IRÁ A RATIFICAR. Cintia Álvarez se angustió al ver que el acta policial no plasmaba lo que ella había manifestado a la hora de dar testimonio. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO
“Soy la persona que estuvo con ella en el momento que se presentó en esta dependencia policial para radicar la denuncia en contra de Sebastián Balegno, porque según lo que me contó Noelia (Sosa), este le había pegado una cachetada y la agarró de los pelos; ella reaccionó y lo rasguñó. Todo comenzó en la casa de Balegno, donde también estaban presentes las hermanas de él”, se puede leer en la declaración informativa que Cintia Álvarez (33 años) dio en la comisaría de Trancas. La mujer, que atestiguó qué pasó el domingo en esa dependencia, reiteró esas palabras en entrevista con LA GACETA, sin embargo, también detalló otras cuestiones que no fueron mencionadas en el escrito. Así descubrió que en su declaración habían puesto algunas contradicciones y que otras frases fueron sacadas de contexto.
El domingo pasado, día de la madre, Noelia Sosa quiso denunciar a su pareja pero en la comisaría de Trancas le dijeron que volviera más tarde, cuando estuviera el oficial. Balegno esperaba en la puerta para denunciarla también. La joven no consiguió que la protegieran, se fue a casa y terminó ahorcándose.
1- Un teléfono roto
En este caso, el celular de la joven es clave. La amiga relató en sede policial que la pelea entre la pareja se desató “cuando Noelia encontró en el teléfono de Sebastián varios mensajes de otras mujeres y también había fotos íntimas. Ella pasó esa información a su teléfono y él se molestó y le rompió el celular de ella”. En entrevista con nuestro diario, Álvarez agregó que el teléfono quedó destruido y que le sacaron el chip. También mencionó que creía que el aparato ya estaba en manos de la Justicia para ser analizado; sin embargo el fiscal Carlos Sale le confirmó a LA GACETA que aún no pudieron dar con ese celular.
3- Primera polémica
A partir de ese punto, aparece lo más controvertido de la redacción sobre los dichos de la testigo. “Como a horas 14.45, una vez en la comisaría, los empleados le pidieron que aguarde hasta que llegara un oficial que traían de la localidad de San Pedro, o que regresara enseguida. Ella decidió retirarse para evitar cruzarse con Balegno, con quien tenía una relación amorosa”, es lo que aparece escrito en la declaración de la mujer que ya está en poder de Sale. “No, no fue así exactamente. Ella llegó a la comisaría y la sacaron a la calle; el policía la sacó a empujones prácticamente. Le pidieron que aguarde en la escalera de afuera y que esperara porque Balegno estaba adentro. Cuando él se retiró de la comisaría le dijeron a Noelia que volviera a las 17 cuando esté el oficial, porque estaba en San Pedro. En ningún momento le dijeron que lo esperara en la comisaría”, aclaró la testigo en entrevista.
4- ¿Error de tipeo?
Según el acta policial, la mujer había dicho que luego regresaron al departamento que alquilaban. En el escrito dice que el oficial Campero se había comunicado con Noelia a las 14.10, lo que resulta sumamente confuso, puesto que la testigo informó que se había presentado a las 14.45 en la comisaría. En la entrevista Álvarez explicó en que el horario de las 14.10 no era correcto. Luego de meditarlo, consideró que pudo haberse tratado de un simple error de redacción, y que la llamada pudo haber ocurrido en realidad a las 15.30.
5- Segunda polémica
Finalmente la testigo notó que en la declaración escrita había una oración fuera de contexto (o con doble sentido). Ese detalle le causó un gran malestar porque no había descubierto ese detalle hasta que LA GACETA se lo consultó. Aclaró que se presentará a rectificar ese punto si fuera necesario para que su amiga tenga justicia.
En la declaración informativa se puede leer: “después de la conversación telefónica con el oficial (Noelia) se contuvo mucho y se tranquilizó. Luego me dijo que ella no quería denunciarlo a Sebastián y que sentía vergüenza; seguimos hablando de otros temas”. En la entrevista aclaró: “ella ya estaba más tranquila. Primero lloró, luego tomamos un té y ella habló con Campero. Luego ella dijo: ‘es una vergüenza que tenga que llegar a esto. Me dijo que le avergonzaba llegar al punto de tener que denunciarlo por estos hechos’, no otra cosa. Ahí (en el escrito) se entiende como que ella no quería denunciar”.
La mujer en su declaración explicó finalmente que luego, más tranquilas, Sosa subió a su departamento a descansar. Ella no notó una señal que la alertara en el momento. Horas después Noelia fue hallada sin vida y con una carta sobre la cama.
En la Justicia hicieron dos observaciones sobre estas contradicciones: la primera es que la declaración policial no tiene validez legal, por eso se ratifican o rectifican en sede judicial. La segunda fue la recomendación de siempre leer estos documentos antes de firmarlos, para evitar inconvenientes.
El derrotero de Noelia
El domingo por la mañana, la joven comenzó a pelear con su pareja luego de que le encontrara mensajes comprometedores en su celular.
Según varias versiones, el productor habría tomado de los pelos a Noelia y luego le rompió el celular. Ella lo habría lastimado en los brazos.
Junto a una amiga decide presentarse en la comisaría de Trancas para denunciar por violencia de género a su pareja.
La joven, según la testigo, fue expulsada de la comisaría por los uniformados, ya que no se quería ir del lugar.
Regresó a la casa de su amiga donde tomo un té para calmarse y habló con un policía y su cuñado. Horas después su hija la encontró sin vida en su vivienda.








