En Chile, la palabra más repetida es “incertidumbre”

Los ciudadanos votan hoy para definir el camino que tomará su país en los próximos años. La duda es quién competirá contra el favorito, Boric, y si eso lo obligará a cambiar su discurso.

PREPARADO. Los puestos y las urnas ya están listos para recibir votantes.  PREPARADO. Los puestos y las urnas ya están listos para recibir votantes.

Como en un juego de estrategia, a los chilenos les toca hoy el turno para mover las fichas sobre el tablero que definirá el futuro político de su país.

Chile va a las urnas, en una primera vuelta electoral, para elegir quiénes competirán por la presidencia, en un clima de polarización que puede terminar con el modelo de alternancia surgido en los ‘90 y que estalló con las protestas de 2019.

Con 15 millones de personas autorizadas para votar, hay preocupación por la posibilidad de una alta abstención, como en las elecciones municipales, cuando acudió a las urnas sólo el 50% del padrón a las urnas.

“Incertidumbre” es la palabra más repetida por los expertos cuando se les consulta quiénes creen que serán los candidatos a la presidencia, condicionados por votantes que exigen cambios desde las masivas protestas de hace dos años.  

Todo esto, mientras la economía muestra señales de inestabilidad, hay un violento conflicto por las tierras ancestrales de pueblos mapuches en el sur del país, y una convención redacta una nueva Constitución, de la que pueden salir cambios que repercutan en el sistema político.

Los que tienen más posibilidades, entre los siete acreditados para participar de esta primera vuelta, son Gabriel Boric, de la alianza de izquierda Apruebo Dignidad, Yasna Provoste, de Nuevo Pacto Social,  parte de la dirigencia que gobernó el país durante 30 años, José Antonio Kast, del Partido Republicano, de ultraderecha, y Sebastián Sichel, de Chile Vamos, el candidato que representa a la coalición gobernante de Sebastián Piñera.

De las encuestas y de las opiniones de expertos, “se pueden colegir cosas gruesas, como que Boric va primero”, explica a LA GACETA Alberto Pando, periodista chileno especializado en temas políticos. La gran pregunta -dice- es quién va de segundo. Si pasa a segunda vuelta con Kast, será una elección muy polarizada entre la izquierda y la ultraderecha, dos modelos aparentemente antagónicos.

“Si pasara Provoste, estaríamos ante una elección entre la izquierda y una candidata moderada, con experiencia de gobierno”, señala Pando. Sichel, a quien se considera un candidato “fabricado” por la derecha gobernante, pero con poca formación y consistencia política, también obligaría a Boric a adaptar su discurso para enfrentarlo.

El periodista chileno Daniel Grunberg considera Sichel es el mejor posicionado para llegar a la segunda vuelta con Boric, pese a que no representa un cambio respecto de las políticas del gobierno de Piñera.

En ese sentido, Grunberg analiza que la única candidata que podría ganarle a Boric en una segunda vuelta sería Provoste, porque aglutinaría los votos moderados y de la derecha

“Muchos votarán para evitar que salga otro candidato, no porque se siente identificado con su propuesta”, cuenta Javier Pino Castillo, un consultor de negocios internacionales, que vive en la región de Quilpué, en la región de Valparaíso.

Eso es una muestra de la polarización y de la falta de representación que tienen los políticos tradicionales. “No se les ve una vocación de servicio público. Son elites que velan por sus intereses, no por los nuestros”, asegura Pino.  

Hasta hace una semana, las opiniones favorecían a Kast, una suerte de Jair Bolsonaro, por su postura sobre temas como el aborto, derechos de mujeres y el colectivo LGBT+, y su defensa de la dictadura. Pero, en el último debate, su imagen cayó varios puntos.

“Si surge el escenario de Boric versus Kast, representa el cambio más significativo en el paradigma político desde 1990”, según, Nicholas Watson, analista de la consultora Teneo.

Pero sea quien sea que llegue al gobierno, no tendrá un escenario fácil. En un reciente informe, que reproduce la agencia Reuters, el Banco Central alertó sobre el recalentamiento de la economía y el riesgo de un eventual cuarto retiro parcial de fondos de pensiones, una medida que se discute actualmente en el Congreso.

La incertidumbre ha intensificado este año la salida de capitales iniciada desde el estallido social, dijo el organismo.

Según el analista político Cristóbal Bellolio, esas protestas sociales son “una impugnación del relato oficial de progreso que Chile se contaba a sí mismo y al resto del mundo”. En los últimos 30 años, Chile  redujo los índices de pobreza, abrió su economía a través de acuerdos comerciales con decenas de mercados, atrajo inversiones y creció sostenidamente. Pero ese crecimiento y bienestar no alcanzó para todos, y eso es lo que estalló en octubre de 2019, y se tradujo en muertos, heridos, enormes daños materiales y denuncias de violaciones a los derechos ciudadanos que mostraron la peor cara de la policía militarizada chilena.

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