BAJANDO LAS TENSIONES. La mesa chica institucional, encabezada por Jaldo, escuchó ayer las inquietudes de los jefes municipales peronistas. Twitter@osvaldojaldo
¿A quién se le entregará las llaves del despacho gubernamental? Literalmente esa fue la pregunta que ayer se hicieron varios moradores de la Casa de Gobierno. Sucede que este fin de semana emprenderán viaje a Buenos Aires casi toda la mesa chica de conducción institucional de la provincia. El domingo a la tarde, en la aeronave oficial, el vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo, Osvaldo Jaldo, viajará hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, junto con el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla (segunda autoridad de la provincia), con el vicepresidente primero de la Cámara y tercero en el orden sucesorio, Regino Amado, además del ministro del Interior Miguel Acevedo. Entonces, surge otro interrogante: ¿quién comandará desde entonces y el mismo lunes la provincia? La respuesta apunta a la vicepresidenta de la Legislatura, la legisladora de Fuerza Republicana Sandra Orquera.
Los peronistas se pusieron incómodos frente a esa realidad institucional. Desde que Juan Manzur se fue a la Jefatura de Gabinete de la Nación, el oficialismo ha ingresado en un torbellino de sensaciones encontradas, en el que el manzurismo celebró la victoria obtenida en la interna por más de 100.000 votos frente a la nómina de precandidatos que lideró el propio Jaldo. Días después, y en medio de un desconcierto, reuniones y llamadas desde Buenos Aires, Manzur le dijo sí al presidente Alberto Fernández y a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner para aceptar el recambio en el puesto más estratégico de la Casa Rosada, en reemplazo de Santiago Cafiero, un albertista que pasó a la Cancillería.
En base a anuncios y a una dinámica diferente en la mesa de conducción nacional, Manzur intenta revertir el resultado que el Frente de Todos ha cosechado en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que, entre otros impactos, ha debilitado la figura presidencial y ha causado una señal de alerta para la titular del Senado, que aún aspira a cosechar la mayor cantidad de bancas posibles en las elecciones del 14 de noviembre.
En Tucumán, la transición institucional ha sido traumática como la política. A los ministros manzuristas les ha costado adaptarse al nuevo escenario. Sin embargo, por ahora reina la armonía, más allá de los socofones que la gestión está viviendo en materia de seguridad.
Jaldo, Mansilla, Amado y Acevedo son los garantes de un acuerdo entre Lealtad Peronista y Peronismo Verdadero. Es probable que el domingo tengan una previa con Manzur, antes de ir el lunes a la Rosada para dialogar también con el propio presidente de la Nación. En paralelo, varios ministros provinciales se subirán a aviones comerciales durante este fin de semana para participar de otras reuniones con el gobernador en uso de licencia y funcionarios nacionales. Eduardo Garvich, de Economía, sería uno de los primeros en viajar. A él se sumarán Rossana Chahla (Salud), Carolina Vargas Aignasse (Gobierno), Gabriel Yedlin (Desarrollo Social), además de Acevedo, y el fiscal de Estado Federico Nazur. Es probable que a estos viajeros se sumen Juan Pablo Lichtmajer (Educación) y Claudio Maley (Seguridad). En consecuencia, sólo quedarían en esta ciudad el ministro de Desarrollo Productivo, Álvaro Simón Padrós, y la secretaria general de la Gobernación, Silvia Pérez.
Jaldo tiene previsto retornar a la siesta, de tal manera que el interinato de Orquera en la Gobernación no se extendería más allá de las 14, indicaron los allegados al vicegobernador.
Jaldo continuó ayer con las charlas con los dirigentes peronistas con roles institucionales. Así, salvo el de Trancas Roberto Moreno (adujo problemas familiares), el resto de los jefes municipales pasaron por la Casa de Gobierno a analizar qué pasará de ahora en más con ellos en la nueva relación de poder.
En lo institucional, la Casa de Gobierno garantizó el giro de los casi $ 1.400 millones que se distribuyen en 16 municipios para que se abonen los convenios o pactos sociales. El ministro del Interior tiene pendiente una negociación con los intendentes de Burruyacu, Jorge Leal, y de Las Talitas, Carlos Najar, para establecer cómo será la relación financiera con ellos, que están fuera del pacto.
El período de conversaciones continuará hoy en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno cuando la mesa chica de conducción institucional y política, encabezada por Jaldo, se reúna con los comisionados rurales. Además de la cuestión política y electoral, en esa charla es probable que se coordine el uso de las 93 ambulancias adquiridas para esas jurisdicciones por el Poder Ejecutivo. Antes de irse a Buenos Aires, Manzur había instruido para que todos esos distritos tengan, además, un móvil de seguridad. Eso aún se encuentra en “stand by”.
Mientras el oficialismo avanza con la estrategia para que todos los espacios internos trabajen por un triunfo electoral en noviembre, los candidatos a diputados y senadores se reunirán hoy para filmar spots y sacarse las fotografías para los afiches.








