El handball playero dijo basta a una imagen sexista - LA GACETA Tucumán

El handball playero dijo basta a una imagen sexista

La selección femenina noruega impulsó un cambio en el uniforme, con vigencia desde 2022.

06 Nov 2021 Por Paula Barbaran
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JUGADORAS MULTADAS. Las jugadoras de Noruega recibieron una multa de 1.500 euros en el Campeonato Europeo y pusieron el tema en la mesa de debate. TYC

La selección femenina de handball playero de Noruega fue pionera, en julio pasado, al presentarse a jugar en el partido por el bronce del Campeonato de Europa, con shorts en lugar de la parte inferior de la bikini. El equipo protestó porque sus pares varones usan unas cómodas y amplias bermudas y remeras al estilo “sudaderas”, pero a las mujeres que practican esta disciplina las obligan a usar “bikinis inferiores con talla ajustada y corte en ángulo ascendente hacia la parte superior de la pierna. El lado ancho debe ser de un máximo de 10 centímetros”, según indica el reglamento.

Las jugadoras se negaron a utilizarlo durante el campeonato europeo y fueron castigadas con una multa de 1.500 euros. “Estoy muy orgullosa del equipo femenino de handball de Noruega por protestar contra las reglas sexistas sobre su uniforme”, había declarado la cantante Pink en Twitter y agregó: “la Federación Europea debe ser multada por sexismo. Bien por ustedes, señoras. Estaré feliz de pagar las multas por ustedes”.

Pasado el Campeonato Europeo y los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, disputados este año por la pandemia de covid-19, el reglamento cambió: a partir de enero de 2022 las mujeres podrán usar “pantalones cortos ajustados con un ajuste ceñido” y una “camiseta sin mangas ajustada al cuerpo” cuando compitan, de acuerdo con las nuevas regulaciones publicadas el pasado 3 de octubre por la Federación Internacional de Balonmano (handball). Si bien las nuevas regulaciones de uniformes aún difieren entre hombres y mujeres (los pantalones cortos de las mujeres aún deben ser ajustados, mientras que los hombres no tienen tal regla), las jugadoras de Noruega se mostraron en redes sociales satisfechas con esta decisión.

Opiniones

“Tengo dos miradas sobre este tema”, dijo Nancy Boyanovsky, dirigente deportiva tucumana, en diálogo con LA GACETA. “Por un lado la legislación que cambió para los Juegos Olímpicos y las federaciones deportivas y, por otro lado, la mirada sobre el deporte femenino en los medios de comunicación. Las jugadoras se han hecho eco del reclamo y de decir “basta” a la imagen sexista que se quiere vender de ellas”. “Los uniformes”, explicó la referente, “tienen que ver con lo comercial, con que el cuerpo contorneado de las jugadoras vende. Por poner un ejemplo, a las chicas de lanzamiento de bala no les exigen el mismo uniforme, es otra disciplina que ‘vende menos’. Mientras que el beach handball o beach voley puede hacer explotar una marca que se promociona en los uniformes”, agregó.

Sin embargo, para que las cosas realmente sucedan, los espacios en las federaciones, mesas de decisiones de clubes o comités y los medios de comunicación, deberían ser espacios de inclusión a las mujeres. “Muchas federaciones o mesas de decisiones en clubes o lugares más chicos no incluyen todavía a mujeres que puedan aportar otra mirada. Ahí radica la cuestión del cambio”, dijo Boyanovsky buscando una reflexión general sobre el tema de los deportes y el género. “Otro tema que no se trata frecuentemente tiene que ver con lo tarde que llega la retribución económica porque todavía no es igual en el deporte para hombres y mujeres”.

Bueno para el juego

“Es un paso real y simbólico hacia la lucha contra la desigualdad de género en el deporte. Creo que es bueno para el juego, pero en primer lugar, es bueno para las mujeres y es bueno para la forma en que nos tratamos en los deportes”, dijo el lunes a NBC News por teléfono desde Bodø, Noruega, el presidente de la Federación Noruega de Balonmano, Kåre Geir Lio. Mientras que la militante australiana Talitha Stone, que había estado reuniendo firmas para una petición que pedía que se eliminaran las reglas en los uniformes, dijo que esperaba que el cambio de reglas fuera el comienzo del fin del sexismo y la objetivación de las mujeres y las niñas en el deporte: “todas las mujeres y niñas deben tener la libertad de participar en deportes sin temor a fallas en el vestuario y acoso sexual”, según publicó la BBC.

En los Juegos Olímpicos de Tokio el porcentaje de mujeres deportistas subió al 49% frente al 45% de los Juegos de Río de Janeiro en 2016, pero igualmente esta cifra no indica o representa mayor igualdad en cuestiones básicas y relacionadas a las diferencias de roles sociales y culturales entre mujeres y varones. Algo para cambiar, de cara a los Juegos de París de 2024.

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