
“El problema es que hay una sobredemanda de pulseras duales que a jueces y fiscales nos excede”, señaló el fiscal Gerardo Salas sobre el faltante de esos instrumentos.
“En ese marco, entiendo que la prioridad debiera ser para los casos de violencia de género, donde la relación conflictiva tiende a repetirse y hasta perpetuarse”, agregó.
“Entiendo que los fiscales tenemos un conocimiento más cabal de cada uno de los casos y por ende debieran ser impuestas preferentemente a solicitud del Ministerio Público Fiscal y no de oficio”, analizó.
Por último, el investigador señaló: “de ninguna manera cuestiono la labor de los jueces que en su profesionalismo tratan de velar también por la integridad de las víctimas y entiendo que su labor es absolutamente imparcial, independiente y libre de temores”.








