Un incómodo verano para el gabinete tucumano

Nombramiento en el Ministerio de Desarrollo Productivo.

FOTO COMUNICACIÓN PÚBLICA. FOTO COMUNICACIÓN PÚBLICA.
Marcelo Aguaysol
Por Marcelo Aguaysol 07 Enero 2022

Los problemas son más visibles en algunas áreas que en otras. La pandemia de la Covid-19 ha obligado a varios miembros del gabinete tucumano a desistir de las vacaciones y, en el mejor de los casos, a posponerlas hasta cuando la ola de contagios se amesete o baje. Pocos son los que han tomado licencia. Hay algunos que no pueden retornar a sus funciones; otros que se recuperaron y están convalecientes. Pero la inmensa mayoría ha decidido seguir en sus puestos. El propio vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo, Osvaldo Jaldo, ha postergado su descanso. La tercera ola no le da tregua; tampoco las decisiones que se toman en la Casa Rosada y que involucran reuniones de apoyo político e institucional para la gestión del presidente Alberto Fernández.

Esta mañana, algunos miembros del gabinete deslizaron, en tono de broma, que pronto les llegará el turno del descanso. "No sé si cuando vuelvan el sillón que tienen estará disponible", cuentan que lanzó Jaldo en un tono de ironía que, en cierta medida, exterioriza los aires de renovación que el tranqueño quiere darle a la gestión desde el primer día que se hizo cargo de la Gobernación, el 20 de septiembre pasado.

El ánimo matinal del vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo no era el mejor. Muy temprano pidió que se protocolicen todos los instrumentos jurídicos para darle las gracias a Mariano Garmendia por los servicios prestados en la Secretaría de Estado de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Desarrollo Productivo. El ex funcionario provincial había sido nominado para la presidencia del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), un cargo al que ya había aspirado apenas arrancó la gestión de Alberto Fernández. En aquella oportunidad no pudo ser. El entonces ministro de Agricultura de la Nación, Luis Basterra, se inclinó por Susana Mirassou, una técnica de carrera en ese organismo. Pero, ¿qué alteró el semblante del compañero de fórmula del actual jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manzur? En el círculo cercano a Jaldo se comenta que el mandatario interino se enteró por los medios de la designación nacional de Garmendia y que nadie le comunicó sobre la necesidad de un recambio en el área de Desarrollo Productivo. Jaldo estaba en Buenos Aires asistiendo a la cumbre convocada en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada donde el ministro de Economía Martín Guzmán expuso algunos detalles de la negociación con el FMI. Dicen que hubo un intento de llamada para darle la buena nueva. Jaldo prefirió no contestar acerca de este episodio. No lo afirmó ni lo negó. Más bien habló con los hechos. Hoy mismo tomó juramento al médico veterinario Eduardo Castro para cubrir la vacante que dejó Garmendia. El ex coordinador regional del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) es cercano al tranqueño. En marzo pasado, Castro fue una de las víctimas de la puja de poder que protagonizaron Manzur y Jaldo, previa a las PASO. La conducción del Senasa le pidió el puesto. Hoy, el rostro del veterinario exteriorizó la sorpresa que le produjo ocupar un cargo de relevancia dentro de la estructura del Ministerio de Desarrollo Productivo. Lleva el sello del jaldismo.

Garmendia, en tanto, espera la resolución que lo confirme en la titularidad del INTA. El ingeniero agrónomo y ex titular de la Estación Experimental Famaillá del INTA forma parte de la legión tucumana que se sumó al gabinete nacional. Entre otros, de la mano de Manzur, a distintas reparticiones federales llegaron Jorge Neme (pasó de la Cancillería a la subjefatura de Gabinete); Sisto Terán Nougués, titular de la Unidad Belgrano Norte Grande; Santiago Yanotti (hoy vicepresidente de Cammesa), Guillermo Usandivaras (subsecretario de Coordinación Institucional de Energía, puesto que ocupaba Yanotti) y Hugo Cabral (secretario de Articulación Federal). En el Gobierno creen que dos o tres colaboradores más del gobernador en uso de licencia tiene destino federal.

A su manera, Manzur y Jaldo intentan consolidar su gestión. El médico sanitarista trata de resistir a los embates internos y externos, en un puesto que hoy concentra las decisiones presupuestarias del Gobierno nacional. El contador de Trancas, a su vez, trata de darle su impronta a una administración que aún le quedan poco menos de dos años y un proceso eleccionario a la vista, en 2023, con la idea de continuidad.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios