Los dueños de casas rodantes, en problemas - LA GACETA Tucumán

Los dueños de casas rodantes, en problemas

Una norma que entra en vigencia los próximos días hará ilegal el tránsito de estos vehículos si no se hace una costosa homologación.

30 Oct 2021 Por Nicolás Sánchez Picón
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PARA CIRCULAR. Todos los que tengan trailers de uso recreativo familiar, de trabajo y pequeñas embarcaciones, deberán hacer la homologación.

Sabemos que existen, pero en la vida diaria no nos cruzamos con ellos. Todos alguna vez nos hemos sorprendido al ver un tráiler en la ruta. Son grandes, llamativos, y, en muchos casos, también son sinónimo de aventura. Aunque parecería que en nuestro país hay pocos, lo cierto es que existe una gran población “rodantera”, que ahora peligra.

Sucede que la Agencia Nacional de Seguridad Vial dio un plazo de ocho meses para que todos los trailers de trabajo, pequeñas embarcaciones y recreación familiar (categoría O1) pasen un proceso de homologación para seguir circulando.

Ahora bien, el plazo vence en noviembre y los dueños de casas rodantes piden que la prorroga se extienda dos años más. “Nosotros no estamos en contra de la ley, sí en contra de la forma en que la aplican. La Agencia Nacional de Seguridad Vial dictó una disposición en marzo y las condiciones de la homologación recién llegaron en agosto. Si vos tenés una ley del 95 (ley de tránsito, 24.449), no podés mandarme una disposición en marzo y otra en agosto para que en noviembre tengamos todos el trámite legal hecho. Necesitamos reglas claras y un lugar para poder realizar toda la homologación”, explica Pablo Andrés Calegari, presidente de la Asociación de Rodanteros Argentinos (ARA).

“Estamos todos de acuerdo en que hayan normas que nos ayuden a circular más seguros por nuestras rutas -dice Benjamín Aráoz, rodantero tucumano-; pero no es posible que todo el parque de casas rodantes del país se logre homologar en el tiempo estipulado y, por eso, desde el 1 de noviembre (es decir, desde el lunes) seremos todos ilegales”

Problemas

Lo que sucede -cuenta Calegari- es que las disposiciones no son claras y hay vacíos legales. “La ley 24.449 permitía que, en tráilers categoría O1, vos hagás una patente libre con el número del vehículo que la va a tirar y el 101 (patente “casera”) adelante. Ahora, con esta nueva reglamentación, cada rodante O1 deberá tener patente de tráiler, que se va a vincular con el vehículo que la va tirando. Pero, ¿qué pasa si se funde el motor? Dejás tirado el coche y necesitás tirar el tráiler, vas a tener que ir a hacer otra vez todo el trámite para el nuevo vehículo”, explica,

Para obtener la nueva patente, los tráilers deberán someterse a la homologación, que ya era obligatoria en vehículos de más de 750 kilos (categoría O2), aunque nunca se efectivizó ni se controló.

Con este trámite, ahora en tráilers pequeños, vienen los problemas. “La homologación sólo se puede hacer con fabricantes, y sólo hay 10 lugares para hacerlo en todo el país, y la mayoría está en Buenos Aires. Nosotros no queremos que alguien, por ejemplo de Tucumán, tenga que hacer 1.200 km para enterarse de que, por algún desperfecto, no puede hacer el trámite y deba volverse a su casa sin la homologación”, explica. Además, está la cuestión económica: el trámite cuesta, según Calegari, entre $ 300.000 y $ 400.000. “La mayoría de los rodanteros son jubilados. Esa cantidad es una locura para un jubilado, y más en pandemia”, reflexiona. “Además hay postulados imposibles de cumplir -agrega Aráoz-; en el caso de las casas rodantes, por ejemplo, uno de los puntos pide que el tráiler no sea más ancho que el vehículo tractor. Y eso no ocurre en ninguna parte del mundo, no hay ningún auto que sea más ancho que una casa rodante”.

Benjamín recalca que lo que se pide es que se configuren talleres cercanos al domicilio, capacitados, que emitan el certificado vial para presentar ante el registro del automotor para realizar la homologación. “Lo correcto es que tengamos en Tucumán nuestros talleres, para que puedan decirnos el estado del rodado y, eventualmente, sean reparados, o se firme el certificado que permita la homologación”, resume.

Cambios

Calegari comenta que la nueva norma traerá también puntos positivos. “Hay mejoras que exige la ley y las disposiciones que sacaron sobre el tema y son realmente beneficiosas. Como por ejemplo un eje de frenos, la tortuga, las luces, un freno de mano -remarca-; ahora, sería interesante preguntarse por qué los fabricantes no vendieron los vehículos con estos elementos que se piden ahora”. Una cuestión que queda desatendida en medio de esta situación es el turismo. “Esto afecta directamente al turismo, o receptivo, o de los propios tucumanos que quieran salir con esa modalidad”, advierte Aráoz.

“La actividad rodantera es muy importante para la economía regional, porque vamos a lugares que no suelen ser centros turísticos, los pueblos a veces están esperando que lleguemos nosotros, y la actividad se va a ver muy resentida”, alerta Calegari.

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