México llora a quien es una leyenda de la música ranchera

Los restos de Vicente Fernández serán inhumados hoy en una ceremonia privada.

VICENTE FERNÁNDEZ. Fue un ícono de la música popular mexicana. VICENTE FERNÁNDEZ. Fue un ícono de la música popular mexicana.
13 Diciembre 2021

Miles de mexicanos lloran la muerte de Vicente Fernández, figura emblemática de la música ranchera, que falleció ayer a los 81 años en un hospital de Guadalajara, Jalisco, México, luego de pasar cuatro meses internado debido a complicaciones tras una caída que sufrió en agosto. Cientos de personas acompañaron el cortejo fúnebre. Según informó la familia, sus restos serán inhumados hoy en una ceremonia privada, informa la agencia Reuters.

Ídolo del pueblo

“Se va un gran ícono de la música ranchera. Un ídolo para todo el pueblo. Hasta ahora, creo que ha sido el mejor y nadie se ha comparado con él”, dijo Jesús Flores, un agente de seguridad de 44 años, de la Ciudad de México.

Conocido como el “Charro de Huentitán”, por el poblado donde nació, en Jalisco, las letras de amor y desamor a las que dio voz en su prolífica carrera de más de cinco décadas son consideradas parte imprescindible de la música popular mexicana.

En ocasiones, sus presentaciones se prolongaban hasta la madrugada mientras Fernández, con un vaso con tequila en la mano, llamaba a sus admiradores a seguir coreando sus éxitos: “mientras ustedes no dejen de aplaudir, yo no dejo de cantar”, solía decirles.

“El rey”

Diversas personalidades del espectáculo, la política y el deporte de Latinoamérica lamentaron la muerte del intérprete y enviaron sus condolencias a su familia.

“Seguirás siendo el rey”, escribió el cantante colombiano Maluma en su cuenta de Instagram, en alusión a una de las canciones más reconocidas que Fernández interpretó.

Con un espeso bigote y largas patillas que lo caracterizaban, el intérprete de “Mujeres divinas” y “Por tu maldito amor” actuó en escenarios de Europa, Estados Unidos y América Latina, que con frecuencia abarrotaba. Orgulloso de su origen humilde, solía también ofrecer presentaciones gratuitas en ferias de pequeños poblados.

En sus conciertos, para hacer gala de su potente voz, “Chente” acostumbraba cantar a capela.

“Hoy es un día difícil y doloroso para el mundo de la música con la pérdida de un titán mexicano que, por décadas, llevó sus raíces y su cultura por todo lo alto a través del mundo”, escribió la cantautora cubanoestadounidense Gloria Estefan en sus redes sociales.

“No soy eterno...”

Durante su juventud, como los mariachis tradicionales, Fernández se ganó la vida cantando en bodas y restaurantes. El éxito le llegó tras tocar varias puertas de compañías disqueras y estaciones de radio y ser rechazado.

Comenzó a tener oportunidades a partir de 1966 tras la muerte de la estrella de boleros del momento, Javier Solís. A partir de entonces, su figura despegó hasta convertirse en una referencia obligada en el repertorio de cualquier mariachi.

Durante su carrera grabó más de 100 álbumes que le valieron un sinfín de reconocimientos, entre ellos una condecoración por parte del expresidente venezolano Hugo Chávez, con quien cantó a dúo ese día “Lástima que seas ajena”.

Fernández también participó en decenas de películas e impulsó la carrera de uno de sus hijos, Alejandro, considerado su heredero musical y conocido como “El Potrillo”. Otro de sus hijos, el mayor, fue secuestrado en 1998.

En 2013, tuvo que suspender su llamada “Gira del Adiós” para tratarse varios padecimientos, entre ellos un leve infarto cerebral y un cáncer de hígado. En abril de 2016, se retiró se los escenarios con un concierto en el icónico estadio Azteca, donde cantó casi medio centenar de canciones y aclaró que no significaba el retiro de la música.

Despedirse del público no le impidió lanzar dos años después lo que sería su último disco “Más romántico que nunca”, con nueve boleros y tres rancheras, de la mano de Sony Music, que lo calificó como “un homenaje directo a todos sus fanáticos”. Además, seguía activo en las redes sociales.

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