El balance oficial ha sido silencioso. Pero, independientemente de las cuestiones propias de la gestión, 2021 ha sido un año de tensiones políticas dentro del Frente de Todos con un anticipado enfrentamiento de poder entre el gobernador en uso de licencia y jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo, Osvaldo Jaldo. Lo llamativo de esa situación ha sido que la grieta sólo se percibió dentro de la coalición, pero no entre la sociedad que, de acuerdo con un sondeo de cierre de año solicitado por el mandatario interino al consultor Mario Nahuz, la grieta o las peleas políticas sólo le interesa al 1% de los consultados. El foco de los problemas que más inquieta a los tucumanos está puesto en la economía que, curiosamente, ha dejado en segundo plano a otra de las cuestiones con situaciones estructurales en el distrito: la inseguridad. Según el trabajo sociopolítico al que accedió LA GACETA, las cuestiones económicas inquietan a la mitad de los tucumanos sondeados por N&A Consultores, mientras que la seguridad y el narcotráfico aqueja a cuatro de cada 10 ciudadanos. El jueves, al participar del acto de ascenso a 2.300 policías, Jaldo explicó que esa decisión “tienen que ver con la decisión institucional que tomó el Gobierno provincial de reforzar una de las áreas mas importantes de nuestra gestión como lo es la seguridad”. Pero también ha dejado en claro que la mayor jerarquía requiere de más responsabilidad en la prevención del delito y que, además, esa tarea necesita de una policía más comprometida y en la calle más que en las oficinas de las comisarías.
El sondeo, asimismo, ha mostrado que los tucumanos están más preocupados por la corrupción que por las consecuencias de la Covid-19. En la Casa de Gobierno interpretan que la primera cuestión está relacionada a una percepción general y clásica de la política, mientras que la situación sanitaria se asienta más en el plan de vacunación que en la tercera ola de contagios que se ha observado en los últimos días.
La gestión provincial ha transitado un diciembre de paz social. El “Plan Platita” a nivel nacional y el desembolso de unos $ 31.000 millones a través del pago de dos salarios y del medio aguinaldo a los estatales, que se observará hasta el fin de semana que viene, ha significado un aliento para el movimiento comercial en un período de alto consumo. Pero lo que más agobia a la sociedad está vinculado con otros dos aspectos socioeconómicos que se potenciaron durante los casi dos años de pandemia: la desocupación y la pobreza. Sólo en el Gran Tucumán-Tafí Viejo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) ha corroborado que hay 37.000 personas que se declararon desempleadas al cierre del tercer trimestre. El indicador ha descendido respecto de 2020, cuando era del 11% y, en medio del aislamiento obligatorio por la pandemia, había 39.000 desocupados, de acuerdo con la medición oficial. Complementariamente, el stock de empleos registrados (152.100) aún muestra que a la actividad privada tucumana le cuesta recuperar esos 2.000 puestos perdidos, según surge del informe de la Dirección de Estadística de la Provincia. La pobreza es la otra materia pendiente, vinculada directamente con la inflación. El 46,2% de la población del principal aglomerado urbano tucumano (418.190 personas) no logra reunir los ingresos mínimos para dejar de ser pobre. Para una familia tipo, la canasta básica total -la cantidad de dinero que se necesita para evitar ser parte de este estrato social- fue calculada en $ 65.534 mensuales. Si ese grupo dependiera de un solo ingreso para sostener sus gastos, podría decirse que más cerca de caer en la pobreza está un empleado del sector privado (con un salario promedio de $ 67.900) que un trabajador estatal (la media salarial ha sido de $ 72.788 mensuales al tercer trimestre), según el Reporte Económico que periódicamente difunde la Federación Económica de Tucumán (FET) sobre la base de datos de la AFIP.
Desempleo, pobreza y reactivación económica son variables que pueden encontrar una mejor situación si el Estado aplica medidas que tiendan a posibilitarle al sector privado recuperarse de tanta recesión, inflación y pandemia. El mismo diagnóstico de la entidad presidida por Héctor Viñuales Santafe, y que fue dirigido por el consultor Arquímedes Carrizo, expone que la pandemia ha causado el cierre de al menos 500 empresas y otras tantas que buscan sobrevivir a la coyuntura económica en medio de una fuerte presión impositiva. “Esta situación nos exige analizar objetivamente el origen de los problemas que ocasionan los cierres de empresa y encarar cambios urgentes en las normas impositivas y otras regulaciones que provocaron este negativo contexto y resultado”, advierte la FET. Y enumera los condicionantes para apuntalar a las empresas, a la actividad y al empleo:
• El exagerado incremento en la presión impositiva provincial. En especial las normas tributarias vinculadas a la carga impuestas a PyME designadas como agentes de retención y percepción en el impuesto a los Ingresos Brutos.
• La incertidumbre originada por la interpretación fiscalista y sin fundamento jurídico del Código Tributario por parte de la Dirección de Rentas, ha provocado el cierre de muchas empresas y que muchas otras emigren a otras provincias vecinas en donde tienen un contexto más equilibrado en la administración tributaria.
• Rentas ha impuesto normas relacionadas con la retención y percepción de Ingresos Brutos que entran en franca colisión con el Convenio Multilateral y el acuerdo de todas otras las provincias del país.
• Por medio de organizaciones empresarias se solicitó a Rentas aclaración acerca de la interpretación del alcance de algunas normas del Código Tributario, pedidos que nunca tuvieron respuesta.
• El sistema administrativo y normativo de retenciones y percepciones de Rentas solo puede ser soportado por grandes empresas.
• Un número importante de empresas cuestionan la constitucionalidad de estas normas con fallos a su favor, pero el organismo recaudador sigue aplicando estas interpretaciones fiscalistas a otras empresas.
- La problemática nacional
La obra pública
el eje estará dado por la gestión
El vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo, Osvaldo Jaldo, ha señalado que este 2022 que arranca será el año de la explosión de la obra pública a partir de los acuerdos que la Provincia arribó con el Gobierno nacional. Jaldo apuesta a los convenios firmados con la Nación, por gestiones del jefe de Gabinete Juan Manzur, para dinamizar la economía. El Ejecutivo cree que la inversión federal puede superar los $ 50.000 millones y, con ese dinero, podría revitalizarse la generación de empleos y la consecuente baja de la desocupación.
La presión impositiva
al tope de los reclamos del sector privado
Entre los empresarios está más que consolidada la idea de que el Estado, en todos sus niveles, buscará incrementar los impuestos para financiar el gasto público que ha sido creciente durante el año electoral. Si bien el Gobierno sostiene que el Consenso Fiscal no implica un reajuste impositivo, los hombres de negocios tienen la convicción de que el fisco continuará con sus operativos, sin tomar en cuenta los efectos que ha causado la recesión económica y la pandemia en la actividad. Consideran que eso no alentará la inversión ni el empleo.
Consenso fiscal
calmar la preocupación del sector privado
Tras la firma del Consenso Fiscal, el sector privado se ha pronunciado contra la voracidad fiscal del Estado. Sin embargo, en el Gobierno insisten en que no tocarán los impuestos al menos durante este año. En realidad, Tucumán se anticipó al acuerdo Nación-Provincias al reajustar las valuaciones de viviendas y de vehículos en torno de un 35%. No se ha previsto todavía algún tipo de medidas que tiendan a reducir la carga tributaria. La Casa de Gobierno espera que la Legislatura avale el acuerdo para que entre en vigencia.
Consumo
la caída constante de los ingresos
Los valores del ingreso per cápita de Tucumán siguen cayendo, y 2021 ha sido el cuarto año consecutivo de reducción, advierte el Reporte Económico elaborado por la FET. “Si lo comparamos con el de las otras provincias argentinas podremos apreciar que Tucumán se ubica junto las provincias más pobres de país”, acota. Esto, hacia el corto plazo, desalentará el consumo también por el alto nivel de endeudamiento familiar. Otro de los problemas que vislumbran los empresarios son las paritarias, a partir de una inflación anual del 50%.
OTROS VALORES: la Justicia, la grieta política, la herencia recibida, el peronismo y la oposición no ocupan parte de las preocupaciones que aquejan a los ciudadanos consultados por N&A Consultores. Todos ellos están por debajo del medio punto porcentual en la tabla de posiciones de las problemáticas ciudadanas. Cada 10 tucumanos, seis creen que el problema es económico; tres que es la seguridad y el uno que queda piensa en muchos problemas variados, donde el 30% de ese uno, piensa en la pandemia de la Covid, explica la consultora.
Posibles ajustes
impacto de un acuerdo con el FMI
Él próximo miércoles, las provincias escucharán los alcances de un posible acuerdo para refinanciar los vencimientos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El ministro de Economía, Martín Guzmán, detallará las acciones que deberá emprender la Argentina para cumplir las metas que requeriría el organismo. El problema de fondo es el costo político de un ajuste. Ya se ha anunciado una actualización de las tarifas del 20%. La Casa Rosada, a su vez, apuesta a que esa cumbre sea observada como un apoyo político a un entendimiento.
Dependencia
impacto del sector público en la economía
Según la FET, el sector público provincial es la única rama de la economía local que ha crecido en recursos y gastos durante 2021, aumentando su participación en la economía de la provincia. Por eso, los empresarios estimaron que aumentó la dependencia de la economía local a los distintos aportes del gobierno nacional, a la vez que se registra un deterioro de los indicadores de la estructura productiva privada y un retroceso en los indicadores socio económicos de la población tucumana.
Tarea del gabinete
gestión por resultados
Una de las prioridades que ha establecido Osvaldo Jaldo para este año es la gestión por resultados. Hasta ahora no ha decidido realizar modificaciones en la estructura de Gobierno, apostando que ministros, secretarios y subsecretarios concreten acciones que tiendan a mejorar la imagen de la sociedad en la tarea oficial. Periódicamente, el vicegobernador en ejercicio del PE realiza evaluaciones área por área. Incluso, ha pedido a cada uno de los funcionarios un detalle acerca de las cuestiones que aún están pendientes y posibles soluciones.
Azúcar
lo que se necesita para expandir
El sector sucro-alcoholero azucarero necesita imperiosamente encontrar mercados para la caña que quedó sin destino por la caída en las ventas para el mercado doméstico, señala el diagnóstico de la FET. “Lo lógico sería un aumento en la mezcla de bioetanol con las naftas y autorizar la venta del alcohol hidratado combustible, pero la pugna con el sector petrolero hace complicada esta salida hasta la fecha. El otro camino sería la exportación, pero la política cambiaria y fiscal actual lo impide”, puntualiza el reporte al que accedió LA GACETA.
Armonía política interna
la relación de manzur con jaldo
Los años pares suelen ser de correcciones económicas y políticas. Y también de consolidación en las relaciones. Por ejemplo, la de Manzur con Jaldo, en la medida que sus intereses políticos no choquen. Ambos han establecido un pacto de armonía política interna, al menos durante este 2022. Para ambos, el adversario es la oposición.
Limón
causas de la pérdida de competitividad
El sector limonero tucumano ha estado perdiendo importancia relativa en el mercado mundial: en su volumen de producción y exportaciones, y en su competitividad. Esto es el resultado de las políticas cambiarias y fiscales, vigente en los últimos 11 años, que afectan fuertemente a las empresas que exportan la mayor parte de su producción, según la FET.
INTERPRETACIÓN DE LAS CIFRAS: Si bien en términos individuales, la seguridad es lo más mencionado con un 38,3% (más un 1,5% del narcotráfico y droga ), los temas económicos finalmente son más significativos: desocupación 20%, pobreza 11,8%, economía 10,4% e inflación 6,2%, que suman un 48,4%, casi nueve puntos porcentuales más que la inseguridad, señala el diagnóstico encargado por el vicegobernador a cargo de PE.








