Caso Miguel Reyes Pérez: “Cualquier arma que pueda disparar puede ser letal”

Un perito balístico, dos bioquímicos y dos operarios de cable fueron los testigos más relevantes de la jornada. Hoy el juicio sigue.

01 Dic 2021 Por Santiago Re
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VÍCTIMA DE ASALTO. Uno de los operarios de cable que declaró ayer.

“La bala de un arma calibre 32 es sin dudas más letal que la posta de goma. Sin embargo, cualquier arma con la que se pueda disparar puede ser letal”, indicó Miguel Ángel Delgado, perito balístico del Equipo Científico de investigación Fiscal (ECIF), al ser interrogado por los defensores Javier Lobo Aragón y Gustavo Carlino. Los abogados asisten a los policías Mauro Matías Navarro y Gerardo Figueroa, que están siendo enjuiciados por el homicidio de Miguel Reyes Pérez, quien falleció tras recibir un disparo de escopeta en la cabeza el 24 de diciembre de 2016.

Ayer también de declararon dos operarios de CCC que contaron que ese día estaban trabajando en calle Anselmo Rojo al 100, en San Cayetano, cuando un joven se les acercó y les pidió un cigarrillo. Los trabajadores le respondieron que no tenían y entonces -dijeron- el desconocido les apuntó con una pistola en la pierna a uno de los testigos. “’Dame algo de valor, lo que tengás’, nos exigía. Al final se llevó la caja de herramientas con la que trabajábamos y salió corriendo con la pistola en la cintura”, explicó ante el tribunal uno de los técnicos. También señalaron que la gente del barrio les contó que el asaltante era “un tal Reyes” y que hicieron la denuncia con la descripción de cómo iba vestido el joven que los había asaltado.

A partir de esa denuncia tomaron intervención Figueroa y Navarro, que recorrían en moto esa jurisdicción. Ubicaron a Reyes y lo persiguieron hasta un pasillo angosto, donde el joven recibió el mortal disparo. Mientras la querella denuncia un caso de gatillo fácil, y que Navarro habría efectuado el tiro de gracia, la defensa sostiene que Reyes Pérez apuntaba con un revólver calibre 32 al efectivo y que el disparo de la escopeta fue a la cabeza por accidente, debido a un forcejeo con una mujer que nunca fue identificada.

Parafina

Otros de los testigos especializados que declararon ayer fueron los bioquímicos Verónica Alicia Masmud y Diego Fernández. La especialista reconoció que le hizo el dermotest a Navarro y que la prueba de parafina le dio positiva en ambas manos. Explicó además que si bien la prueba puede ser positiva por la presencia de otros elementos (nafta, lavandina, cigarrillo), el patrón que percibe el estudio es diferente, es decir que el falso positivo se puede distinguir de uno verdadero. “Estos estudios son indicativos, no determinantes”, aclaró.

El abogado querellante, Pablo Giargiullo, le consultó si es posible a través del tacto que un tirador pueda impregnar de restos de pólvora a otra persona. “Uno de los principios que estudiamos es el de transferencia, el cual indica eso, la pólvora se podría impregnar de una mano a la otra”, respondió la bioquímica.

El otro profesional, recordó que el dermotest que le habían hecho a Reyes Pérez dio positivo en su mano izquierda. Al ser consultado, Fernández detalló que todas las muestras llegan cerradas al laboratorio y que en los informes se destaca el horario de disparo y el horario de recepción de la muestra. En este caso, llegó 50 minutos después. Si bien no se precisó si ese tiempo es mucho o poco, el querellante le preguntó por el principio de transferencia. “La transferencia normalmente sólo se da en la primera hora post disparo”, remarcó el bioquímico.

Acción Civil

La gran mayoría de los testigos que conformaron la lista de ayer correspondían a la acción civil que se desarrolla simultáneamente en este juicio.

Yolanda Pérez (hermana de la víctima) y varios vecinos del pasaje Pstalozzi y avenida Pedro Miguel Aráoz hablaron sobre la circunstancias de vida que atravesaba Reyes Pérez, un joven que era adicto al paco y que había tenido problemas con la ley anteriormente.

Brindaron precisiones, respondieron los interrogatorios y aportaron material para los alegatos el querellante civilista, Emilio Guannini, y el abogado José María Molina, que en este caso representa al Estado en la acción civil.

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