El color a través del tiempo
07 Agosto 2021

Manuel Galindo (década del 70)

Me retiré en 1978, contra Salta. Le expliqué al entrenador “Piquillo” Guzmán que ya no me daba el cuero. Y cuando le dije que me llevaba la camiseta, me dijo que no podía, porque había un solo juego. Le dije: ‘llevo 10 años en el seleccionado, creo que una camiseta valgo. Así que si querés suspendeme nomás, total ya no juego más’. Y me la llevé. Durante muchos años la perdí de vista, pero ahora que estoy reordenando mi casa la volví a encontrar.

Pedro Merlo (década del 80)

Tengo enmarcada la naranja con la que ganamos el primer título argentino, en el 85. Tiene su historia especial, porque es la que le quise cambiar a Hugo Porta en esa final contra Buenos Aires, pero él estaba enojado y no me la quiso recibir, aunque me dio la suya. Por eso tengo las dos. Ponerse la naranja era el sueño de todo el que comenzaba a jugar al rugby. Llegar al seleccionado mayor y haber sido campeón con Tucumán fue lo máximo.

Ricardo Le Fort (década del 90)

Pensar que en una época no podíamos tener publicidad en la camiseta, y mirá esta de la década de 2000, parece uno de esos buzos antiflama que se usan en automovilismo de la cantidad de publicidades que tiene, jaja. Pero hablando en serio, fue un gran honor haber jugado en la Naranja durante esa época tan linda, en la que compartí con tantos grandes compañeros y enfrentamos a tantos grandes rivales de todo el mundo.

Aníbal Terán (década del 2000)

Regalé muchas camisetas, pero me guardé esta, de cuando fuimos campeones en 2010. Ese fue mi último año con el seleccionado. Después de ser campeón con Tucumán, ya no necesitaba nada más. Me emociona mucho formar parte de los 50 años de historia de esta camiseta. Me tocó vivir una época inolvidable, que me dejó muchos amigos con los que hasta hoy sigo en contacto. Es un gran honor participar de esta celebración.

Diego Vidal (década del 2010)

Solo guardo dos camisetas de mi vida rugbística: la última que usé de Cardenales y la que me regalaron en mi último partido con el seleccionado. Pero como ese día usamos la alternativa, que era azul, le pedí prestada esta naranja a Gabriel Ascárate para la foto. Me tocó formar parte de grupos con una gran calidad humana. Ojalá en algún momento se pueda recuperar eso tan lindo que tenía juntarse con rivales de otros clubes por un mismo objetivo.

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