¿Sufrió una estafa virtual? Estos son los pasos a seguir

Brindan asesorías en el Poder Judicial y en la Defensoría del Pueblo.

DOLOR DE CABEZA. Las víctimas de estos delitos tienen herramientas para morigerar los daños sufridos. DOLOR DE CABEZA. Las víctimas de estos delitos tienen herramientas para morigerar los daños sufridos.
13 Septiembre 2021

El daño que generan los estafadores virtuales todo lo puede. Quedó demostrado durante la audiencia realizada hace algunas semanas en contra de un grupo de cordobeses, detenidos por cometer este tipo de delitos. “Señor juez, no me importa si les dan prisión preventiva o si condenan a estos delincuentes. Lo único que le pido es que le manden una copia del expediente al banco para que dejen de cobrarme el préstamo que sacaron a mi nombre”, sostuvo la víctima. El magistrado Alejandro Tomas no pudo tranquilizarlo. “No puedo calmarme. Cobro $40.000 por mes y terminaré devolviendo más de $1,5 millón”, explicó.

Las estafas telefónicas o virtuales se han transformado en una modalidad delictiva que pareciera haberse instalado definitivamente. Las estrategias que utilizan los delincuentes mutan a diario. Las víctimas se multiplican, al igual que los problemas. Todos buscan desesperadamente una solución a los contratiempos económicos que se generan.

En Tucumán, el fiscal Marcelo Leguizamón conduce la oficina que está investigando este tipo de casos. “Nuestra misión no sólo es la persecución penal, sino que brindamos asesoramiento a las víctimas sobre cómo deben actuar. Desgraciadamente, las demandas deben presentarlas en el fuero civil, no en el penal”, indicó.

El investigador le dijo a LA GACETA que atendió casos en los que grupos familiares quedaron destruidos por esta situación. “Lo primero que se les dice es que ellos pueden hacer un reclamo hasta que termine la investigación del caso. El banco lo sabe porque les enviamos oficios para que nos brinden los datos del expediente que estamos investigando. Bajo ninguna circunstancia pueden negar o desconocer lo que estamos haciendo”, agregó el funcionario judicial.

El fiscal agregó que en el universo de las víctimas, la gran mayoría accede a realizar la denuncia para evitar que las entidades les sigan cobrando. “Les preocupa fundamentalmente solucionar ese problema por la economía familiar. Y está bien que así sea porque les genera un perjuicio enorme”, comentó.

Posibilidades

En la Defensoría del Pueblo también ha crecido el número de denuncias sobre estos delitos. “No podemos decir exactamente cuántas, pero son cada vez más comunes. Son tantos los casos que recibimos que se decidió elaborar un paper instructivo para que las víctimas sepan cómo actuar en estas situaciones”, explicó María Silvina Bosio.

“Lo primero que les decimos es que no todos los casos son iguales y que hay que analizarlos uno por uno”, destacó Bosio. “Hay gente que piensa, tras haber caído en el engaño, que los ciberdelincuentes son los únicos culpables, pero no es así. Los bancos también pueden tener algo de responsabilidad. Por ejemplo, los estafadores pueden acceder a créditos por sumas importantes a nombre de terceros por el homebanking. Pero si esa persona se presenta personalmente al banco es muy probable que no le den el préstamo, porque no califica”, añadió la especialista de la Defensoría del Pueblo.

Bosio informó que es tan creciente esta modalidad delictiva que el organismo está buscando firmar un convenio con el Colegio de Abogados. “La idea es que los damnificados estén acompañados por profesionales en todas las gestiones”, informó.

Responsabilidad

Germán Müller, de la Asociación de Consumidores del NOA, señaló que en cualquier relación de consumo, como es la de una persona con el banco, la entidad crediticia debe tomar todos los recaudos para evitar que los clientes sufran un daño. “Si bien es cierto que se debe analizar caso por caso, entiendo que en este tipo de situaciones los bancos podrían hacer más para evitar los daños producidos por las estafas”, comentó.

El abogado dijo que los bancos tienen herramientas para evitar que se concreten estas actividades ilícitas. “Deben contar con sistemas más efectivos para confirmar que el cliente es el que realmente está realizando la operación. Por ejemplo, pueden instrumentar más pasos de verificación de datos o recurrir a sistemas de identificación biométricas, como huellas digitales o identificación por rostro -advirtió-. Por ese motivo el Banco Central ordenó a las entidades que tomen mayores recaudos, porque el hecho de brindar información no debería ser suficiente para que, por ejemplo, se tome un crédito preacordado utilizando dispositivos con distintos IP o haciendo transferencias que exceden los límites”.

A fondo

En un trabajo publicado en “Thomson y Reuters información legal”, los especialistas María Paula Arias y Germán Müller analizaron la compleja situación: “puede afirmarse que la tecnología incrementa la vulnerabilidad de los consumidores, instaurando un trato no familiar. Incluso podría plantearse como un tipo de hipervulnerabilidad, pues aún los más habituados y diestros usuarios de las nuevas tecnologías encuentran serias dificultades para comprender cómo funciona realmente el mundo virtual que utilizamos cotidianamente, hacer un uso racional y productivo de la red, distinguir lo verdadero de lo falso, proteger la información sensible”.

También publicaron algunos números que sirven para graficar la gravedad de la situación. “En sólo seis meses tuvieron lugar un total de 270 millones de intentos de ciberataques en la Argentina. Uno de los sectores más damnificados del país fue el financiero, con 4 millones de ataques al día, de acuerdo con el Fortinet Threat Intelligence LATAM. Se informa que la oficina de Prevención de Fraude del Banco Santander ya destacaba que los dos principales ataques con los que lidiaron son las estafas telefónicas y las cuentas falsas en redes sociales. Evidentemente, es un problema muy conocido por las entidades bancarias”, destacaron.

Los especialistas indicaron en ese trabajo que en nuestro país las denuncias por estafas bancarias aumentaron un 3.000% durante la pandemia y se cuentan por centenas. Aunque también es un hecho que los números resultan inferiores a los reales, ya que muchos optan por no denunciar o no saben cómo hacerlo.

Arias y Müller señalaron además que el contexto de utilización de los servicios bancarios en general es fundamental para explicar el fenómeno: “los bancos cada vez tienen menos sucursales y alientan u obligan a los clientes a operar a distancia: por teléfono, mail, redes sociales, etc. De ese modo, la utilización se hace cada vez más compleja, pues además de comprender el funcionamiento predispuesto del sistema del banco en cuestión, el usuario tendrá que poder distinguir en cada momento si está hablando con un representante del banco o con un impostor, lo que resulta imposible la mayoría de las veces. Esta situación es harto conocida por los bancos, que han verificado que las redes sociales permiten la realización de fraudes”.

Mails “truchos”: ojo con los datos que pide el “falso Netflix”: los utilizan para realizar compras

Una mujer recibió un mensaje “trucho” de Netflix en la bandeja de su correo. “Estimado cliente: le avisamos que por una reestructuración de nuestra base de datos tiene plazo de 12 horas para enviar nuevamente el número de su tarjeta y el código de seguridad para no darle de baja al sistema. Para realizar el trámite ingrese al siguiente link”, se puede leer en el contenido del mail. La víctima hizo todo lo que le pidieron sin darse cuenta de que había ingresado a una página falsa. A los días ella se dirigió a un comercio y no pudo realizar ninguna compra porque tenía saldo insuficiente en la tarjeta. Se fue del lugar, se sentó en un bar y constató que habían realizado compras por más de $150.000. La única alternativa para no caer en esta trampa es verificar en la empresa proveedora del servicio si los mails son reales.

Vía telefónica: atentos con los falsos gestores de Mercado Pago que buscan conseguir datos

“Buenas tardes señora. Me estoy comunicando con usted porque nuestros sistemas de seguridad han detectado que hubo un intento de estafa en sus cuentas”, le explicó la voz de una señorita a una joven. “Necesitamos que nos brinde los datos de las cuentas bancarias con las que opera para poder bloquearlas y así evitar que le hagan más daño”, insistió la supuesta operadora de la compañía. La víctima le comunicó todas las claves de sus cuentas bancarias; hasta una de su hermana, a la que tenía vinculada. Los estafadores le robaron todos los ahorros y además sacaron un préstamo que tenía preacordado con una de las entidades crediticias. Nunca se debe brindar datos personales a desconocidos. Si tiene alguna duda, corte la llamada y comuníquese de manera inmediata con los canales oficiales del banco o la entidad de la que es cliente.

Recomendaciones

Denunciar en el banco, en la Policía o en la Justicia haber sido víctima de una estafa. Aportar la mayor cantidad de detalles del engaño.

Se recomienda a las víctimas difundir en las redes sociales la modalidad con la que fueron engañados, para evitar que otros sean sorprendidos.

Si sufre una estafa en su cuenta, pida el bloqueo inmediato del homebanking. La entidad tiene hasta 20 días para darle una respuesta sobre lo ocurrido.

Un estafado con su tarjeta de crédito debe avisar al emisor para que anulen el plástico. Debe solicitar el número de gestión del trámite que realizó.

Las víctimas deben desconocer las compras o los préstamos que solicitaron los estafadores. Exija un comprobante de la denuncia que realizó.

Si no obtiene respuestas, consulte a los especialistas de las entidades que defienden a los consumidores para que le expliquen cómo actuar.

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