Marcela Ruiz: “La crítica a la Justicia es demasiada y permanente”

La titular de la Cámara Civil y Comercial Común y de la Asociación de Magistrados, opinó sobre qué esperar para 2023.

Marcela Ruiz: “La crítica a la Justicia es demasiada y permanente”
Juan Manuel Montero
Por Juan Manuel Montero 12 Enero 2023

La presidenta de la Asociación de la Magistratura y la Función Judicial de Tucumán (AMT) Marcela Ruiz afirma que 2023 será un año de mucho acercamiento a la gente, sobre todo por la entrada en vigencia de los nuevos códigos procesales, y pide que el ciudadano confíe en la Justicia. La también presidenta de la Cámara Civil y Comercial Común de Tucumán y titular de la Federación Argentina de la Magistratura (FAM), una entidad que nuclea a jueces y juezas de todo el país y que tiene más de 16 mil asociados, advierte que el hecho de que transitemos un año político no debería afectar el funcionamiento de la Justicia y pidió separar los análisis del funcionamiento de los poderes judiciales de las provincias del Federal. Esta fue la charla con LA GACETA:

- ¿Qué balance hace de 2022?

- La Justicia tucumana trabajó muy bien. En la provincia se puede observar, con un mapeo de lo que pasa en el resto del país, que hay cosas en las que se están trabajando muy bien, como la digitalización, la reformas procesales, y la inmediatez, que fue muy importante. Se ve la cantidad de audiencias que se hacen y que están medidas. Casi ningún poder judicial tiene la medición que tenemos nosotros, de la cantidad de trabajo que se hace. En materia civil tenemos un promedio de 80 audiencias por día. Las personas que van a la audiencia tienen contacto con los jueces. Hay un elemento muy importante que es la utilización del zoom, que se sigue usando, y en materia penal hay más de 16.000 audiencias en total, un trabajo importante e impresionante. Eso implica por parte de la magistratura, de los funcionarios y también de quienes forman parte de nuestros equipos mucho trabajo, arduo, importante, comprometido, y que en definitiva tiene en miras a los destinatarios del servicio, que son los ciudadanos.

- ¿Qué importancia tuvieron las reformas de los códigos procesales?

- Muchísima. Definitivamente se va a aceitar lo que nosotros logramos, a diferencia de otras jurisdicciones. Es que tenemos dos reformas procesales la penal, ya hace un tiempo, y la civil reciente, que son con leyes, y no con acordadas. La implementación de la oralidad civil exigió mucho trabajo, con una gran fortaleza, con representantes de los poderes del estado, de las universidades, de los colegios de abogados. Hay cosas perfectibles, pero se hicieron, y dentro de otros grandes cambios que tiene el nuevo sistema, la oralidad es una gran ventaja ya que tiene que ver con los ciudadanos y la inmediatez. La inmediatez del contacto directo de quien va a dictar la sentencia con el destinatario. Antes se recibía una cédula para hacer lugar o no a la demanda. Ahora es el juez o la jueza quien dice si se hace lugar o no. Me parece que eso es ganancia absoluta, y es una gran fortaleza de la reforma procesal.

- ¿Cual es la situación actual de los magistrados?

- Las 16.000 audiencias y las 80 por día requieren mucho trabajo personal. Se necesita mayor cantidad de magistrados y magistradas. Están los pedidos hechos, y los concursos en marcha. No basta la reforma procesal, ya que debe ir acompañada también por la infraestructura y por los recursos humanos necesarios. Hay ocho o 10 concursos en trámite. Eso va a descomprimir mucho la tarea que tienen los jueces civiles, o en familia, donde hay vacantes, que calculamos que el año que viene estarán cubiertas. Hay mucho compromiso de parte de la magistratura, un trabajo muy importante. Quizás lo que ahora se tiene es mucha conciencia de que en el centro de nuestro trabajo están los ciudadanos y las ciudadanas. Con los Códigos antes se pensaba más en las formas que en quienes eran los destinatarios, y ahora se piensa al revés. Se mejora el acceso a Justicia, se ponen a punto muchos juzgados de paz, se están haciendo cosas que tienen que ver con acercar la justicia a todos. Además se dan muchos cursos, como por ejemplo en la Asociación de la Magistratura desde principio de año de forma ininterrumpida capacitaciones. Lo que quiere decir que hay una avidez por capacitarse. Hicimos capacitaciones presenciales, penales y civiles, y hay que empezar a trabajar en lo que tiene que ver con las personas que toman las decisiones, lo que no es tan fácil. Las personas que las tomamos tenemos que estar preparadas en todo sentido. Trabajar no solo en lo académico sino en el cuidado de todos los que trabajan dentro del Poder Judicial. Aquí se ventilan conflictos y lo que tenemos que hacer nosotros es estar en equilibrio para poder dar respuestas adecuadas.

Marcela Ruiz: “La crítica a la Justicia es demasiada y permanente”

- ¿Cómo toma las críticas a la Justicia?

- La FAM tiene 56 años, y hemos sacado un número muy importante de comunicados que tienen que ver con la defensa de la independencia del Poder Judicial. Desde el 66 siempre hubo intentos de ataque a la magistratura y a la función. ¿Eso cómo se combate? Teniendo convicción en lo que uno hace, teniendo en claro que la independencia no es solo para nosotros, sino también con el derecho que tienen las personas a ser juzgadas por jueces y juezas que en definitiva sean independientes. El Poder Judicial es el último lugar al que puede recurrir una persona cuando quiere que se reconozca su derecho, y se lo defiende en el día a día con nuestra lapicera, en la toma de las decisiones cotidianas, en que nadie pueda interferir o de alguna manera pueda condicionar las decisiones que nosotros tomamos. Separo lo que tiene que ver con nuestro trabajo diario, que no tengo ninguna duda que es independiente. En Tucumán se hace muchísimo, y lo mismo en otras provincias. Pero ¿qué es lo que se ve? Únicamente lo pasa en un sector muy minúsculo que es al que le interesan los medios nacionales, pero no hablan de las justicias provinciales. La Justicia Federal es otra cosa, y lo que le interesa a los periodistas provinciales o nacionales son distintas. A algunos les interesa más el conflicto. Se necesita que uno tenga convicciones, pero para esto también sirven las Asociaciones, ya que a veces esas peleas solas no las podés hacer. Hubo reformas e intentos que se defendieron de la manera que debían hacerse, cuándo y dónde debían hacerse. Y funcionó. Hubo intentos de modificaciones de ley, contrarias a la Constitución, y las leyes no salieron. Creo que la crítica es demasiada, no se ve el trabajo que se realiza, es permanente. Somos conscientes de la insatisfacción de la gente con relación a la Justicia. Ahora cuando cualquier persona tiene un problema va a la Justicia. Entonces, ¿creen o no? Si la gente no creyera en la Justicia no vendría a buscar que se reconozcan sus derechos. Aumentó el nivel de conflictividad, muchísimo. Pero también se cuenta con mecanismos y herramientas que antes no teníamos como métodos alternativos de resolución de conflictos. No había mediación, la conciliación no era tan efectiva. Ahora hay mucho trabajo con lo previo, e incluso dentro de los juicios, de los procesos. Derivar a mediación cuando se crea que es posible hacerlo. Pero todo se judicializa, y los números son reveladores con respecto a la cantidad de casos que ingresan a la Justicia.

- ¿Cómo prevé que será este año?

- Los años electorales tienen un efecto expansivo o amplificador. Entonces crece todo lo que ocurre, pero no siempre eso va destinado a la Justicia. A veces es con algunos fueros. Vamos a seguir trabajando todo el año de la misma manera y dando respuesta al ciudadano común. La Magistratura ahora habla, el modelo de que el juez hablaba a través de la sentencia es un modelo en el que por supuesto nos educamos nosotros, con el que nos formaron, pero ya está pasado de moda, y no responde a la realidad actual. Hay equipos de comunicación dentro de los poderes judiciales y hay muchas ganas dentro de la Magistratura de formarse en ese sentido. La comunicación es fundamental. Que la ciudadanía sepa lo que nosotros hacemos, pensamos, decimos, y por qué lo decimos es muy importante. Es una obligación y de esa forma contribuimos a la transparencia. Tiene que ver con la rendición de nuestros actos de gobierno, es muy importante hablar. Pero muchas veces no sabemos cómo hacerlo. Debemos aprender a comunicarnos, y buscar las formas de hacerlo. Queremos que la información llegue a todos. Uno de los aspectos más importantes para el correcto funcionamiento de una República tiene que ver con el fortalecimiento del Poder Judicial, no solo para jueces y juezas, sino para todos. Es importante esto para fortalecer la Democracia, y el vínculo entre la ciudadanía y nuestro propio poder. Nuestro compromiso está intacto, y se refuerza día a día., Queremos una Justicia cercana y trabajamos por ello, queremos que los ciudadanos y ciudadanas sepan lo que hacemos y queremos que el Poder Judicial sea confiable. Se está trabajando muchísimo para dar respuesta a la ciudadanía para que confíen. Espero que este año se respete al Poder Judicial, la división de poderes y que haya diálogo entre poderes y con la sociedad.

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