Fabrican juguetes, sufrieron un ciberdelito y ahora su negocio peligra

El emprendimiento tucumano debió recurrir a una rifa solidaria para intentar pagar la deuda que les quedó después de la estafa.

100 % MADERA. El negocio se dedica a elaborar casas de muñecas, cocinitas y objetos didácticos para niños.  100 % MADERA. El negocio se dedica a elaborar casas de muñecas, cocinitas y objetos didácticos para niños.

Con tantos recursos tecnológicos a disposición y el perfeccionamiento de las técnicas de ingeniería social, las estafas digitales adquieren cada vez mayor complejidad.

Nuna es un emprendimiento familiar que (desde hace cuatro años) se dedica a fabricar coloridas casas para muñecas y diversos juguetes artesanales hechos en madera. La semana pasada, el negocio sorprendió a sus seguidores al relatar que habían sufrido un ciberdelito y ahora debían recaudar dinero para intentar pagar una deuda de $100.000.

La historia arrancó el 16 de mayo, luego de que un hombre les realizara una compra telefónica desde Neuquén.

“Él pagó con su tarjeta de crédito y despachamos la mercadería sin problemas. Todo iba bien hasta que, a principios de septiembre, apareció un débito automático en mi cuenta del banco. Cuando logré comunicarme con la empresa de la tarjeta, dijeron que esa persona había desconocido y denunciado el consumo”, rememora su dueña Cecilia Pujadas.

En busca de soluciones, la artista emitió varios reclamos que fueron rechazados por cuestiones de operatividad. “También probé volver a comunicarme con el celular desde el cual me habían llamado para pedir los productos, pero el número ya no existía”, acota.

Desesperada decidió recurrir a los grupos de Facebook de esa provincia (como los del formato “¿Alguien sabe? ¡Yo sé!”) y compartir en ellos su situación hasta hallar al dueño de la tarjeta de crédito empleada.

“Dos horas después de publicar el descargo y pedir ayuda en esas comunidades, un señor se comunicó conmigo por teléfono. Me dijo que ese era su nombre, pero que jamás había realizado la compra ni tenía idea de cómo lograron acceder a sus datos personales y el registro de la tarjeta”, comenta.

El supuesto robo de datos y suplantación de la identidad no acabaron ahí. “Por seguridad, antes de entregar una encomienda, las agencias de transporte deben corroborar que el DNI del receptor y sus referencias (por ejemplo, la dirección) coincidan. En este caso, la persona que se quedó con las cosas también debió contar con esa información o, si no, existe otra modalidad fraudulenta por detrás de la cual fui víctima”, intenta dilucidar la damnificada.

Pedido de ayuda

Tras los hechos, el negocio aún debe pagar el monto total de esa transacción fraudulenta.

“Quizás $100.000 no les hacen ni cosquillas a otros emprendimientos. Sin embargo, a nosotros nos desestabilizó por completo las finanzas y quedó en riesgo nuestra subsistencia. Somos un emprendimiento chico y en esta época (sumado a la crisis económica) vendemos menos; recién logramos ver un aumento de pedidos para el Día del Niño, el Día de la Madre o en diciembre por los regalos de Las Fiestas”, lamenta Pujadas.

En un intento por compensar las cifras en rojo, la creadora de Nuna decidió recurrir a una rifa solidaria (de $200 cada boleto).

“En estos momentos, hasta lograr juntar el dinero, mi proveedor tuvo que fiarme mercadería para que pudiese continuar con el trabajo y vender más juguetes. Incluso sacamos promociones y descuentos en efectivo. Apelar a la solidaridad es lo que nos queda para lograr salir adelante y agradezco un montón a mis amigos y los clientes que intentaron darnos una mano”, añade.

El sorteo consta de tres premios y el ganador será revelado el 26 de septiembre a través de la tómbola nocturna de Tucumán. Quienes deseen colaborar pueden enviar un mensaje privado a las redes sociales (@nunaarteydecoracion) o WhatsApp (381) 3356959 del local.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios