Manzur-Jaldo: molestias y encuentro clave - LA GACETA Tucumán

Manzur-Jaldo: molestias y encuentro clave

03 Oct 2021 Por Gabriela Baigorrí
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El clima político continúa enrarecido en Tucumán por la situación por la que atraviesa el oficialismo. La dirigencia manzurista y jaldista aún no termina de procesar la reunificación forzada a partir de la asunción de Juan Manzur como Jefe de Gabinete nacional. Las partes, incluídos sus líderes, no terminan de acomodarse del todo a este statu quo. La seguridad y la política fueron protagonistas en esta etapa. En cuanto al primer aspecto, la semana fue particularmente turbulenta porque una vez más flaqueó el costado débil de la gestión. La fuga del femicida y filicida Roberto Rejas, condenado por los crímenes de Milagros Avellaneda y del pequeño Benicio, golpeó tanto a Manzur como a Osvaldo Jaldo, porque el hecho los puso a ambos en el centro de la escena. En Buenos Aires, le recordaron al gobernador “premiado” por Alberto Fernández y Cristina Kirchner que no dejó en su tierra sólo un triunfo electoral, sino también una gestión con falencias. En la provincia, el vicegobernador en ejercicio del Ejecutivo tuvo que lidiar con la indignación social y con el costo político de sostener a un ministro ajeno cuyo desempeño no le conforma.

En relación al segundo ítem, las reuniones que mantuvo el tranqueño con intendentes y con comisionados comunales fueron el primer acercamiento formal para tratar de limar las asperezas de la interna y de las PASO. Desde ambos sectores consideran, por otro lado, que mañana será un día clave para la definición de cómo seguirá la gestión local y cuál será la estrategia para encarar la campaña con la mirada puesta en las generales del 14 de noviembre. Mantener el 50% de los votos y ofrendar dos senadores y dos diputados a la Nación es el norte.

En el ambiente político ya se marca esa fecha como basal hacia las provinciales de 2023. Consideran que los resultados en la provincia bonaerense pueden llegar a ser determinantes para saber si Manzur se queda en la Casa Rosada y se anota como presidenciable o vuelve y si el acuerdo con Jaldo se mantiene o puede quebrarse.

Seguridad

En el jaldismo sintieron el rigor de la función ejecutiva. En el núcleo cercano al nuevo gobernador se sienten encorsetados por el compromiso que mantiene con el Presidente y que le impide, por ahora, tomar definiciones sustanciales en el área de Seguridad ¿Habrá cambios? Sus cercanos afirman que sí, pero creen que no será ahora ¿Cuándo? Probablemente después del noviembre electoral.

Jaldo se puso a la cabeza de la cuestión en compañía de algunos dirigentes que lo asesoran en la materia, como Marcelo Caponio y Darío Monteros, y requirió estar al tanto de manera permanente de lo que sucede con la causa y con el movimiento de las áreas involucradas. En su equipo apuntaron a las responsabilidades de la Justicia y del sistema penitenciario.

La idea del jaldismo es avanzar en soluciones concretas y relativamente rápidas para la grave crisis carcelaria. Las alternativas en las que se trabaja fueron esbozadas por quien está a la cabeza del PE, pero no habría más anuncios rimbombantes. Aseguran que se debe a que saben que la gente está cansada de que se prometan obras que luego no se concretan. Se enfocarán, sin embargo, en varias gestiones. En el entorno dan cuenta de que Jaldo tiene la voluntad política y ya firmó el decreto de asignación presupuestaria- de alrededor de $ 40 millones- para que la Dirección de Arquitectura y Urbanismo (DAU) restaure el tercer piso del penal de Villa Urquiza. El expediente para esta mejora, cuentan, data de 2018 y la ejecución permitiría ampliar la capacidad de alojamiento. También está la posibilidad de que se active un anteproyecto para edificar una unidad nueva, la número 11. A esto se suma que se está terminando el proyecto ejecutivo para la nueva cárcel de Benjamín Paz. Tampoco está descartado que se destinen dos edificios escolares en desuso, en Delfín Gallo y Taco Ralo, para que funciones como centros de detención que, según estiman, podrían albergar a unas 200 personas. Se retomará el plan de la alcaidía, dicen, pero en su emplazamiento original, que era en la Banda del Río Salí.

Un párrafo aparte es necesario para subrayar que no sólo hubo incomodidades en el jaldismo por Claudio Maley. También está el caso del ministro Juan Pablo Lichtmajer. En la Cámara, voltearon la posibilidad de someterlo a un juicio político. Tras haber sido interpelado fruto de la interna, el responsable de la cartera educativa fue recibido el viernes en la Legislatura por su nuevo titular, Sergio Mansilla.

Política

El encuentro entre Jaldo y los intendentes del oficialismo fue tenso por momentos. Todos saben que era necesario para poder retomar el diálogo y diagramar la campaña. Si bien algunos jefes municipales ya habían intercambiado llamadas y mensajes con el otrora rival, había un grupo más reticente que aún no. Dejar atrás las diferencias, las agresiones y algunas medidas perjudiciales no será nada sencillo. Entre los que expresaron sus pedidos para que la colaboración y la gobernabilidad sea recíproca estuvieron Javier Noguera (Tafí Viejo), Francisco Serra (Monteros) y Francisco Caliva (Tafí del Valle). No es una novedad que tuvieron dificultades en las relaciones con sus Concejos Deliberantes y que apuntaban como responsables directos a dirigentes del jaldismo y, por lo tanto, a su líder. Tampoco será sencillo para los dos más cercanos al ahora gobernador, Darío Monteros (Banda del Río Salí) y Aldo Salomón (Alderetes), retomar las relaciones con sus pares ni con el ministro del interior, Miguel Acevedo. Además, pronto será tiempo de renovar las autoridades en los cuerpos deliberativos.

La reunión con los delegados fue mucho más tranquila y en mejores términos.

El hecho político que todos esperan es la segunda reunión presencial entre Manzur y Jaldo tras la “reconciliación”. Además de lo gestual, la idea es motorizar los convenios vigentes de obras públicas y para la llegada de recursos y planificar cómo se encararán las actividades proselitistas en conjunto.

Está previsto que la mayoría de los que participarán de las distintas citas viaje esta tarde. Además de Jaldo, Mansilla y Regino Amado, se esperaba que fueran los ministros. Según dirigentes cercanos a Manzur, suspendió toda su agenda matutina para ocuparse de Tucumán. Habría un encuentro inicial más privado y luego, con todos los visitantes. Más tarde, no se descarta que participe el Presidente y sus ministros. La intención era generar un gabinete “ampliado” Provincia- Nación general y luego, mítines área por área. Todo dependerá, sin embargo, de las agendas de los ocupantes de la Casa Rosada.

La vuelta sería a la tarde, por lo que la vicepresidenta segunda de la Legislatura, Sandra Orquera, estaría a la cabeza del Gobierno por pocas horas. La legisladora de Fuerza Republicana tiene previsto concurrir al edificio gubernamental muy temprano por si se la necesita para alguna gestión. Dirigentes justicialistas consultados ayer no recordaban que una mujer haya quedado en el sillón de Lucas Córdoba antes.

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