El conductor Alejandro Fantino conversa con el periodista Ángel de Brito sobre su vida: “No sé cuánto gano, no tengo un mango ahorrado. A los contratos me los cierra Leo, mi guita la maneja Tronco. No le doy valor a eso. Yo le digo ´Leito pásame algo de plata, ¿con qué tarjeta pago?, poneme un mango en la billetera´. Yo confío en mi clan. Estoy solo, soy hijo único, pero mi clan me genera un sistema virtuoso. A mi guita la uso para vivir bien”, aseguró Fantino en ese diálogo que reprodujo la influencer LuliInvierte, @luliinvierte, licenciada en Administración y emprendedora. “Ser adulto también es ocuparte de tus finanzas. No podés no tener ahorros y, por más que confiemos en amistades o empleados, no podemos desentendernos”.

En Argentina la economía consume gran parte de nuestra vida, especialmente en momentos de crisis y alta inflación, como los de ahora. La economía es central para todos los seres humanos, permite el desarrollo de las naciones y de sus ciudadanos. Una de las trabas en el camino de la independencia personal es que la información de finanzas no es accesible de forma simple y fácil de entender, para ninguna persona, pero en el caso de las mujeres además de tener que destinar tiempo a capacitarse y aprender ese tiempo compite con sus trabajos no remunerados y las tareas de cuidado y domésticas que realizan. Un mujer independiente económicamente puede tomar mejores decisiones y tiene más posibilidades de salir del oscuro circulo vicioso de, por ejemplo, la violencia doméstica. “En el mundo existen más de 1.000 millones de mujeres que no tienen acceso a servicios financieros ni a educación financiera. En América Latina, sólo el 51% de las mujeres tiene acceso a una cuenta bancaria, el 11% ahorra y el 10% dispone del acceso al crédito. En la Argentina las mujeres tienen que enfrentar una brecha de ingresos del 27% menos en el salario y eso "hace que tengan menos dinero para ahorro e inversión", publicó recientemente el sitio A24.

Con el auge de las redes sociales y medios especializados, muchos decidieron democratizar las finanzas para tomar decisiones conscientes. Surgieron cuentas y libros especializados en el tema que bien vale la pena leer y seguir. Mujeres –y varones también- tienen la posibilidad así de informarse y conocer más sobre la importancia de ahorrar, invertir y gestionar mejor el dinero que ingresa a las arcas personales o familiares. Con tips, sugerencias y realizando cursos de economía personal se puede avanzar en este camino. Algunas influencers tomaron la posta para suplir la ausencia de educación financiera en las escuelas y poniendo el foco en la desigualdad de género que existe en la economía para "empoderarlas" y generar inclusión. Así, aparecieron @mujer_financiera, @finanzasfem y @luliinvierte quienes generan contenido diario para captar la atención de todos y democratizar las finanzas. En Argentina, 9 de cada 10 mujeres realizan estas actividades y dedican un promedio de 6,4 horas diarias, a ellas. Es decir, casi el doble que los varones, quienes ocupan sólo 3,4 horas diarias, según un informe de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género.

A estas cuentas en redes sociales se le sumaron una ola de libros sobre economía y finanzas, orientados a las mujeres. “Economía Feminista”, de la economista Mercedes D'Alessandro propone una mirada que sacude a la economía como ciencia y plantea nuevas dimensiones a las viejas discusiones sobre desigualdad y pobreza al tiempo que aporta ideas para construir una sociedad más igualitaria y justa. En “Dueña de tu dinero”, Helena Estrada -abogada, con un master en Mercado de Capitales y Financiero-, propone ayudarte a ordenar las finanzas para tomar el control de tu vida, desprenderte de tabúes y sincerar tu economía para transformarla por completo, de manera fácil y práctica.

Por último, en julio pasado se publicó “Es la economía, vos no sos estúpida” (Ed. Planeta), de Estefanía Pozzo, un libro que –a modo de manual- explica básicamente cómo funciona el sistema económico y brinda herramientas prácticas para tomar decisiones informadas respecto al sueldo, ahorros e inversiones. “Las mujeres y la economía no son asuntos separados. Lo que sí existe es una monopolización de las voces “autorizadas” a hablar del tema: como pueden ver en los medios de comunicación, la mayoría son varones. Y no es que no existan mujeres economistas o periodistas de economía, estamos ahí, pero no nos llaman o no nos escuchan. Además de esa mayoría de varones, lo que más me preocupa es cómo se refuerzan ciertos sesgos (por ejemplo, qué trabajos se valoran y cuáles no) y, especialmente, las barreras de entrada para otras identidades en la discusión económica”, dijo la periodista en una reciente entrevista a Infobae sobre su libro. “Mi apuesta, entonces, es que hablemos más de plata. Que sea un tema importante en nuestros proyectos vitales. Que, por ejemplo, el tema de la guita no se nos vuelva en contra cuando decidamos separarnos y quedemos completamente empobrecidas, porque nos niegan lo que nos corresponde o no depositan la cuota alimentaria. O que nos permita pensar qué opciones tenemos para salir de un círculo de violencia. Porque, como dice Cazzu en su canción “Chapiadora”, tenemos que empezar a pensar que en la cartera “va el rimel, labial, perfume y una calculadora””, concluyó.

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