Con el gran chaparral descubierto en Ciudacita (foto), la tendencia del cultivo de plantas de marihuana se consolidó en lo que va del -llamado por la Policía- “Verano Feliz”: en esa localidad de Simoca los agentes de la Dirección de Drogas Peligrosas hallaron 100 plantas y consolidaron lo que consideran una exitosa campaña antinarcóticos. El ministro de Seguridad Ciudadana, Eugenio Agüero Gamboa, dijo en uno de los comunicados de prensa que en los tres meses de gestión ya se van secuestrando unos 400 kilos de droga.
Habrá que ver qué dice el Observatorio Provincial de Drogas -inaugurado en 2019- sobre los resultados de los controles realizados en general en la ruta 307, en Tafí del Valle y El Mollar, y en San Pedro de Colalao, así como en operativos y en allanamientos que dieron cuenta del secuestro casual de al menos 170 plantas a lo largo de la geografía provincial: en una casa de Aguilares, durante el operativo por robo de un generador trifásico se hallaron dos plantas; en una vivienda de Bella Vista se encontraron siete plantas mientras se buscaba una moto robada; en una casa de barrio Crucero Belgrano un hombre acusado por violencia de género tenía dos plantas, y en la vera de la ruta 307 se encontraron 20 plantas a la altura de Santa Lucía. Hasta los dueños del ingenio La Providencia en Río Seco hicieron denuncia porque dentro del predio alguien había cultivado un chaparral de 20 plantas.
Esto, sin contar lo que hallaron los perros antinarcóticos “Luna”, Fran” y “Lebrón”, que olieron las sustancias que varios viajeros llevaban a los Valles: pastillas de éxtasis, porros y hasta nueve hongos alucinógenos. O dos mujeres que fueron a visitar a sus hijos detenidos en Concepción y en Simoca y les llevaron dos porros. En todos los casos, hubo secuestro de sustancias pero no se detuvo a los poseedores, porque no se trataba de vendedores. Hubo algunos casos de secuestro de más cantidad de droga (medio kilo de cocaína y 1,1 kilo de marihuana) en los que se presume que se trataba de narcomenudeo (no se dieron más precisiones en los comunicados de prensa) y también hubo un estruendoso secuestro de un camión con 200 kilos de hojas de coca, operativo incomprensible porque esa sustancia se usa para el coqueo y se vende libremente, de modo que no se entiende por qué la Policía y los funcionarios de seguridad gastan tiempo, dinero y esfuerzo en algo que no tiene sentido.
En realidad la gran cantidad de operativos del “Verano Feliz” muestra, por un lado, la tendencia a perseguir el menudeo que no tiene resultado en la lucha antidrogas porque termina secuestrando cantidades ínfimas de marihuana en zonas marginales pese a que los porros circulan por todas partes sin que nadie lo impida, y esos operativos son luego desestimados por la Justicia. Los grandes narcotraficantes van por otro lado. ¿Cuánto le cuesta al Estado este tipo de operativos sin sentido? Acaso ese dinero gastado debería invertirse más en la política contra las adicciones, que son las que inciden en la demanda para el narcotráfico. El ex funcionario nacional Alberto Föhrig dice que en la Argentina existen problemas significativos para rehabilitar a personas de bajos ingresos y con alto nivel de adicción. También dice que estamos viendo cómo el narcotráfico empieza a condicionar a poderes políticos provinciales. Pero todo es especulación. No están claras las cifras. Föhrig, que se preocupa por el narcomenudeo, dice también que “en algunas fuerzas de seguridad se usa como excusa para hacer número estadístico”.
En este sentido, los comunicados de prensa sobre el “Verano Feliz” apenas dan cuenta de fenómenos puntuales y esporádicos, que hacen ruido pero no muestran el problema, sino la hipocresía de esta sociedad indecisa entre el miedo a la droga y la liviandad frente a los consumos problemáticos de alcohol, marihuana y otras sustancias. ¿Está mal o está bien tener una planta de marihuana? ¿Se acuerdan de cuando el ex juez de la Corte, Eugenio Zaffaroni, decía que con una plantita en el balcón se terminaba con el tráfico? ¿Está mal o está bien que haya jóvenes tucumanos que se van a cultivar marihuana en California, en plantaciones legales? ¿Hacia dónde va Tucumán, ahora que el gobernador interino, Osvaldo Jaldo, quiere que se aplique de una vez la ley contra el narcomenudeo, que está suspendida por una medida planteada ante la Corte Suprema?
Como se trata de un tema que nos sume en contradicciones, es difícil llegar a decisiones claras, puesto que por donde se lo mire aparecen más asuntos que asustan, como la tragedia de Buenos Aires, donde fallecieron consumidores afectados por cocaína adulterada. ¿Esas sustancias son las mismas que se consumen acá? ¿Hay riesgo de que ocurra lo mismo? Habría que ver si los funcionarios tienen elementos para saber lo que pasa y para dónde está orientada la política antidrogas y si sus resultados son los que necesita la sociedad.








