DEVOCIÓN EN TRES CERRITOS. La imagen de la Inmaculada Madre.
Desde hace tiempo, los “servidores de la Virgen” se preparaban para una especial fiesta de la Inmaculada Madre del Corazón Eucarístico de Jesús. Mañana se cumplen 20 años de la entronización de la imagen en una ermita de Tres Cerritos, Salta. Pero los fieles se dieron con la sorpresa de que el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, decidió esta vez no autorizar la celebración ni tampoco dar ninguna explicación, según publica el diario El Tribuno. En respuesta, los devotos iniciaron una campaña nacional por change.org que ya lleva 11.648 firmas recolectadas para pedir la autorización de la misa.
El conflicto trascendió las fronteras salteñas y ayer un grupo de “servidoras” de Tucumán hizo llegar a LA GACETA una carta enviada al arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez. En ella explican la situación al prelado y le piden su intercesión ante su par salteño.
“Fieles devotos de la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús de Tucumán”, expresan en la misiva su “tristeza y desilusión por la negativa del obispo de Salta” en autorizar la misa para la fecha conmemorativa. “Tristeza porque después de estos dos últimos años marcados por tanta angustia y con prohibiciones, producto de la pandemia covid-19 para celebrar misas y recibir la Sagrada Eucaristía vemos nuevamente restringido nuestro derecho a una misa, algo tan importante para los practicantes de nuestra religión”, dicen los fieles cuyos nombres no autorizaron a ser publicados.
“Desilusión porque estos hechos enfrían la fe y provocan escándalo y si nos remitimos al derechos canónico, vemos que nuestros derechos están siendo avasallados sin razón”, prosigue. “Sentimos mucho dolor de ver negado nuestro derecho a asistir a la santa misa en honor a la Santísima Virgen. Durante muchos años, para ser más exactos desde 2005, todos los años se mandó un sacerdote a dar misa para la multitud que se reúne desde 2001 en este lugar. ¿Qué explicamos a los fieles que nos preguntan y se enojan porque no autorizaron una misa?”, se preguntan.
Muchos de los firmantes organizan peregrinaciones los días sábados, que parten en dos y hasta tres colectivos con fieles de toda la provincia hacia la capital vecina. Si bien en 2020 no hubo viajes, este año la actividad se retomó en agosto.
Con 426 firmas
La carta entraña algunas observaciones que van más allá del pedido concreto de la misa para esta devoción popular que creció en torno a las -todavía -“supuestas” apariciones de la Virgen María, porque aún no cuentan con la aprobación oficial de la Iglesia. “Vemos desde un tiempo a esta parte que las iglesias están cada vez más vacías, y que después de las restricciones del último año son aún menos las personas que asisten a las celebraciones, prefieren ver (la misa) por televisión”, denuncia la carta que contiene 426 firmas en 33 folios.
“Como laicos comprometidos con nuestra Iglesia nos sentimos en la obligación de decirles que busquen a sus ovejas, no las alejen. Justamente prohibir a miles de fieles una misa provoca indignación, incomprensión y, lo menos deseado, que se alejen de la iglesia”, reprochan los devotos.
“Sabemos también que usted no puede cambiar una decisión de otro obispo, pero tal vez puede conversar con él y exponer esta angustia que tenemos tantos tucumanos al ver vulnerado nuestro derecho a asistir a una misa en honor a la Santísima Virgen María”, remata el escrito.
El servidor Sergio Terán dijo al diario El Tribuno que la fiesta fue aprobada por el COE con todos los protocolos correspondientes. Mañana se espera que entre 10.000 y 15.000 fieles participen en burbujas, como lo recomendó el COE, de los actos centrales que empezarán a las 18. La oración de intercesión se suspendió con la pandemia para evitar contacto físico. Salta ya no tiene alojamiento hasta el lunes.








