EL fútbol y una puesta de género

El proyecto “Mi club se suma” busca que el tema de la violencia hacia las mujeres se visibilice en las canchas y en el ámbito deportivo. La propuesta luego tendría alcance nacional. Objetivos y cambios para vislumbrar una realidad sin femicidios

CONCEPCIÓN FÚTBOL CLUB. Los jugadores presenciaron una charla sobre violencia de género. CONCEPCIÓN FÚTBOL CLUB. Los jugadores presenciaron una charla sobre violencia de género. LA GACETA / FOTOS DE OSVALDO RIPOLL

Le pese a quien le pese, en esta época de revisiones, existen cosas a las cuales debemos pararle la pelota con urgencia. Entre ellas, figura la violencia de género.

“Mi club se suma” es un proyecto que arrancó a mitad de semana y tiene por objetivo abordar esta problemática dentro de Tucumán. En concreto, la iniciativa consiste en brindar diversos talleres de capacitación e instancias reflexivas dentro de las canchas y entidades deportivas.

“En 2020, nuestra provincia tuvo 14 femicidios de los cuales nueve ocurrieron en el Interior. Al año siguiente, la cifra subió a 19 y 14 de ellos también fueron en esos territorios. La lista sigue y anualmente las estadísticas muestran como las mujeres del interior quedan desamparadas. Para cambiar esta situación y llamar a la conciencia, sentimos que primero era necesario llegar a donde se nuclean los varones”, explica Ana Ferreyra, miembro de la Casa de las Mujeres Norma Nassif.

En la lista de argentinidades varias, el fútbol ocupa un lugar privilegiado: es popular, alborota pasiones y el tema se encuentra tan instalado que podemos discutir sobre un partido con amigos, familiares, el taxista o cualquier fulano que permanezca pegado a la tele en un bar. El resto de la lógica se engrana sola...

“La masa de gente masculina que se mueve durante las previas y el tercer tiempo es tremenda. Por eso, hacer que los jugadores, profesionales e hinchas participen y se interioricen sobre las problemáticas que sufrimos implica un gran aporte”, explica.

La propuesta cuenta con la intervención del Programa Universitario de Extensión y Desarrollo Social (Puedes), la Facultad de Artes y la Facultad de Psicología de la UNT. Sumado a la colaboración de la Liga Tucumana de Fútbol (LTF) y la Fundación Cultura para Todos.

Atentos y dispuestos

El miércoles, la iniciativa arrancó con una “prueba piloto” en Concepción. Después, la idea es visitar establecimientos en Monteros y Lules. Sin detenernos en el ámbito provincial, la ambición de sus creadores pasa por llevar las capacitaciones a todas las categorías del fútbol argentino.

Por unas horas, lo que antes era la cancha de básquet de Concepción Fútbol Club (CFC) se transformó en un aula improvisada. Allí, un montón de sillas negras aguardan a los visitantes. Pasado el mediodía, hay al menos 50 personas entre los jugadores, el cuerpo técnico, los profesores y los alumnos de las distintas disciplinas que se imparten.

Los talleres fueron pensados de la mano de psicólogos y otros profesionales con perspectiva de género. La propuesta arranca desde cero con conceptos básicos sobre la violencia hacia las mujeres, su flagelo en cifras y algunos pensamientos erróneos que son usuales.

“Por dar un ejemplo, también hablamos sobre el femicidio de María Medina (2012). Su mamá quiso poner una denuncia en el Observatorio de Violencia Doméstica y al ser la hija mayor de edad no se lo permitieron. A partir de este hecho y su desenlace, hubo cosas que cambiaron en el sistema de registro”, indica Ferreyra.

Rita Figueroa es primera vocal de la Comisión Directiva del club y considera que la movida logra que las organizaciones deportivas y los fanáticos se pongan a la altura del contexto histórico.

“El fútbol no puede quedar fuera de este camino; entendemos que debemos empezar a pensar, discutir y tomar acciones concretas contra la violencia de género desde nuestro espacio. Cuando me uní a CFC, tenía la expectativa de crear un área social de género y diversidad, pero resulta difícil por nuestro presupuesto. Hasta que ocurra vamos a accionar de esta forma y buscarle la vuelta para sensibilizar”, destaca.

A diferencia de otras campañas, desde el vamos “Mi club se suma” apunta a los hombres como destinatarios de cualquier esfuerzo.

“En general, las mujeres somos quienes sufrimos violencia y, además, luchamos contra ella. Vamos a cursos, los organizamos y a su vez estos son orquestados para nosotras. Dirigir el foco hacia los varones y darles esa responsabilidad a ellos, que la información les llegué a través de algo tan popular como el fútbol, implica un avance importante”, agrega la militante de Concepción Feminista.

Arte social

Junto a las disertaciones, la iniciativa contempla dejar su huella mediante algún tipo de intervención artística. A pocos metros de las plateas, ocho estudiantes van y vienen con los rodillos llenos de pintura roja.

Luego de varias horas, las manchas se transforman en siluetas nítidas. Sobre la pared aparecen entonces un grupo de féminas de distintas etnias, una futbolista y agente de policía. Por último, los esténciles dejan ver la Estatua de la Libertad y un arco de triunfo.

“Mientras seleccionábamos las imágenes se armaron discusiones muy interesantes con el grupo. Al final, quisimos trabajar con lo simbólico. El mensaje del mural referencia que, para llegar a donde estamos y obtener nuestras libertades, siempre hubo una masa de mujeres manifestándose; en lucha”, detalla Margarita Vera, profesora a cargo del taller A. Exequiel Linares de la Facultad de Artes.

En el sector inferior de la pared, unas guardas con cuervos (símbolo identitario de CFC) completan la postal. “Además, el mural cuenta con un código QR impreso para que la gente acceda a datos sobre la lucha y los lugares a los cuales acudir en busca de ayuda o acompañamiento”, acota la docente.

Bancos rojos, un nuevo avance para alzar la voz

Desde 2019, en diversas plazas y parques tucumanos pueden encontrarse bancos pintados de rojo. Este tipo de intervención surgió hace seis años en Italia y forma parte de una campaña internacional para vislumbrar la violencia hacia las mujeres y recordar a las víctimas de femicidios.

La novedad consiste en que, a partir del 15 de este mes la referencia conmemorativa podrá verse también en 32 aeropuertos de Argentina. Nuestra provincia será la primera en instalar los bancos y luego la acción se replicará en Salta, Jujuy, Catamarca y Santiago del Estero. El plan contempla instalar dos bancos rojos por mes (la zona de Buenos Aires quedará para una última etapa).

“La convocatoria nos emociona muchísimo porque sentimos que somos escuchadas. Tengo la esperanza de que vamos a cambiar la realidad de nuestras hermanas. Esa es la misión que perseguimos. Mantengo contacto con las familias de las víctimas y puedo asegurar que el dolor perdura la vida entera”, resalta Ana Ferreyra, directora de Género de la Fundación Cultura para Todos y miembro de la Casa de las Mujeres Norma Nassif.

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