¿Publicidades entre las series?: Las estrategias de Netflix para volver a ser la reina del streaming

Tras su mayor caída en los últimos 10 años, la plataforma apuesta por suscripciones con anuncios, límite a las cuentas compartidas y videojuegos. ¿Podrá recuperar a los usuarios que perdió?

¿Publicidades entre las series?: Las estrategias de Netflix para volver a ser la reina del streaming

Entre los años 80 y 90 había un ritual cada fin de semana: Llegar al videoclub, pasar una hora revisando los estantes y leyendo las descripciones de las carátulas hasta dar por fin con la película elegida (eso sí, cruzar los dedos de que no estuviera alquilada). La imagen es probablemente un relato prehistórico para los nacidos en los años 2000. Para nosotros, los +30, tiene un dejo de nostalgia. ¿Qué hizo desaparecer de la faz de la tierra y sin dejar rastros a los miles de videoclubes que había?

Uno de los encargados de firmar el certificado de defunción de los VHS rebobinados y los DVDs de alquiler fue Netflix. Hoy, quien supo ser la reina del streaming, la exitosa creadora de un nuevo modelo de negocio de entretenimiento, parece estar también en peligro de extinción.

Hace una semana, experimentó un golpe sin precedentes: en los últimos tres meses perdió 200.000 suscriptores, ubicándose muy por debajo de las expectativas. La plataforma preveía ganar 2,5 millones de nuevos usuarios en el primer trimestre y quedó por debajo de esa cifra, un número que ya era bajo con respecto al mismo trimestre del año pasado cuando había conseguido cosechar 3,9 millones. Como consecuencia, sus acciones se desplomaron un 35% en la bolsa. La mayor caída en 20 años.

¿Y qué van a hacer para palear la crisis?

Las dos estrategias más fuertes que han sonado en los últimos días han sido un tanto polémicas. Por un lado, Netflix buscará limitar las cuentas compartidas. Algo que hasta el momento no suponía un problema pero que evidentemente podría sumarle unos cuantos suscriptores nuevos, (diganle adiós a la contraseña de la tía).

La otra estrategia es la de sumar publicidad en la plataforma. Reed Hastings (CEO de Netflix) nunca estuvo muy de acuerdo con la idea pero en una reunión de inversores admitió que estaban evaluando la posibilidad de añadir una suscripción más barata con anuncios incluidos. Cabe recordar que en enero de este año la plataforma anunció un incremento de su tarifa, algo que según sus directivos derivó en la merma de 600.000 clientes en Estados Unidos y Canadá.

La idea de una suscripción barata con publicidad no es descabellada; ya la está implementando HBO Max desde el año pasado y Disney también la está evaluando. De momento, la decisión aún no se ha aprobado y se estudiará en el próximo año.

¿Publicidades entre las series?: Las estrategias de Netflix para volver a ser la reina del streaming

Por otra parte, la apuesta fuerte será en el contenido fuera de los Estados Unidos, para fidelizar al público local. Frente al aumento de la competencia y la ralentización de crecimiento en norteamérica, Netflix apuesta a mercados internacionales como Japón o la India, de donde proceden la mayoría de sus nuevos abonados. Y gastando a lo grande: los servicios de streaming invirtieron 50.000 millones de dólares en nuevos contenidos el año pasado, para tratar de retener a los suscriptores. Esto supone un aumento del 50% respecto a 2019, antes del inicio de la pandemia.

Además, Netflix también está buscando nuevas fórmulas para atraer abonados, incluido el mundo gamer. De acuerdo a The Washington Post, la plataforma apostará fuertemente por los videojuegos con el lanzamiento de cerca de 50 nuevos títulos para dispositivos móviles.

El compromiso de la compañía estadounidense con el entretenimiento electrónico es multifacético: desde el desarrollo de juegos hasta la adquisición de estudios y editores, pasando por la adaptación de las principales franquicias de videojuegos a la pantalla chica (éxitos como The Witcher o Arcane, por mencionar algunos).

¿Pero cómo llegaron a eso? ¿Qué puede pasar con la que supo ser la reina del streaming?

Durante la pandemia los ingresos habían superado todos los récords. El confinamiento en los hogares catapultó la demanda de series, películas y documentales. Sin embargo, todo lo que sube indefectiblemente baja y después vino el tiro por la culata. La significativa disminución de las producciones originales por las restricciones del covid y algunas fallas en el modelo de negocio: cuentas compartidas por varios hogares y las dificultades de crecimiento en mercados saturados como Estados Unidos son algunas de las razones que le quitaron la corona.

Por otra parte, la decisión política de retirarse de Rusia le restó otros 700.000 suscriptores…

Si a eso le sumamos la pérdida del monopolio y la apuesta de gigantes como Disney, HBO, Amazon y Apple con sus propias plataformas, el camino de Netflix parece muy cuesta arriba. De hecho, los directivos admiten que el camino es sombrío: esperan que la pérdida del número de suscriptores aumente a dos millones antes de julio.

Al igual que Blockbuster y las grandes cadenas de videoclubes a principios de los 2000, Netflix se encuentra en una encrucijada. Las transformaciones son permanentes y los gustos de los usuarios cambian de un momento a otro. La idea de que lo que importa es la cantidad y no la calidad derribó a grandes cadenas de cable o satélite y a industrias enteras.

Hoy Netflix enfrenta el mismo desafío. Si no elige bien, el riesgo es terminar igual que los videoclubes: entre los pasillos y estantes vacíos del olvido de algunos treintañeros.

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