Reivindicando el espacio de la mujer

La mayoría de las jugadoras de Cachengue FC conjugan su rol de jugadoras con condición de madres.

28 Nov 2021 Por Camila Carceller
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¡SALUD! Las chicas de Cachengue FC, disfrutando de su tercer tiempo después de jugar. Resaltaron el cambio cultural que acepta hoy el fútbol femenino como algo natural, no ya como una rareza. la gaceta / fotos de franco vera

Habían llevado todo el cotillón para festejar pero el partido no salió como esperaban. Con la familia alentando en las buenas y en las malas, el mal resultado no impidió que el tercer tiempo se convirtiera en una fiesta. Las chicas de ‘Cachengue FC’ se instalaron en una mesa cerca de la cantina y, con algunos de sus hijos corriendo alrededor, comenzaron a pensar en el próximo torneo. Si, en el próximo, porque no quieren resignar el bienestar que encontraron en el deporte en equipo.

“Hay pocos deportes que son compatibles con la vida familiar y ‘Las Cañas’ se volvió un lugar muy lindo para venir con los chicos, incluso para inculcarles la práctica de deporte, la competencia. El fútbol se volvió una distracción necesaria”, opina Meki Morais.

La particularidad del grupo es que muchas de sus integrantes son mamás, lo que no es un detalle menor cuando de organización, tiempo, disponibilidad y ganas, hablamos. “Creo que con todo esto se va naturalizando mucho más el papel de la mujer, por suerte. Somos pioneras en jugar al fútbol femenino, pero hoy por hoy, nuestras hijas ya pueden elegir como alternativa practicarlo, cosa que no pasaba en nuestra época”, mencionó Lulú Merletti.

Las chicas resaltaron el cambio cultural que se está viviendo en relación a este deporte que siempre fue vinculado únicamente a la figura masculina. Como mamás, viven el día a día de sus hijos que transitan nuevas costumbres tanto en el ámbito escolar como en las actividades de esparcimiento que realizan. “Es muy importante que el varón haya incorporado a la mujer en el deporte. Como para ellos es algo ‘natural’, el hecho de que los más chicosahora jueguen con mujeres y las elijan para sus equipos, está buenísimo”,comentó Ale Frías Silva.

Todas coinciden en que en el fútbol encontraron un espacio para ellas, para dedicarse a algo que les gusta, para hacer deporte, para compartir con amigas y encima disfrutar con la familia. “Antes, el sábado era el evento del hombre y vos te quedabas con los chicos en la pileta, invitando amiguitos, yendo a cumpleañitos, y hoy ya es algo de la familia. Poder compartir esto entre todos está buenísimo”, agregó Morais.

Algunos de sus esposos también jugaron en el campeonato, lo que implicó una mayor organización de los papás para que los dos puedan cumplir con sus equipos. “Muchas veces pasa que nos tenemos que organizar con nuestros esposos porque jugamos los dos el mismo día. Entonces, viene toda la familia temprano y cuando juega papá se quedan con mamá y viceversa”, contó Sole Frías Silva.

Una pediatra entre madres

Dani Martínez se unió a ‘Cachengue’ luego de pasar por San Martín. En mediode estudios y trabajo, se da tiempo para entrenar y jugar con las mamás que -confiesan-, aprovechan sus conocimientos de pediatría para sacarse las dudas.

“Yo estoy haciendo la residencia en cirugía pediátrica así que estar rodeada de nenes, me encanta”, comentó. A diferencia de muchas de sus compañeras, Dani conoció el fútbol desde pequeña y considera que la naturalización del deporte mixto en las nuevas generaciones, es muy importante. “Está bueno que los niños vean desde chiquitos que sus mamás pueden tomarse ese tiempo de disfrute y crezcan con eso para que el día de mañana se tomen esas atribuciones y que todo sea más equitativo”, reflexionó.

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