
Quizás lo primero que se nos viene a la mente cuando escuchamos las palabras materiales peligrosos sea la famosa serie Chernobyl, film que hace un racconto del peor accidente nuclear de la historia. Personas con máscaras, trajes especiales, miedo y devastación definieron cada escena. Aunque no hace falta ir hasta Pripyat para tomar contacto con estos materiales. Por el contrario, están mucho más cerca de lo que imaginamos.
Ferreterías, supermercados, fábricas, transporte: todos estos sitios pueden albergarlos para poner en marcha distintos procesos. Incluso, en el ámbito doméstico cuando por ignorancia mezclamos distintos productos de limpieza para sanitarios o cocinas podemos quedar expuestos. Debemos entenderlo: manipularlos implica un riesgo, que se acrecienta para quienes entran en contacto diario con ellos. Ese es el caso de los bomberos, que deben asistir en distintas emergencias para evitar una contingencia mayor.
Con motivo del 13° aniversario de la filial Yerba Buena de los Bomberos Voluntarios, la organización ofreció una capacitación exhaustiva en esta materia a sus miembros e invitó a integrantes de la Policía Federal y provincial. Las actividades se desarrollaron durante el fin de semana en el predio del Aeroclub e incluyeron clases teóricas y prácticas a través de distintos simulacros.
“Después de tanto trabajo y servicio a la comunidad, queríamos agradecerles de alguna forma a nuestros voluntarios. Como hacía tiempo que nos debíamos esta capacitación, nos pareció que esta celebración era el momento oportuno para brindársela”, explica Hernán Salazar, presidente y miembro fundador de la institución.
Qué son
¿De qué hablamos cuando nos referimos a este tipo de materiales? Carlos Gambea, especialista en manejo de materiales peligrosos, explica que se trata de un concepto que engloba tres grandes grupos: los riesgos químicos, biológicos y radiológicos.
“Son todos aquellos elementos que ingresan a nuestro cuerpo y pueden provocar lesiones o muerte. De la misma forma puede afectar el medio ambiente”, señala el comandante de Bomberos retirado.
“Podemos hallarlos desde una empresa química grande hasta en el cuartito del fondo de la casa, en un bajo mesada. Hoy, con el auge de los artículos para la limpieza, hay que tener en cuenta que aquellos ‘que más limpian, son los más fuertes, dado que normalmente son derivados de productos clorados”, subraya y advierte que en el caso de incidentes domésticos, las distintas mezclas químicas que se suelen hacer en los hogares ocasionan gases tóxicos que, en algunos casos, si se tiene enfermedades preexistentes, puede llegar a producir la muerte.
“Una ingesta involuntaria o una mala maniobra que se realiza, al juntar detergente con lavandina, por ejemplo, puede dar como resultado intoxicaciones u otros problemas”, agrega.
Riesgos
El ámbito de acción de los rescatistas es muy amplio: intervención en incendios, asistencia en siniestros vehiculares y de altura, socorro a animales, entre otros. En todas estas intervenciones los bomberos son vulnerables a manipular componentes peligrosos.
“Puede ocurrir que se solicite la presencia de los bomberos en un incendio donde intervengan este tipo de materiales, lo que hace que todo el panorama sea más crítico porque el fuego puede alcanzarlos y producir u desastre”, explica Gamea. Recuerda que el último incidente con material biológico de gran envergadura en el que asistieron fue uno que tuvo que ver con un escape de oxígeno líquido que provenía de un sanatorio de la capital.
Precauciones
Para asistir en estos casos se requiere de formación en el área y el empleo de protocolos adecuados. “Les damos herramientas a los voluntarios para que reconozcan la presencia de estos materiales y definan su tratamiento. Hablamos de casos que pueden involucrar ácidos, explosivos, tóxicos o inflamables”, describe.
Además, es fundamental el uso de equipos especiales, pero a pesar de su esencialidad e imperativa necesidad en el trabajo de campo, estos elementos no son de fácil acceso en la provincia. “No hay gran cantidad en Tucumán, no están disponibles de forma inmediata y requieren del concurso de distintos cuarteles para que los aporten al que lo está requiriendo”, indica el experto y distingue: “A diferencia de un incendio o accidente vehicular, el tiempo de respuesta puede ser muy extenso y por consecuencia se dilata también la resolución del problema”.
Por su parte, Andrés Cuenya, oficial ayudante y voluntario hace nueve años, cuenta: “Para nosotros es muy importante capacitarnos y nunca terminás de aprender, así que esto sirve mucho”. Y concluye: “Estoy muy orgulloso de todo el equipo, siento honor de ser parte de una institución tan importante”. (Producción periodística: Guadalupe Pereyra).







