La Cocha lanza sus propias delicias embutidas

A siete meses de la inauguración oficial, comenzaron a producirse chorizos y salchichas

TRABAJO ARTESANAL. Los empleados separan la carne de cerdo que será utilizada en los chacinados.  TRABAJO ARTESANAL. Los empleados separan la carne de cerdo que será utilizada en los chacinados. LA GACETA / FOTO DE OSVALDO RIPOLL

La fábrica de chacinados y salazones de La Cocha comienza a producir de a poco, después de siete meses de haber sido inaugurada por el presidente Alberto Fernández. La planta logró ser equipada totalmente con moderna tecnología. Y mientras se ultiman algunos ajustes técnicos en las amplias instalaciones (ubicada a orilla de la ruta 334), desde hace días ya se fabrica y comercializa a baja escala algunos productos frescos como chorizos parrilleros, criollos y salchichas criollas. Un asesor técnico de Villa María (Córdoba) comenzó ayer a dirigir la elaboración de salames, morcillas y codeguines (un tipo de embutido fresco parecido al chorizo cuyo ingrediente principal es el cerdo).

La semana próxima se prevé el lanzamiento de algunos de los productos con una degustación a la que se invitó a autoridades provinciales y especialistas. “Se pretende exhibir y poner a consideración lo que se está elaborando. Luego se avanzaría en la intensificación productiva con fines comerciales”, explicó el intendente Leopoldo Rodríguez (h). El municipio ya adquirió, con la ayuda de la provincia, un móvil que será provisto de un equipo de frío para la distribución de los alimentos. Llevarán, orgullosamente, la marca “La Cochense”.

“Hay una expectativa favorable en el mercado”, aseguró el funcionario. Es que de acuerdo a un estudio, el 85% de los chacinados que se consumen proviene de otras provincias. Y el objetivo es cubrir parte de ese déficit de producción. “Fuimos prudentes a la hora de ir respetando todo los pasos que llevan a la elaboración de los alimentos. Por eso cuando los productos salgan al mercado lo harán con una buena calidad y con cada uno estandarizado”, apuntó Rodríguez con respecto al tiempo que pasó entre la inauguración oficial con visita presidencial incluida y el comienzo de la producción.

Criadero propio

“La idea es ir armando una unidad productiva de lechones que alcance un volumen importante de carne para de esta manera tratar de abastecer el consumo local de la provincia”, precisó Daniel Baytala, responsable de la puesta en marcha del proyecto.

En la fábrica se desempeñan por ahora seis personas. Ayer se incorporó la jefa de planta Alejandra Durán y temporalmente el asesor productivo Guillermo Ferrari, que proviene de Villa María. Se trata de un especialista de embutidos con más de 50 años de trayectoria en distintas plantas de Córdoba. “Tenemos que tratar de definir productos de alta calidad y con un perfil de sabor propio. Y disponemos de toda la infraestructura necesaria para lograrlo”, sostuvo Ferrari.

La planta está dotada de un grupo electrógeno propio que garantiza la provisión de energía eléctrica en caso de emergencia, equipos de secadores para las dos cámaras de medias reses y enfriado de cocción. En el interior las instalaciones se despliegan una sala de recepción de reses, una cámara frigorífica para 100 media reses, otra sala para despostar o desmenuzar la carne, una destinada a la elaboración de los chacinados, de secadero y enfriamiento. “Hubo muchos tropiezos en este proceso que es muy complicado y que pese a la ansiedad que nos dominaba y la presión de los que no creían en esto, hoy podemos decir que, gracias a que nos mantuvimos prudentes, hemos dado un gran paso para cristalizar un proyecto sustentable”, concluyó Rodríguez.

Asistencia a los productores de la zona: un programa de desarrollo productivo

Uno de los objetivos es que la fábrica se constituya en la vidriera de La Cocha y  potencie la  generación de trabajo. Nació en el marco de un Proyecto Integrado de Desarrollo Productivo, monitoreado desde la Nación. “Este sistema dispone de varios eslabones. Y la planta es uno de los que le da valor agregado a la producción de porcinos. Están además el Centro de Inseminación Porcina (CIAP), el área de maternidad y otro de engorde. Todo este proceso se articula con los productores. Disponemos de una genética de punta y un equipo técnico que contribuyen a que los productores desarrollen la actividad con las mejores prácticas”, explicó el intendente de La Cocha, Leopoldo Rodríguez. En la actualidad en la iniciativa están involucrados directamente unos 40 granjeros. Hay otros, a los que se les asiste con inseminación en las localidades de Leales y Frías.  “Se viene trabajando a prueba y error. Ahora presentaremos solo algunos de los  productos, aunque la planta permite la elaboración de muchos más. Insisto, la idea es lanzar  la comercialización de acuerdo a la demanda y después a medida que vayamos creciendo en la  elaboración, incorporaremos otros productos” explicó finalmente el funcionario.

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