Son incansables. Y ubicuos: están en todas partes. Algunos son imprudentes con el tránsito. La mayoría sufre precarización laboral. Los cadetes del “delivery” ya son parte del paisaje.
TODO A PULMÓN. Los que trabajan en bicicleta ahorran en combustible, pero cargan los pedidos en la espalda. En días de calor es muy esforzado. la gaceta / fotos de inés quinteros orio