Cartas de lectores V: “Cuando la limosna es grande...”

22 Noviembre 2021

Así decía nuestra anciana abuela. Y mis hermanitos y yo meneábamos las pequeñas cabecitas como entendiendo. Pero no. No cabía en nuestra inocencia una promesa incumplida, una mentira, un regalo interesado. Nuestra dicha se basaba en la sinceridad pura y cálida, como axioma de vida en confraternidad, y merecer el amor de nuestros padres. Intuimos que este no se compra ni se vende. Se lo cultiva y entrega, como una planta su fruto. Padre y madre luchando diariamente. Épocas difíciles que sellaron a fuego nuestra formación ética y moral. Los adultos evocamos con tristeza ese modelo de hogar, escaso ahora por la urgencia incesante del vil metal, que desata ansiedad y trastorna la razón. Urgidos por ambiciones antes desconocidas. Más allá de ese sacro recuerdo, vemos ahora que el tejido social argentino ha sufrido el deterioro del abuso impune de deberes y derechos, dando lugar a hipocresía y egoísmo a nivel infernal. Políticas trastocadas que honran lo malo y desprecian lo bueno, según convenga. Falsos pastores de doble moral llevando el rebaño hacia el vacío. Verdades negadas, pueblos humillados y falsas promesas por doquier. Por suerte, estamos comenzando a entender que “Cuando la limosna es grande...”

Darío Albornoz


lisdaralbornoz1@gmail.com

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