EN LA CASA HISTÓRICA. Los jóvenes alemanes con sus pares locales. tucumán turismo

Dejaron die deutsche sprache (la lengua alemana), dijeron tschüss (adiós) a las bratwurst por unas semanas y vinieron a practicar español y a comer empanadas. Pasearon por el casco histórico, llegaron a la Casa Nougués y hasta se animaron a ir a la Ciudad Sagrada de Quilmes: 20 estudiantes alemanes realizaron un intercambio estudiantil de una semana en Tucumán.
Pertenecen a la Escuela Goethe Gymnasium, de Sajonia, y llegaron por un proyecto de turismo ideomático que impulsa el Ente Tucumán Turismo (ETT). “Nuestro objetivo es posicionar a Tucumán a través del idioma”, destacó Máximo Lozano Muñoz, jefe de la Unidad de Proyectos Especiales del ETT y agregó: “entendemos que no hay mejor promotor de la provincia que un turista que nos visita y se va satisfecho. Queremos que recorran lugares que son emblemáticos para que vivan in situ la experiencia”. Y así de contentos se fueron los estudiantes, que visitaron la provincia junto a los alumnos de las escuelas técnicas N°2 Obispo Colombres y N°3 Juan B. Terán, que ya estuvieron en Alemania con otro intercambio recientemente. “Disfruto mucho la ciudad, la comida y los paisajes; Tucumán tiene muchas montañas, algo que no se ve mucho en la ciudad de donde vengo”, contó Julius Pinsdorf, uno de los chicos del contingente.
Lo que más los sorprendió, al parecer, fue la comida. Jean Christopher destacó el sabor de las empanadas y aseguró que sin duda volverá a la provincia. Juliane Hunger también hizo énfasis en la gastronomía, “especialmente los alfajores y el dulce de leche”, y se mostró sorprendida por la amabilidad de la gente. “También me interesa mucho la diversidad cultural del lugar y el origen de su pueblo -expresó-; quiero seguir aprendiendo sobre los pueblos originarios de la región”.







