Plan de Manzur: gerenciar la peronización de la gestión

Plan de Manzur: gerenciar la peronización de la gestión

Analistas observan la tarea política del jefe de Gabinete en respaldo del Presidente. El gobernador de licencia dijo que estará donde lo necesiten; sin embargo existe el dilema: seguir o volver.

MANO A MANO. Manzur es un hombre de confianza del presidente, Alberto Fernández. MANO A MANO. Manzur es un hombre de confianza del presidente, Alberto Fernández.

Dos meses después de haber aceptado el cargo en el gabinete nacional, Juan Manzur sigue enfrentado a un dilema político e institucional: continuar como jefe de Gabinete de la gestión del presidente Alberto Fernández o retornar a Tucumán para completar los dos años de mandato que le quedan como gobernador.

Manzur es un hombre muy aferrado a los gestos. El más claro es que reconoce en Osvaldo Jaldo al gobernador (así lo presentó en cada acto proselitista y también en Casa Rosada) que estaría dispuesto a completar el mandato porque eso le redundaría al actual vicegobernador una gimnasia en el ejercicio del Poder Ejecutivo para su lucha por pugnar electoralmente por ese cargo en 2023.

El médico sanitarista, en tanto, sigue construyendo su futuro en Buenos Aires. Su cercanía a los intendentes del conurbano bonaerense, a parte del establischment nacional, a la comunidad judía y a la central obrera sindical es su principal respaldo. “Yo estaré donde me necesiten, donde consideren que seré más útil”, dijo el tucumano desde el momento en que el Presidente lo nominó para convertirse en su más estrecho colaborador. Manzur viene allanándole el camino a fuerza de prolongadas reuniones con distintos sectores y de las tiranteces que suele tener con el kirchnerismo más duro, en medio de una estrepitosa caída de la imagen presidencial y de la gestión.

Sergio Berensztein considera que Manzur representa el peronismo más tradicional que necesita Alberto Fernández como base de apoyo en los movimientos sociales, en un sector de los gobernadores y también de los intendentes del distrito más importante de la Argentina: Buenos Aires.

“Le brinda cierta plataforma política para que pueda gobernar de una manera más autónoma y en eso ha contribuido el gobernador tucumano, que está reconstruyendo relaciones con franjas no afines a la Casa Rosada”, dice el analista en una charla con LA GACETA.

Berensztein, sin embargo, advierte que no se sabe si este proceso de construcción política cuajará o si, por el contrario, naufragará frente a la complicada situación argentina. “Si el plan de Manzur es exitoso, seguramente luego querrá gerenciar la peronización de la gestión de Alberto, pero para que eso ocurra hay capítulos muy profundos que cerrar, como el acuerdo con el Fondo y avanzar en un plan económico que convierta a esta gestión en más competitiva electoralmente hasta 2023, a partir de los preanuncios de buscar la reelección”, apunta el director de Berensztein consultora.

Caso contrario, y si el gobernador se va antes de lo pensado de la Jefatura de Gabinete, podría ser evaluado como un fracaso, acota. De todas maneras, pensar hasta 2023 es una eternidad en los tiempos tormentosos y cambiantes que vive el país, en un escenario en el que asoman varios candidatos presidenciales.

En tanto, el director de CB Consultora de Opinión Pública, Cristian Buttié, afirma que Manzur puede mostrar que sus contactos con los líderes del conurbano bonaerense ha mejorado la perfomance electoral de ese distrito, aunque su imagen no es de las mejores en el contexto nacional.

“Manzur es un alfil importante de Alberto Fernández, que contribuye a apuntalar la gestión del peronismo”, señala a LA GACETA.

Sin embargo, el analista cordobés puntualiza que el alejamiento del gobernador de Tucumán “ha incidido en el resultado electoral del pago chico, ya que el Frente de Todos ha perdido casi 12 puntos respecto del resultado de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias”, advierte.

Buttié expresa que el diputado y senador nacional electo tiene razón respecto de que el Partido Justicialista se ha relajado, particularmente en el interior de la provincia.

En el contexto nacional, Manzur está en lote de personalidades del peronismo que quieren mostrarse competitivos mirando hacia 2023. “Su imagen, de todos modos, sigue por debajo de Alberto, de Cristina Fernández, de Axel Kicillof y de Sergio Massa”, expresa según el sondeo que ha realizado su consultora.

“En la Argentina no hay garantías de que una imagen se sostenga, porque para el oficialismo la carrera presidencial se hizo cuesta arriba y, en ese escenario, aquellos que tienen buena ubicación institucional corren con ventaja”, acota. Manzur, frente a ese esquema, puede resultar opacado frente a la danza de nombres presidenciales.

Buttié compara esa situación con la de un comerciante que encuentra una juega veta para emprender. “Decide abandonar por un tiempo el negocio sin hacer un estudio de mercado y a los tres meses se da cuenta de que el emprendimiento no era rentable. Así, pone en riesgo su futuro en tiempos tormentosos”, explica.

El analista acota que el peronismo tucumano, con sus internas, terminó ilusionando a una oposición que observa que 2023 está más cerca de lo que pensaban.

Con Insfrán: por las obras que se ejecutan en Formosa

“Me reuní con el gobernador @insfran_gildo para analizar las obras públicas que se ejecutan en Formosa y que generan puestos de trabajo e impulsan el desarrollo en la provincia, en beneficio de sus habitantes. Seguimos profundizando la #ReconstrucciónArgentina”, escribió ayer en la red social Twitter el jefe de Gabinete, Juan Manzur.  El gobernador formoseño valoró la reactivación de obras que habían sido paralizadas durante la gestión anterior, se dijo. “Ha sido una reunión muy cordial, donde conversamos sobre recursos para la provincia de Formosa”, destacó Insfrán, y resaltó que “la relación de la provincia y el Gobierno nacional es muy buena”.

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