El editorial de Van Mameren: "las fórmulas se hacen con una sola intención, ganar elecciones"

El conductor de Panorama Tucumano analizó el presente político, marcado por los "enemigos íntimos".

30 Marzo 2022

Federico van Mameren, conductor del ciclo político de LGPlay Panorama Tucumano, primero enumeró los síntomas: piqueteros acampando en la 9 de julio; estatuas de Cristina y de Néstor, rotas;  protestas de trenes, que paralizaron a medio Buenos Aires.  "Da la sensación de que la inseguridad y que los problemas son los problemas de ellos otros y no de nosotros, son problemas de otros y no de la sociedad. Algo está pasando. Los síntomas son muy concretos de la descomposición de la relación entre Cristina Kirchner y Alberto Fernández y afecta concretamente a la Argentina", señaló en su editorial.

El periodista recordó que no es un problema de hoy. Se cura con voluntad, se cura cediendo. Pero la historia muestra que no siempre es fácil eso. Rara vez ocurre.  

"Ya tuvimos la historia de Raúl Alfonsín y de Martínez, donde entre ellos ni siquiera se hablaban. Tuvimos la historia de Carlos Menem y Eduardo Duhalde, era un desastre y ese cortocircuito sirvió para que descubriéramos muchos casos de corrupción. Tuvimos la historia de Menem y Ruckauf, que duró poco porque Menem lo desactivó para que su vice fuera candidato a gobernador de Buenos Aires y quedó su hermano como vicepresidente. Quizá esta fue la excepción a la regla, porque después vino Fernando De la Rúa y Chacho Álvarez, ustedes recordarán a Chacho desarmando la coalición y yéndose porque no le gustaban las causas de corrupción que se empezaban a pergeñar y a armar en el Senado. Después Néstor Kirchner y Daniel Scioli, ustedes ya sabrán que Scioli quedó a un costado de la ruta mientras Néstor y Cristina seguían avanzando. Después Cristina y Julio Cobos, con la 125 (fue un momento en el que hasta Néstor le proponía a Cristina que renuncien y se vayan). Y después Cristina y Amado Boudou: cuando ella se enteró del caso Ciconne, Boudou quedó dando vueltas en la justicia. Y hoy, otra vez sopa de arroz: la discusión entre un presidente y una vicepresidenta", dijo.

Y acotó: "Lo que pasa es que las fórmulas se hacen con una sola intención: ganar elecciones... Lo mismo pasa con las coaliciones. Se arman solamente para ganar elecciones. No hay principios, no hay acuerdos, ni pactos, ni firmas".

En contraste con lo que sucede en la Casa Rosada, en Tucumán hay más calma. "En Tucumán, Jaldo y Manzur decidieron que cuando vengan las Paso, cuando se diriman las PASO, van a jugar para Alberto. Y hay calma porque hay un acuerdo tácito, o han fumado la pipa de la paz", dijo.

Federico van Mameren dijo en su editorial que Jaldo parece que va a poder cumplir su sueño; para eso Manzur tendrá que poner a alguien en la fórmula, seguramente el elegido será el senador Yedlin, de esa manera le queda cuatro años al senador suplente, el jefe de gabinete.

"Esos son los acuerdos que permiten que en Tucumán todo esté calmo. No se ha tocado su gabinete, Manzur mantuvo su poder, Jaldo también y Jaldo exagera su buena relación, sus alabanzas al jefe de gabinete, pero por ahora de esa manera tiene el futuro asegurado", señaló.

Del otro lado ,el radicalismo está a las puertas de una elección. "El sábado, una metáfora clarita en San Javier: se casaba el hijo de Lucho Argañaraz, concejal radical e interventor de la UCR y él distribuyó la mesa de la misma manera en que está distribuido el poder en el radicalismo. Sebastián Salazar y Raúl Albarracín; en otra mesa Roberto Sánchez y José Cano, Mariano Campero, Silvia Elías de Pérez. En otra mesa, Ariel García y Luis González. Y en otra mesa, solo, el peronista Germán Alfaro. Alfaro mira desde lejos la interna radical, y le parece importante el juego posterior de Juntos por el Cambio.

Podría haber sido un solo tablón, con Alfaro mirando desde lejos. Un solo tablón porque parece que podrían llegar a una lista única.

Para la unidad, van a tener que aceptar los 2.500 afiliados de Ariel García, que hasta ahora la junta electoral no acepta. Si eso sigue así, otra interna radical que va a la justicia.

En esa fiesta, Campero se acercó a la mesa de Alfaro, pero Campero fue recibido con frialdad. Alfaro le está pagando a Campero su trato de antes de las elecciones.

Federico van Mameren cerró su editorial señalando una nueva tensión, no esta vez de un presidente y su vice, ni de los integrante de una alianza, sino entre dos poderes: el Narcomenudeo muestra dos posturas encontradas.

Mientras, señaló el periodista, se sigue haciendo campaña vendiendo drogas. La droga da vuelta en la cara de todos, sin que le demos importancia. "Ahí sí la vida pública y privada está muy junta y sin grietas y justifica todo el daño que hace la droga.

Comentarios