANTES DE DEPILARTE LAS CEJAS: para evitar el dolor, ablandá la piel pasando un disco de algodón previamente humedecido en agua templada.
ALARGÁ TUS PESTAÑAS: para que se vean más largas y definidas, es necesario que reciban su porción de máscara una por una. Para ello, mové el cepillito en zigzag a la hora de aplicar el producto.
DELINEADOR DE OJOS: para conseguir una línea recta, apoyá un trozo de papel sobre el extremo final del ojo y en diagonal a este. Conseguir una línea definida nunca había sido tan fácil.
LABIAL: para evitar que el labial se corra, ponete un capa, después da un beso en un pañuelo y luego aplicate un toque de polvos sueltos y, por último, de nuevo una pasada de labial.
RUBOR ENERGIZANTE: si te sentís cansada, da un toque color rosa en las mejillas.
MAQUILLAJE ANTIEDAD: si tienes el párpado caído, no abusés de las sombras de ojos oscuras y si te han aparecido muchas arruguitas, evitá las sombras con brillo. Para obtener un look más fresco, utilizá las de tonos claros y naturales en texturas empolvadas o líquidas.
DESMAQUILLADO: si tenés la piel sensible, después de desmaquillarte, rociá el rostro con agua termal. Para un efecto “reparador” y calmante, podés impregnar un pañuelo de papel, aplicártelo sobre la cara y relajarte durante 10 minutos.







