
Las autoridades de la isla española de La Palma levantaron la orden de no salir de casa, sólo unas horas después de haber pedido a los ciudadanos que permanecieran en el interior debido a la mala calidad del aire causada por la erupción del volcán Cumbre Vieja. La erupción, que desde el 19 de septiembre hace que fluyan espectaculares ríos de lava fundida por las laderas de Cumbre Vieja, es la más prolongada en la isla canaria española desde que se iniciaron los registros, en el año 1500.
En los municipios afectados, se pidió a los residentes que se quedaran en sus casas y a los estudiantes que permanecieran en las escuelas, hasta que se despejara. Unas horas más tarde, los servicios de emergencia levantaron la orden gracias a una mejora en los datos de la calidad del aire.
Las coladas de lava han dañado o destruido al menos 2.910 edificios, según el sistema de vigilancia por satélite de la UE, Copernicus, lo que ha obligado a evacuar a miles de personas de sus hogares en la isla, que forma parte del archipiélago subtropical de Canarias. (Reuters)







