
TIJUANA, México.- Envalentonados luego de enterarse de la noticia de que Estados Unidos y México reabrirán su frontera terrestre esta semana, cientos de migrantes han llegado a ciudades fronterizas mexicanas como Tijuana, con la esperanza de que el restablecimiento del paso facilite el cruce y la búsqueda de asilo en el país del norte.
A partir de hoy, la frontera de casi 3.200 kilómetros de largo volverá a estar abierta a viajes no esenciales, luego de haber permanecido cerrada durante 20 meses por la pandemia de coronavirus. Ambos países han logrado reducir las nuevas infecciones y pudieron vacunar a las comunidades fronterizas.
Este nuevo impulso para ingresar a Estados Unidos podría aumentar la presión sobre el gobierno demócrata y poner a prueba a la administración del presidente Joe Biden, para que Washington estreche la frontera, después de las llegadas récord de migrantes este año, desde Centroamérica y el Caribe.
“Voy a intentar, nos queremos meter a la línea (cruce fronterizo), ya no puedo estar en México, aquí hay mucha violencia”, dijo Andrea Morales, una guatemalteca que vive, desde hace un mes, en un campamento improvisado junto al paso fronterizo El Chaparral, en Tijuana.
“El Gobierno nos quitó la luz hace cuatro días y vinieron a encerrarnos como animales. Sólo espero poder cruzar para darles una mejor vida a mis hijos”, agregó mientras amamantaba a su bebé, en medio de decenas de tiendas de campaña. (Reuters)







