
Leí la carta titulada “Grietas”, enviada por el lector Guardia Bosñak (28/12), en la cual critica la opinión del lector Gallucci (27/12)) respecto al remanido tema de la grieta, un invento que se puso de moda gracias al kirchnerismo con el objeto de “dividir para reinar”. Creo que la citada carta no fue equitativa por cuanto se limita a criticar que se haya puesto el nombre de Cristóbal Colón a algunas calles del país. Al respecto cabe recordar que en algún momento, los fanáticos del Gobierno también tuvieron la intención de cambiar el nombre de uno de los teatros más famosos del mundo. Sin embargo, no recuerdo que el lector haya protestado cuando cundió la pandemia de poner el nombre de Néstor Kirchner a incontables calles y plazas a lo largo y ancho del país, y también al mayor teatro edificado con un costo jamás justificado, sobre lo que fuera el hermoso edificio del Correo de la Capital Federal. Tampoco recuerdo haber leído que se haya criticado la demolición de la estatua de Colón, la cual estuvo tirada durante mucho tiempo. Es obvio que esta fue una resolución como tantas otras motivadas por el resentimiento que caracteriza a un gobierno que se instaló y sigue nutriéndose gracias a fomentar la llamada grieta, alimentando la división entre los ciudadanos.
Humberto Hugo D'Andrea
hdandrea95@gmail.com







