
Cientos de hectáreas de bosques nativos fueron desmontadas al oeste de Los Sarmiento y Monte Bello (Río Chico), mientras que en El Molino (Alpachiri) vecinos denunciaron la depredación de numerosas especies de cebil que se extendían por las orillas del río Gastona. Se trataba de un muro de contención de las crecientes que se suscitan en el período estival. Se teme que la situación de los bosques nativos se complique con los riesgos de incendio que se acentúan con la sequía. “Están derribando árboles con fines económicos. Los cerros y nuestros montes están cada vez más pelados” dijo el vecino Nicolás Rojas, de Alpachiri. La Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos, informó que se habilitó el nuevo sistema de denuncias online, pero Gustavo Mahmud, titular de la organización ambientalista “Ave Fénix”, planteó que el sistema de denuncia “es desconocido e inaccesible para los pobladores rurales que ven con aflicción cómo todos los días bajan desde los cerros camiones cargados con rollos de madera”. “Los pronósticos inquietantes de los especialistas en el sentido de que el clima en nuestra provincia va a variar con períodos de sequía y de lluvias intensas, potencian los riesgos de incendios y de inundaciones” advirtió. “No hace falta satélite ni ninguna tecnología sofisticada para advertir la magnitud de la depredación que se practica con fines agrícolas. Cuando se avanza desde la ruta 38 se puede ver el relieve desnudo de las laderas de los cerros” añadió. “Es hora que se actúe con rigor aunque en Flora y Fauna dicen que carecen de recursos. El infractor tiene que ser obligado a reforestar. No basta con multas irrisorias” concluyó.
El Molino sufrió en marzo de 2015 una descomunal inundación al desbordarse el río Gastona. Numerosas familias salvaron providencialmente sus vidas al lograr escapar a tiempo de las correntadas que llegaron durante la noche y arrasaron con casas, animales y cultivos de la zona.







