Cartas de lectores III: una luz en la oscuridad

03 Julio 2022

En una carta al director de diciembre pasado leí que “a la Justicia tucumana le gusta la oscuridad”. La frase pareció profética, puesto que cinco días después la Corte iba a definir que ciertos datos legislativos son sensibles y, por ende, escapan a la publicidad de un sistema republicano. No voy a comentar ese fallo. Tampoco voy a cuestionar el acierto de la frase. Solo compartiré un hallazgo casual. Cuando existía el expediente en papel, año tras año, cada juzgado y cada tribunal compilaba las sentencias que había dictado. Esos gruesos libros, llamados “protocolos”, iban a parar, a la larga, al archivo judicial. En 2020, con la implementación del expediente digital se sustituyeron los viejos protocolos en papel por protocolos digitales, disponibles en la web. Así, 2021 es el primer año en el que se cuenta con las sentencias accesibles de los tribunales locales (salvo penal y familia, pero esa es harina de otro costal). ¿Quiere saber cuántas sentencias dictó cada juzgado y cada cámara? En teoría, basta con ir a cada protocolo y anotar el último número para conocerlo. Pero no nos quedemos con eso, ya que, como dice Víctor Abramovich, limitar el estudio de un caso judicial a su sentencia es como analizar una batalla a partir del número de muertos. El protocolo digital, a diferencia de su par en papel, permite acceder al expediente completo. ¿No le cierra una sentencia? Pues vea el expediente. Espero que la digitalización de los protocolos, como luz en la oscuridad, le permita a cada quien hacer sus comentarios. Al fin y al cabo, los hechos son sagrados, pero el comentario es libre.

Agustín Eugenio Acuña

agustin.eugenio.acuna@gmail.com

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