Instan a crear una comisaría de niños, niñas y adolescentes - LA GACETA Tucumán

Instan a crear una comisaría de niños, niñas y adolescentes

Las razones del planteo de Moeykens.

23 Oct 2021 Por Gustavo Rodríguez
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El juez de Niños, Niñas y Adolescentes (NNyA) Federico Moeykens, en el marco de una investigación penal seguida en contra de un joven de 16 años por presunto abuso de arma de fuego, advirtió sobre la necesidad de crear una dependencia policial especializada en la provincia para el mejor desempeño de los agentes que tratan a menudo con personas menores de 18 años en conflicto con la ley.

“El personal de la fuerza policial debe recibir instrucción y capacitación específica en el abordaje que se realice con los menores infractores. Toda persona menor de edad de quien se presuma haber infringido la ley penal tiene, en general, como primer contacto del sistema de justicia a un agente de policía. Y muchas veces ese contacto es muy traumático”, advirtió el magistrado.

Moeykens recordó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha identificado una serie de problemas que se presentan cuando la policía entra en contacto con personas menores de edad supuestamente infractoras, entre los cuales destacó que la falta de aplicación del principio de especialización para el personal de la policía genera que no se respeten adecuadamente los derechos de las personas adolescentes.

Al momento de fundar su resolución sostuvo que las Reglas de las Naciones Unidad para la Administración de la Justicia de Menores -conocidas como “Reglas de Beijing”- disponen que que para el mejor desempeño de sus funciones, los agentes de policía que traten a menudo o de manera exclusiva con menores de edad o que se dediquen fundamentalmente a la prevención de la delincuencia de adolescentes, recibirán instrucción y capacitación especial.

Patrones

“Nuestra realidad indica que existen patrones discriminatorios en la actuación policial, que provoca a menudo detenciones arbitrarias respecto de personas menores de 18 años. Según los estudios realizados, la policía a menudo trata a los menores en forma discriminatoria, arrestando selectivamente a los más pobres y a los pertenecientes a minorías, o a los que, por su apariencia, son considerados miembros de ciertos grupos o bandas”, destacó en el fallo el magistrado.

Moykens, al realizar este planteo, tuvo en cuenta un estudio del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente. Los especialistas realizaron un estudio comparativo en 18 países de América Latina y confeccionó un perfil del adolescente infractor tipo que es detenido por la policía y luego pasa por los tribunales de NNyA. Los resultados fueron los siguientes:

- El 75% son de sexo masculino.

- Tienen algo más de cuatro años de retraso escolar.

- Residen primordialmente en zonas marginales u otras zonas de viviendas de clases bajas.

- Trabajan en actividades que no requieren calificación laboral, o bien procuran la obtención de dinero por medio de actividades ilícitas.

- El producto de su actividad contribuye al sostenimiento de su núcleo familiar o de su núcleo de pertenencia, cuyo padre trabaja en la categoría laboral de menor ingreso y se encuentra generalmente subempleado o desempleado.

- Su madre es empleada doméstica o ejerce otro trabajo de baja calificación laboral tal como la venta de menudeo (a veces la prostitución), y al igual que su padre, la mayoría de las veces está subempleada, o con menor frecuencia, desempleada.

- Viven con su familia, que es incompleta o desintegrada, con ausencia del padre.

El estudio determinó que, tomando una escala de estratificación socioeconómica de cinco categorías, el 89% de los casos sancionados por la justicia juvenil se distribuye entre las dos categorías de menor ingreso, perteneciendo muchos de ellos al 40-60% de la población regional que se encuentra en los niveles de pobreza extrema.

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