
Sin ser especialista en la materia creo que la remodelación de plaza Independencia constituye una verdadera ofensa hacia los tucumanos al haber transgredido los límites en lo que hace al buen gusto, al diseño y a los materiales usados para esa remodelación. Es increíble que teniendo una Facultad de Artes, otra de Arquitectura, otra de Ingeniería y especialistas en diseño urbanístico se haya llegado a tener el principal paseo de nuestra comuna convertido, por ignorancia o impericia, en un modelo de lo que no tuvo que hacerse. Vaya como ejemplos los siguientes aspectos; a) reemplazo de los pisos originales por otros de laja de regular buen gusto que justamente se caracterizan por conservar el calor en los días cálidos. b) asientos numerosos localizados en lugares en que no habrá sombra de árboles para proteger a los que los utilicen en los días de sol. c) otro despropósito fue quitar los faroles que enriquecían la visual y hacían a la tradición de nuestra provincia y reemplazar las mismas por postes de luminarias fríos y de color negro más adecuados para un cementerio parque que en una plaza que debe emanar belleza ,alegando tener mejor iluminación habiendo podido solucionar esto con otras de mejor gusto y belleza. d) haber disminuido significativamente los espacios verdes que siempre caracterizaron a nuestras plazas; siendo desplazadas por mayor superficie de lajas logrando un aspecto frío y sin vida. e) disminución significativa de canteros florales que sin duda son exponente de belleza en todas las plazas- En resumen si lo que se buscaba era tener un exponente de buen gusto, diseño agradable para la vista y el confort, esto por el contrario estuvo muy lejos de ser logrado ya sea por impericia, falta de antecedentes en obras similares y por falta de consulta a los entes que hubieran podido colaborar para que este exponente de mal gusto se haya concretado.
Francisco Hugo Palazzo







