
“Cavalleria rusticana” es una obra emblemática de la ópera del verismo. Es una historia de amor, celos y venganza en un pueblo de Sicilia, a fines del siglo XIX. Hoy, a las 20, en el teatro San Martín (avenida Sarmiento 601) subirá a escena la última función de la creación de un acto de Pietro Mascagni.
Desde su estreno y en las cuatro funciones previas, la ópera marcó un éxito de público, a sala llena. Como la entrada es libre y gratuita pero con invitación, esta se debe retirar de 17 a 20 en la boletería del teatro y se entregan sólo dos por persona.
En la conducción de la puesta los responsables principales muestran su vasta experiencia en cada área de trabajo. Ellos son Ricardo Sbrocco, en el podio y en la dirección general; en la dirección escénica Jorge de Lassaletta maneja el drama, que transcurre en la cálida plaza del pueblo diseñada por el escenógrafo Juan Carlos Malcun. Atractivo es el diseño de vestuario y caracterización de Julio Rojas.
Intervienen en la puesta 200 personas, entre solistas e integrantes del Coro y la Orquesta Estable de la Provincia, el Grupo de Teatro de Adultos Mayores y el Grupo de Teatro de Niños y Jóvenes del Ente Cultural, más el personal técnico del San Martin.
En las tres primeras funciones actuaron como solistas cantantes invitados. Hoy por segunda vez cantarán solistas tucumanos en los roles protagónicos: la soprano Claudia Manrique como Santuzza, el rol más demandante de la obra, a la par del tenor Ramón Poliche como Turiddu y el barítono Matías Safarsi como Alfio. Las sopranos Josefina Viejobueno (Lola) y Constanza García (Mamma Lucia) se lucieron desde la primera función, así como la Orquesta, en especial en el Intermezzo. El Coro suena potente y renovado, a partir de la dinámica de incorporación de voces.







