"Escruchantes": tras los pasos de la cooperativa del delito

En Córdoba detuvieron a Juan de Dios López, el hijo de “La Gata” Lizárraga, un eslabón clave de la organización que está sospechada de cometer diferentes ilícitos en diferentes provincias del país. Los posibles vínculos con los miembros del clan Caro.

Escruchantes: tras los pasos de la cooperativa del delito
Gustavo Rodríguez
Por Gustavo Rodríguez 26 Agosto 2021

Los especialistas consideran que esta banda sería una especie de cooperativa nacional integrada por especialistas en robar en viviendas sin moradores, conocidos en la jerga como “escruchantes”. Con la detención en Córdoba de Juan de Dios López, se consiguió encajar un eslabón de una organización que está sospechada de cometer ilícitos como robos, venta de oro en el mercado negro, la compra y venta irregular de autos de alta gama y posiblemente, tener vínculos con el narcotráfico.

Su campo de acción sería tan amplio como las importantes sumas de dinero que  habrían ganado en los últimos tiempos. Millones de pesos y dólares que le habrían permitido adquirir un escudo de impunidad. Fueron acusados (y también condenados) por cometer delitos en Salta, Córdoba, Tucumán, Santiago del Estero, Buenos Aires y Santa Fe.

1- Todo quedaría entre familias

Miguel “La Gata” Lizárraga se hizo famoso en nuestra provincia como integrante de una banda de asaltantes. En los 80, después de haberse salvado de caer bajo las balas del Comando Atila y del ex comisario Mario Oscar “Malevo” Ferreyra, se radicó en la provincia de Córdoba, donde habría seguido con su carrera criminal. Allí, según los investigadores, se especializó el arte del “escruche”. “Oficio” que, según los medios cordobeses, lo llevó a realizar trabajos en Brasil, España, Francia e Italia.

En La Docta conoció a la única mujer de su vida, que es hermana de Jorge Oscar “La Fiorella” López, otro nombre muy conocido en el hampa de esa provincia. También se transformó en el padrastro de Juan de Dios López, el último miembro de la banda detenido.

“La Gata”, que se jactó en los tribunales tucumanos de haber recibido sólo una condena condicional, no se olvidó de su provincia natal. Nunca cortó los vínculos con la tierra que lo vio nacer. Su hermano “Tuta” Lizárraga era uno de ellos. El otro, un tal “Macho Blanco”, referente del clan Los Caro, oriundos en Villa Alem. Ambos grupos están sospechados de cometer robos en la capital y el Gran San Miguel de Tucumán.

2- El principio del fin del grupo

Los integrantes de este grupo fueron acusados de cometer un millonario robo en una casa de La Ciudadela. El fiscal Diego López Ávila investigó el caso y descubrió que el auto que habrían utilizado para cometer el ilícito estaba registrado en Córdoba. Analizó otras causas que estaban bajo su órbita y descubrió el mismo factor común.

Al investigar el origen de los vehículos, se descubrió que todos habían tenido algún tipo de contacto con una concesionaria de esa provincia. Hicieron un seguimiento y lograron identificar a los integrantes de la banda de “La Gata” como los presuntos autores del robo. Lo detuvieron a él, como presunto líder del grupo. Meses después cayó su hermano Néstor “Tuta” Lizárraga y siguieron prófugos, pero no inactivos, López, Santiago Lencina y Luis Carreras. A los Lizárraga se les dictó la prisión preventiva por seis meses.

3- El joyero ató los cabos sueltos

“Lo que era una usina de rumores en un primer momento, con el tiempo fue convirtiéndose en un fuerte indicio y después en una relación probada”, explicó López Ávila en una entrevista con LA GACETA.

La detención de un fanático del turf le permitió atar los cabos al investigador. Edgardo “El Joyero” Bournonville fue detenido porque el auto que utilizaron los sospechosos del robo en La Ciudadela estaba a su nombre. Declaró que él se los había vendido a los hermanos Caro y que se lo devolvieron porque tenía una pérdida de aceite.

Así, sin querer, vinculó en el caso de Ciudadela a Walter “Kuki” y a Cristian “Bichi” Caro, que se encuentran detenidos (no pueden acceder al arresto domiciliario desde hace dos semanas porque no hay pulseras en la provincia) acusados de ser los autores del millonario robo de la joyería ubicada en Mendoza al 700, causa que es investigada por el fiscal Pedro Gallo. Además, en un allanamiento realizado en la casa de “El Joyero” se encontraron tarjetas donde aparecían compras millonarias que realizaban los mencionados en ambas causas.

4- Sorpresa en las calles cordobesas

El martes por la mañana, personal del Equipo Científico Fiscal (ECIF) viajó a Córdoba a realizar un trabajo que no tenía nada que ver con la causa que es conocida mediáticamente como la “industria del escruche”.

Mientras recorrían un barrio de la capital cordobesa, se cruzaron con Juan de Dios López, al que buscaban desde hace meses por el robo cometido en La Ciudadela. Lo siguieron hasta la casa de su madre -lugar donde fue arrestado su padrastro- y de allí continuaron persiguiéndolo.

Cuando confirmaron que se trataba de él, le avisaron a López Ávila y este se comunicó con la Jefatura de Policía cordobesa. Legalmente el personal del ECIF no puede realizar detenciones y, mucho menos, en otras provincias. Rápidamente montaron un operativo y fue detenido en una canchita de fútbol cuando ya había estacionado el Audi rojo en el que se movilizaba. Antes, sus allegados protagonizaron incidentes para tratar de evitar su arresto. “La información que recibimos es que estaba caminando como si nada en la calle. Y, al parecer, frecuentaba los lugares que habíamos informado donde lo podían encontrar”, indicó López Ávila.

El fiscal, después de que se lograra la detención de “La Gata”, pidió que se vigilara los movimientos de López.  Pero nada de eso sucedió, ya que el sospechoso fue descubierto en uno de los lugares donde habían pedido específicamente que sea vigilado. “Aquí los acusaban a los tucumanos de arreglar todo, pero al parecer, los muchachos tenían protección de los nuestros”, comentó una alta fuente policial de Córdoba. “Esto traerá cola porque nos hicieron dos detenciones en nuestras narices”, agregó.

No será la primera vez que surge una supuesta connivencia de los integrantes con las fuerzas de seguridad. López Ávila abrió una investigación al confirmar que los Caro recibían información clave de policías en actividad. Hasta se viralizó un audio en el que un efectivo les contaba detalles sobre quién había ordenado los allanamientos en su contra.

5- Lo conocieron los carpinchos

Juan de Dios López no es un desconocido. Él, su padrastro,  y Ramón “El Zurdo” Asís fueron investigados por los millonarios robos producidos en lujosas viviendas de los countries de Nordelta, donde actualmente se produce una invasión de carpinchos.  

Según la causa, los cordobeses se habrían hecho pasar por empresarios para alquilar viviendas y estudiar los movimientos de sus vecinos. Cuando veían la oportunidad, las desvalijaban. El conocido entrenador Ramón Díaz fue una de sus víctimas. De todos los mencionados en la causa, sólo Ruiz fue condenado.

Y justamente este hombre tuvo un trágico final. Hace un mes “El Zurdo” Ruiz murió al volcar la coupé en la que se trasladaba junto a un hombre que estaba acusado de narcotráfico.

Los investigadores cordobeses nunca pudieron determinar qué hacían juntos. Unos se inclinaban por que el fallecido intentaba ingresar al mundo de las drogas. Otros, que el narco lo había contratado para realizar un “trabajo” en un coqueto country de Olavarría.

Lo único seguro es que en “La Docta” generó polémica un informe publicado por “La Voz del Interior” en la que se contaba que empresarios, figuras reconocidas del hampa y del espectáculo pasaron por su velorio a darle el último adiós.

6- Un mecanismo bien aceitado

“La verdad es que tenemos pistas que nos van abriendo un camino donde no sabemos cuándo y dónde terminará”, explicó López Ávila. El fiscal cree que en esta especie de cooperativa del delito, los cordobeses de Lizárraga intercambiaban información sobre supuestos hechos que podrían cometer. A “La Docta”, viajaban los tucumanos, y a esta provincia llegaban los cordobeses. “Por orden del ministro fiscal Edmundo Jiménez vamos a seguir analizando todos los indicios que nos permitan despejar las dudas que tengamos hasta saber la verdad”, agregó el investigador. Los pesquisas sospechan que la organización podrían haber recurrido a otros grupos santiagueños, salteños y santafesinos para concretar ilícitos en esas provincias.

7- Queda por mucho investigar

El fiscal, por el momento, tiene elementos suficientes para imputar a López por el robo ocurrido en La Ciudadela. “Seguimos analizando otros hechos en los que podrían estar involucrados. Estamos confiados en el trabajo que están desarrollando los hombres del ECIF y la Policía”, señaló López Ávila.

El más complicado sería Juan López de Dios. Los pesquisas creen que estarían involucrados en los robos perpetrados en el country La Arboleda y en la galería de Mendoza al 700.


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