Desaparición de Milagros y Benicio: “Lo que enseño no sirve para descomponer un cadáver”

El padre de Rejas dijo que googlearon el tema descomposición para su cátedra.

EL TESTIGO. Roberto Fernando Rejas explicó que la búsqueda en Google era para los temas de sus materias. EL TESTIGO. Roberto Fernando Rejas explicó que la búsqueda en Google era para los temas de sus materias.
Santiago Re
Por Santiago Re 20 Agosto 2021

“Para descomponer un cadáver a nadie le va a servir lo que yo enseño. Son dos cosas distintas”, aclaró Roberto Fernando Rejas, testigo ofrecido y padre de Roberto Carlos Rejas, el principal acusado de la desaparición y muerte de Milagros Avellaneda y de su hijo Benicio. Desde el 28 de octubre de 2016, nada se sabe de la madre y el hijo.

La explicación del padre iba en respuesta a uno de los interrogantes más grandes de esta causa, y que posiblemente será tema importante a la hora de los alegatos: ¿por qué a tres días de la desaparición se buscó en Google “descomposición de cadáveres” desde un dispositivo de Rejas (h)?

El testigo de 67 años argumentó que a veces el imputado le buscaba en internet los temas pertinentes a su cátedra. “Es una cuestión que entra en una de mis materias, porque hay muchos tipos de cadáveres: putrefactos, ahogados, quemados, momificados, etcétera. Yo debo enseñarles a mis alumnos cómo identificar a cada uno de ellos. En la computadora que me secuestraron están todos los temas que enseño”, sostuvo el ex Policía Federal, que dijo enseñar en un instituto las materias de fotografía judicial, dactiloscopia e identificación humana. “Tengo muchos ex alumnos que trabajan para la Federal y para el ECIF. No conozco un método para descomponer un cuerpo, son cosas distintas”, agregó.

En ese sentido, fue consultado por la fecha en la que buscaron el tema. “Sí, puede ser que lo buscamos a principios de noviembre, después de todo es un tema que tratamos en el segundo cuatrimestre y estábamos llegando a fin de año (lectivo)”, indicó.

Rejas explicó que ese 28 de octubre vio por primera vez a Milagros y a Benicio, pero que no sabía de quiénes se trataba. “La chica me preguntó por Roberto, yo llamé a mi hijo y ellos luego salieron en su auto. Él volvió cuando yo ya dormía. El lunes siguiente vinieron a mi casa una mujer y una joven planteando que mi hijo tenía a Milagros, le ofrecí pasar a la madre y no quiso, después vino la Policía y vieron que la chica no estaba en casa. Dos loquitos en moto nos amenazaron ese día”.

La fiscala Estela Giffoniello le preguntó si sabía quién era el niño que había visto el 28 de octubre. “Me dijeron ese lunes que era mi nieto. Y yo le dije a mi familia que si era nieto mío lo iba a buscar por cielo y tierra. Ofrecimos recompensa e imprimimos carteles de búsqueda”, aseveró.

Esas son sólo algunas de las frases que dejó el testigo en su declaración de ayer ante los jueces Stella Maris Arce, Alicia Freidenberg y Eduardo Romero Lascano.

Por otro lado, llegaron a juicio imputados Alicia Estefanía Ávila y Marcelo Fabián Gómez, mientras que un cuarto sospechoso se encuentra prófugo: Johan Franco López.

Cámaras de seguridad

La madre y las hermanas de Rejas también declararon ayer como testigos. Otro testigo de gran relevancia fue Víctor Ariel Molina, efectivo del 911, que fue consultado por la mayoría de las partes.

Molina contó que en la primera semana de noviembre de 2016, Rejas, su ex compañero de la escuela de Policía, se contactó con él y le preguntó si en la zona del parque 9 de Julio y de la terminal de ómnibus había cámaras de seguridad (zona próxima a la casa de las víctimas). “Me dijo que estaba denunciado por un caso y que necesitaba pedir los videos para plantear su defensa. Le dije que sí había cámaras y que debía pedirlas mediante un informe”, explicó el efectivo, que aclaró que los videos no pueden ser alterados. Al leerse su declaración previa, se reveló que le había mencionado la ubicación de algunos de los domos. “Es una pregunta normal para una persona que va a pedir el informe de cámaras”, consideró.

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