Así impactan las fotos con filtros en la demanda de cirugías estéticas

Cada vez más pacientes buscan los rostros y cuerpos fitness que imponen las redes. Tratamientos con resultados rápidos es lo que quieren jóvenes y adolescentes.

28 Nov 2021 Por Lucía Lozano
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lisan la piel, eliminan cualquier tipo de imperfección, afinan la nariz, levantan las cejas y dan volumen a labios y a pómulos. Los filtros se han convertido en una forma popular de alterar fotografías en un mundo donde las redes sociales marcan estándares de belleza cada vez más altos.

La fórmula da tan buenos resultados en el plano virtual que cada vez más personas quieren parecerse a esa foto en el mundo real. Así, los usuarios de redes llegan al consultorio del cirujano plástico pidiendo repetir esa imagen que les regalan los filtros.

Los profesionales consultados coinciden en que en el último año hay un incremento de consultas, especialmente entre jóvenes de menos de 30 años. Quieren tratamientos de resultados rápidos en el rostro. Pómulos marcados, maxi bocas y nariz más fina es lo que se busca. No obstante, en el ranking de las cirugías más pedidas por las tucumanas el aumento de busto sigue en el primer puesto. Entre los hombres, la rinoplastia. En el mundo pasa algo similar: los implantes mamarios representan el 15,8% de todas las intervenciones estéticas. Le siguen la liposucción, la cirugía de párpados, la abdominoplastia y la rinoplastia, según los datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS).

Durante 2020 las cirugías estéticas crecieron el 7,4% y el aumento en el volumen de la cola es uno de los procedimientos que también se pide cada vez más. Asimismo, crecieron considerablemente los tratamientos no quirúrgicos, sobre todo los de toxina botulímica, ácido hialurónico, reducción de grasas no quirúrgicas y fotorrejuvenecimiento.

Eduardo Palazzo, médico especialista en Cirugía Plástica y Reparadora, reconoció que durante la pandemia se incrementaron las consultas para hacerse distintas intervenciones, especialmente entre los sub-30. Y que las redes sociales tienen muchísima influencia en los pedidos de sus pacientes.

“En ese sentido, entra en juego muchas veces la responsabilidad del médico, que debe sugerir que no se operen en aquellos casos que no es necesario. Toda cirugía tiene sus riesgos”, señaló el profesional.

¿Qué piden?

Lo que piden los menores de 30 suelen ser intervenciones pequeñas y están relacionadas con lo que se ve en las selfies. Por ejemplo, la rinomodelación con ácido hialurónico y el relleno de labios.

Después de la cara, otra de las grandes demandas de los tucumanos es para lograr el cuerpo fitness, que también se impone en las redes sociales, señala Palazzo. Una de las cirugías más pedidas es la lipomarcación HD, una liposucción de abdomen con diseño muscular que permite la marcación abdominal.

“Esto no es para cualquiera. Antes de la cirugía, la persona debe hacer un click, mejorar la alimentación y tener una rutina de ejercicios. De otra manera, no sirve por mucho tiempo una intervención quirúrgica. La cirugía debe ser la pincelada final. En cuanto a los rellenos en el rostro, yo los recomiendo a partir de los 30 o 35 años para evitar que las arrugas se quiebren antes de tiempo”, opinó.

Una cuestión que les preocupa mucho a los médicos es el intrusismo (en la práctica médica) y la realización de tratamientos estéticos, que parecen inocuos, por no especialistas, señaló José Ramos, miembro de la Sociedad de Cirugía Plástica local.

“Además de los centros de estética, que nadie controla, hay médicos que no son cirujanos plásticos y que realizan intervenciones como si lo fueran”, alertó.

“Hay mucha demanda de prácticas de estética. Cada vez más jóvenes piden retoques. Esto ha generado una gran oferta muchas veces ilegal y que significa un peligro. Hay odontólogos e incluso peluqueros que hacen pequeñas intervenciones porque no son difíciles de hacer. El problema son las complicaciones que pueden aparecer y que ellos no sabrán resolver”, apuntó.

“Si bien la mayoría de las veces, con las inyecciones, no hay efectos secundarios, hay casos en que sí puede haber complicaciones, y además graves. Por eso, todo lo que tenga alcance en el organismo de una persona tiene que ser realizado y supervisado por un profesional idóneo. Y quiero aclarar que no existe la profesión de esteticista”, añadió.

Puso como ejemplo la rinomodelación, uno de los retoques más pedidos porque a diferencia de la rinoplastia -una cirugía compleja que implica anestesia general- se realiza mediante la aplicación de ácido hialurónico y ofrece una alternativa transitoria para mejorar el aspecto estético de la nariz. “Pero depende de la nariz; no es para cualquiera. Con tal de vender esto, no les importa informarle al paciente sobre las desventajas, que es un tratamiento con resultados que no son definitivos y que no favorecen a quienes presentan narices anchas o grandes. Por otro lado, tiene sus riesgos. Puede producir ceguera, y complicarse hasta llegar a causar la muerte si quien la realiza no conoce lo que está haciendo”, advirtió.

Campañas en las escuelas

Preocupados por esta situación y ante una demanda cada vez mayor de intervenciones estéticas por parte de los adolescentes, desde la Sociedad de Cirujanos Plásticos de Tucumán iniciarán una campaña de concientización en las escuelas, anunció Ramos. Hablarán con los chicos desde los 10 años. “En las redes sociales les ofrecen como si fuera un juego hacerse retoques en el cuerpo”, explicó. “Son cosas que no deben tomarse a la ligera”, dijo.

En los consultorios hay adolescentes que llegan a los 14 o 15 años solicitando una intervención estética. Están acompañados por sus padres, porque son ellos quienes deben autorizar un procedimiento de cualquier tipo. Los profesionales evalúan la edad del paciente, las motivaciones que tienen y así buscan el mejor resultado.

Según los cirujanos, hay que poder decir que no y diferenciar cuando alguien llega a la consulta buscando un ideal que nunca podrán alcanzar. Hay casos en los que realmente al joven le afecta un defecto o alguna problemática estética. Entonces, el tratamiento le puede brindará mayor confianza, autoestima y seguridad. Por ejemplo, la auriculoplastia en chicos que se sienten acomplejados por el tamaño de orejas. Con el mismo criterio hay chicas y chicos que pueden requerir una rinomodelación porque no les gusta el tamaño o la forma de su nariz.

Consejos para padres

Los especialistas reconocen que hoy las redes sociales inciden mucho en la autoestima de los chicos. En septiembre de este año se publicó un artículo de The Wall Street Journal en donde se detallaba cómo una de las redes sociales más influyentes puede empeorar los problemas que algunos jóvenes tienen con su imagen corporal.

Un estudio realizado por el Instituto Psicológico [email protected] sobre el impacto de las redes sociales en la autoestima y el comportamiento de las jóvenes de entre 11 y 17 años arrojó que el 78% cree que sus emociones dependen de los resultados en los contenidos que suben a sus redes. El 93% siente que las redes sociales bajan la autoestima.

Según los profesionales, más que nunca los adolescentes necesitan contención ante esto. Además, aconsejan a los adultos evitar comentarios sobre el cuerpo que quisieran tener o sobre la parte que no les gusta (“tengo panza”, “detesto mi nariz”) y mostrarse más conformes con lo que poseen. Sobre todo, no olvidar que la adolescencia es una etapa en la cual el cuerpo experimenta cambios y transformaciones y que todo eso les genere a ellos inseguridades y preocupaciones.

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