La Argentina lleva un cuarto de siglo en el que tres de cada 10 habitantes son pobres

La situación socioeconómica del país.

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La fotografía socioeconómica de la Argentina ha mostrado una mejora en indicadores sensibles como el de pobreza y, antes, del desempleo. Sin embargo, la inflación sigue devorándose el poder adquisitivo de la sociedad y su aceleración está por encima de los salarios de los argentinos. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la tasa de pobreza del primer semestre resultó del 36,5% y la de indigencia del 8,8%. Estos datos dan cuenta de un universo de 17 millones de personas que no reúnen ingresos necesarios para superar el umbral de pobreza y, de ese total, 4 millones se ubican bajo la línea de indigencia sin cubrir siquiera los requerimientos alimenticios.

A pesar de la mejora de estos indicadores con respecto al mismo semestre de 2021, los resultados continúan siendo preocupantes, ya que la evolución de la tasa de pobreza denota la consolidación de un piso irreductible del 30%, cumpliéndose 25 años en la historia argentina en donde al menos, tres de cada 10 personas no logran cubrir con sus ingresos sus necesidades básicas, advierten Laura Caullo y Azul Chincarini, economistas de . Además, en relación al último semestre del año pasado, la tasa de pobreza mejoró pero la de indigencia empeoró en los 31 aglomerados urbanos de la Argentina, lo cual refleja un aumento de la intensidad de la pobreza. “Esto significa que un grupo de personas que no alcanzaba a cubrir con sus ingresos la canasta básica total en el segundo semestre de 2021, ahora no llega a cubrir la canasta básica alimentaria, por lo que su situación de vulnerabilidad económica fue extremada”, indican las investigadoras.

En base a datos del Indec, las economistas observan el siguiente comportamiento del indicador:

• Entre 1970 y 1979, la tasa de pobreza promedio había sido del 4,2%.

• Entre 1980 y 1989, el índice promedio semestral subió al 22,3%.

• Entre 1990 y 1999, ascendió al 26%.

• Entre 2000 y 2009, la tasa de pobreza se ubicó en el promedio más alto, en un 36,3%, con siete semestres de aumento.

• Entre 2010 y este año, el índice fue del 30,9% y con una docena de semestres a la suba. En este aspecto, se abre un asterisco porque entre el segundo semestre de 2013 hasta la segunda mitad de 2015, el Indec no registró mediciones. Fue durante la gestión presidencial de Cristina Fernández de Kirchner. Incluso, en aquel tiempo se desató una polémica por las estadísticas oficiales que llegaron a registrar, antes de la interrupción, tasas del 5%.

Al analizar la brecha, para erradicar la indigencia, se debería transferir a cada hogar sumido en esta condición, una suma de $ 14.257 mensuales y para erradicar la pobreza, la suma es de $34.705.

Mientras tanto, el análisis por rango etario admite dos reflexiones, dicen las economistas de la entidad que pertenece a la Fundación Mediterránea.

Por un lado, la pobreza infantil hace siete semestres que afecta a más de la mitad de los niños menores a 14 años, en particular en la primera mitad de 2022 alcanzó a 5,7 millones de niños.

Por otro lado, en lo que respecta a los ancianos, en el último lustro la cantidad de pobres se duplicó y la cantidad de indigentes casi se cuadriplica. “Hoy casi 700.000 abuelos son pobres, un dato de relevancia a la hora de analizar rol del sistema previsión en el resguardo de este flagelo”, señalan.

A nivel regional, todas lograron una reducción de la tasa de pobreza e indigencia en relación al año pasado. Superan el umbral nacional de pobreza Cuyo y Gran Buenos Aires con una incidencia del 37% de su población. Luego, entre las tasas más bajas, se encuentran Patagonia (31,4%) y NOA (36%). En relación a la indigencia, Cuyo es la que menor tasa posee (4,2%) y el GBA la más alta (10,4%).

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