Gran Premio “Batalla de Tucumán”: sigue siendo un día para agendar

Espectadores expertos, público nuevo y muchas familias dijeron presente una vez más, casi como un voto de confianza a una competencia que sufrió complicaciones por la pandemia.

29 Nov 2021 Por Mariana Apud

El turf deja huella entre los tucumanos porque existe el Gran Premio “Batalla de Tucumán”. La reunión hípica tiene un lugar en la agenda no sólo de aquellos que son simpatizantes del deporte de los caballos; también la tienen agendado hombres, mujeres y niños que llegan atraídos por lo que pasa al costado de la pista de arena, más que por lo que sucede dentro de ella.

“No conozco naaaada sobre los caballos”, se excusa una dama cuando se le pide una opinión de la reunión. Apresura el paso escapándose casi con una vergüenza inexplicable. No hay que ser experto en turf para andar con la frente alta por los sectores del Hipódromo de Tucumán porque desde hace tiempo, los organizadores se esmeran para que el status de “entrada gratuita” al evento sea aprovechado al máximo. Esa dama escurridiza es también protagonista del éxito de “El Batalla”.

“La carrera trae gente nueva”, celebró Ariel Juárez que va al hipódromo desde los dos años. Junto a su pareja, Jéssica Cremona, salían del museo del turf que está en el Hipódromo. “Hay mucho de Luis ‘Loro’ López”, contó Juárez que buscaba imágenes de “Juan Talentoso”. “Es el caballo que de niño, me acuerdo era un crack”, explicó. Ariel sustentó él mismo lo que remarcó sobre el público que llega por primera vez a “El Batalla” porque llevó a Jéssica. “Él me explica todo porque estoy entrando en este mundo”, aclaró la dama.

Al tiempo que Ariel ve con buenos ojos que gente nueva se sume al turf, también lamenta que no haya continuidad en el caudal de público en el resto de las reuniones que se hacen cada fin de semana. Por lo pronto, Jéssica ya fue “seducida” por la carrera y la apuntará en su agenda 2022. “Me atrajo y volveré el año que viene”, avisó Cremona.

La visitante inédita se mezcló con los visitantes poco frecuentes. Porque eso también le hace “El Batalla” al hipódromo: cambiarle el entorno. Los cuatro inflables infantiles, las carpas de comidas rápidas y regionales, las promotoras y muchos más niños que lo habitual, son algunos de los factores que modificaron el ambiente. “No se siente lo mismo que en otros días. El ‘Batalla’ es otro nivel”, calificó Jesús Cuellar. Valentín, su hijo, ya dejó de jugar al fútbol como otros tantos chicos que específicamente el día de la carrera transforman el césped verde que está frente a las tribunas, en un campo reducido para futbolear. Ahora es momento de subirse a papá, que también se banca a su sobrina Ámbar. Los pequeños imaginan que Jesús es un caballo. “Si él quisiera ser jockey, lo aceptaría como deporte”, afirmó el papá. “Yo les cuento que es un deporte y que se puede vivir de ésto”, dijo Cuellar que estuvo acompañado por sus padres, hermana, esposa y tíos.

Luis Sadigursky pone una razón para que familias como la de Cuellar se vean más que nunca en el día de el “Batalla”. “Lo que pasa es que hay cada vez más atractivos familiares. Los grandes pueden venir, hacer sus jugadas y los chicos quedan en los juegos”, detalló el fotógrafo. Sadigursky hace 25 años que trabaja en el jipódromo con la tradicional foto sobre un pony que piden los chicos. “Esto no pasa de moda porque llama mucho la atención. Además, no en todas partes se puede tenerlo tan cerca, ya sea para andar o acariciarlo”, remarcó Sadigursky.

Guillermo Álvarez, uno de los rematadores de apuestas, destacó algo fundamental. Si el “Batalla” se mantiene en la agenda tucumana en crisis sanitaria y fuera del tradicional 24 de septiembre, es porque hay un gran esfuerzo. “No se lo prepara de la noche a la mañana. Se corrió hoy, y ya se está pensando en cómo mejorarlo”, concluyó.

ESTIRPE BURRERA

Cisneros destacó el prolijo trabajo de la organización

“Fue muy buena la organización, como siempre. Fue excelente el trabajo de la gente del hipódromo, de los trabajadores, de los cuidadores, de los jockeys...de todos. Cada Batalla supera las expectativas y a nosotros nos ponemos muy felices, porque sabemos el sacrificio que realizar la gente que vive de esta actividad. Los que somos de la zona, los que siempre estuvimos vinculados a esta actividad nos pone muy feliz porque sabemos el esfuerzo que realizan quienes viven alrededor de esta actividad”, dijo el diputado nacional por el Frente de Todos (FdT), Carlos Cisneros, que le entregó la copa al propietario del caballo ganador en el Gran Premio “Batalla de Tucumán”.

Una imagen para guardar

Antes de disputarse la prueba central, los 14 jinetes que compitieron posaron en la redonda, antes de montar a sus caballos. La fotografía es una de las más esperadas por los protagonistas, ya que son pocos los que pueden contar en su currículum deportivo con la prueba más importante del interior del país.

Expectativas superadas

“El balance de este nuevo ‘Batalla’ es altamente positivo. La concurrencia del público fue extraordinaria”, calificó Rubén Moisello. “Teníamos grandes expectativas de que venga mucha gente, pero vinieron muchísimas más de las que esperábamos”, reconoció el delegado del hipódromo y presidente del club San Martín.

La curiosa doble venta

Los vendedores ambulantes suelen ser muchos más en el “Batalla”. Algunos se apostaron sobre la vereda que da hacia el interior del circo hípico tucumano. La posición fue muy estratégica, ya que podían vender sus productos a quienes se acercaban desde el interior entre las rejas, como así también a aquellos que circulaban por afuera.

El público tuvo opciones

Los espectadores dispusieron de carpas en las que se podían comprar comidas regionales, minutas y bebidas. Otros optaron por llevar sus conservadoras bien cargadas.

Así sigue la agenda en el hipódromo

El domingo se disputará una nueva reunión, donde la prueba central será un especial sobre 1.600 metros. En esta carrera queda excluido el ganador del “Batalla”.

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