
“El fin no puede ser el proceso electoral. Tomo esto con expectativa pensando en que sea el inicio del trabajo de la mesa provincial para ofrecerle a los tucumanos una alternativa de gobierno, de transformación y con convocatorias para otros sectores sociales”, dijo José Cano ayer. Remarcó que Juntos por el Cambio encara un proceso político “en un contexto complejo y de angustia”.
“Mucha gente perdió el trabajo, se cerraron los negocios. Tucumán tiene los índices más altos de desocupación de toda la región, a partir de que triplicamos los desocupados desde 2015 hasta la fecha, además los gravísimos índices de inseguridad que nos preocupa e interpela a todos. Mientras, el Gobierno está enfrascado en una interna que no tiene que ver con los problemas de los tucumanos”, enfatizó.
En esa línea, el dirigente radical remarcó que “la responsabilidad del espacio es entender que hay que dejar de lado lo individual y empezar a construir en lo colectivo”. “Tenemos que aportar al Congreso, hombres y mujeres que sean fieles al voto popular y que eviten que el oficialismo siga sancionando normas, sobre todo en la Cámara de Diputados, como la de superpoderes, la modificación del Ministerio Público Fiscal (MPF) o seguir avanzando sobre la poca independencia que ya tiene el Poder Judicial (PJ)”, añadió. Sobre la relación con los intendentes Mariano Campero (Yerba Buena) y Roberto Sánchez (Concepción), aclaró que “viene dialogando”







