
Una pandemia, de carácter internacional, bajo la organización social del capitalismo, entre 1918 y 1920, afectó al mundo. No entiende fronteras ni clases sociales. ¿El telón de fondo? La catastrófica primera guerra mundial entre 1914 y 1918. Guerra caracterizada por la confrontación de diversos intereses de rapiña: Alemania aspiraba a quitar sus colonias a Inglaterra y Francia, debilitar a Rusia y apoderarse de toda su parte occidental y Austria- Hungría fortificarse en la Península de los Balcanes y anexarse Serbia y Montenegro. Afirman los investigadores que habría empezado en Francia o China. Muchos estudios, en cambio, sitúan los primeros casos en una base militar de EE.UU un 4 de marzo de 1918. Fue denominada “española” porque España fue el único país que no censuró publicaciones e informes sobre la enfermedad y sus consecuencias. La falta de información y de recursos evitó investigar el foco letal del virus. Se sabe que fue causado por un brote de influenza virus A. Fiebre elevada, dolor de oídos, cansancio corporal, diarreas y vómitos ocasionales eran síntomas propios de esta enfermedad. Al no haber protocolos sanitarios que seguir, los pacientes, se agolpaban en espacios reducidos y sin ventilación y los cuerpos en morgues y cementerios. Se habían detectado, meses antes, brotes muy virulentos en casi todos los campamentos militares estadounidenses habilitados para el envío de soldados a Europa. El presidente estadounidense Thomas Woodrow Wilson consultó con el general Peyton C. March, jefe del estado mayor estadounidense, desde mayo de 1918, si se debía suspender los envíos de tropas. Este indicó que una noticia así podía perjudicar la situación en el frente militar. Se optó por continuar a sabiendas que estaban en los barcos, enfermando e incluso muriendo cuando se declaraba la gripe a bordo. La prioridad era el funcionamiento de la industria y maquinaria de guerra. En agosto de 1918 había cerca de un millón y medio de soldados estadounidenses estacionados en Europa. Muchos de ellos enfermos de gripe. Los primeros casos, en Francia, pasan al Reino Unido, luego a Italia, más adelante a Alemania y por último a España. Hospitales colapsados. Hospitales militares con plazas ocupadas. La catástrofe era de tan magnitud que la ofensiva alemana de 1918 fue suspendida. El ejército alemán tenía a un millón de soldados enfermos en el mes de mayo. No solo resultó un duro golpe mortal para la población europea, sino también para su moral y estado de ánimo. ¿Razones? Los adelantos medicinales en higiene, sanidad y servicios sanitarios- que sirvieron para dejar atrás epidemias pasadas como el cólera u otras- no estuvieron, con la nueva pandemia, a la altura de las circunstancias. Las estructuras sanitarias fueron sobrepasadas. La epidemia de la gripe, sin embargo, va a desaparecer como había llegado. La mayoría de los supervivientes se inmunizan (inmunidad de rebaño). Se desconoce la tasa de mortalidad de la pandemia de 1918-1920 Gran cantidad de países no disponían de un servicio sanitario capaz de recoger datos fidedignos y muchos de los muertos no fueron contabilizados. Estimaciones actuales mencionan entre 50 y 100 millones de víctimas, permitiendo que el virus mutara. Los soldados, además, estaban debilitados por la tensión del combate, la mala salubridad, los ataques químicos, etc. En 1918 no había vacunas. Los primeros estudios comenzaron de manera eficaz en 1931 y en los años cuarenta el ejército de los Estados Unidos desarrolló las primeras vacunas inactivadas aprobadas para la gripe, que se utilizarían en la Segunda Guerra Mundial. Los médicos también utilizaron todos los recursos a su alcance: desde el antiguo arte de sangrar a los pacientes, administrarles oxígeno, hasta suministrar cantidades enormes de aspirinas. Solamente una medida terapéutica mostró algún éxito: la transfusión de sangre de pacientes recuperados a nuevas víctimas. Estrategia que se vuelve a probar en la enfermedad de la Covid-19 de 2020. Ante semejante catástrofe y en medio de una crisis como la Primera Guerra Mundial hubo que acelerar el desarrollo científico. La medicina del siglo XX, desarrollada por el capitalismo, va a enfrentar, con más o menos eficacia y de manera tensa, los problemas de salud que van a aquejar al mundo en los años siguientes.
Pedro Pablo Verasaluse
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