
Una banda de delincuentes ingresó el viernes a la madrugada en una finca de Los Pereyra, departamento Cruz Alta, y robó cubiertas de tractor nuevas, agroquímicos, herramientas de trabajo, una máquina para agujerear y un destornillador eléctrico. “Se trata de elementos necesarios para desarrollar la actividad agropecuaria y que no serán fáciles de reponer”, reconoció Patricio Carrasco, uno de los administradores damnificados.
“Esta zona rural siempre fue muy tranquila, ahora estamos viviendo una ola de inseguridad que nos preocupa. El fin de semana robaron en otras dos casas cuando los propietarios no estaban (modalidad de escruche)”, remarcó el productor. Luego agregó: “En las zonas aledañas está pasando lo mismo, todo lo que sería el este de la provincia. En Estación Aráoz (14 kilómetros al sur), hubo otro robo importante de herramientas esta semana, pero además se llevaron la producción. La gente ya no quiere salir de casa ni para ir a visitar a familiares en la capital o en otra localidad cercana, temen volver y encontrarse con la casa desvalijada”.
Sin recursos
Carrasco explicó que en la comisaría de Ranchillos (es la más cercana, y se ubica a 30 kilómetros), la Policía se puso a disposición y comenzó las averiguaciones, pero el joven se mostró preocupado por la escasez de recursos con la que disponían los efectivos. “Se portaron muy bien, están metidos en la investigación, pero no tienen los medios para poder darnos solución a todos los problemas. La comisaría cuenta con dos motos y con un Volkswagen Gol, de tres puertas (se trataría de uno de los vehículos recuperados del delito y donado por el Ministerio Público Fiscal). Acá cuando llueve los caminos de tierra se pierden, es imposible que con ese autito rojo, que tiene su trajín ya, puedan llegar a todos los lugares de su jurisdicción, no pueden no tener una camioneta a disposición. Al autito lo distinguís de un vehículo particular porque tiene apenas una calcomanía”, argumentó, y remarcó que a su criterio esa cuestión era más noticia que el robo que sufrieron.
“También es una pena que en nuestra localidad no tengamos un destacamento, ante cualquier emergencia tenemos que trasladarnos 30 kilómetros y hay vecinos que no disponen de un vehículo”, concluyó.







