Piden perpetua a acusados de matar a un sospechoso de robo - LA GACETA Tucumán

Piden perpetua a acusados de matar a un sospechoso de robo

La víctima, que habría robado una motocicleta, fue perseguida y golpeada, recibió un disparo en la espalda y otro en la rodilla y finalmente fue atada a una moto y arrastrada 50 metros.

25 Jun 2021 Por Gustavo Rodríguez
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LOS ACUSADOS. Los hermanos Ernesto Antonio y Jonathan Andrada aparecen junto a su defensor Javier Lobo Aragón en la audiencia.

Los testimonios de dos niñas fueron claves en un juicio. Las pequeñas, con tono calmo, pero firme, contaron cómo dos jóvenes habían perseguido, golpeado, disparado y arrastrado con vida al supuesto autor del robo de una moto. “No sólo es un hecho gravísimo, sino que hay dos niñas que quedarán marcadas para siempre por un acto de brutalidad extrema”, explicó el fiscal Ignacio López Bustos al pedir que los hermanos acusados sean condenados a prisión perpetua.

El sangriento hecho ocurrió el viernes 11 de septiembre de 2020. A las 5.50, Ernesto Antonio “Nico” Andrada (27 años) se dirigía en moto a la empresa de transporte donde trabaja. Al llegar a Malabia y Vicente Gallo fue interceptado por dos jóvenes que circulaban a pie. Los delincuentes lo amenazaron con un arma de fuego y le quitaron el rodado.

Según consta en la investigación, a las 9 de ese mismo día, Andrada se presentó en la seccional 8ª para denunciar el hecho. Además les habría dicho a los uniformados que él se encargaría de ubicar la motocicleta porque sabía quién había sido el autor material del hecho.

La locura se desencadenaría 12 horas después.

Cerca de las 21, por el barrio San Miguel, “Nico” y su hermano Jonathan “Jhony” Andrada (25), observaron al joven que -según ellos- se había apoderado de la moto y lo atraparon. A los pocos minutos, alertada por los vecinos, llegó la Policía y encontró el cuerpo sin vida de un joven que luego fue identificado como Gonzalo Rafael Risso (20). Tenía dos disparos, uno en la espalda y otro en la rodilla.

Los hechos

Con el correr de las horas la fiscalía de Homicidios I, que aún era conducida por Adriana Giannoni (ya jubilada) elaboró la hipótesis del caso. Por la complejidad y gravedad del hecho, decidieron dividirlo en cinco pasos para que fuera más entendible.

1- Los hermanos Andrada descubrieron a Risso caminando por el barrio y decidieron ir tras sus pasos. Corrieron varios metros hasta que lograron voltearlo.

2- Una vez que estaba en el piso, lo ataron y le propinaron todo tipo de golpes cuando estaba totalmente indefenso.

3- Luego, cuando estaba prácticamente inconsciente, efectuaron varios disparos, de los cuales uno impactó en la rodilla y otro en la espalda.

4- Los sospechosos, según la teoría de la fiscalía, ataron a Risso, se subieron a una moto y lo arrastraron por lo menos 50 metros por la calle.

El juicio

Durante la audiencia, el fiscal López Bustos terminó de reconstruir la historia. Ahí explicó que la víctima no había fallecido como consecuencia de los disparos, sino por las decenas de golpes que había recibido. Y en la ropa secuestrada de “Jhony” se encontraron manchas de sangre de Risso en los borcegos, en la camisa y en la gorra. “Fue una prueba categórica de la golpiza que le propinaron a la víctima”, comentó.

En el debate los jueces Federico Moeykens, Eduardo González y Judith Solórzano escucharon a varios testigos que le dieron fuerza a la hipótesis de la fiscalía. Al igual que las niñas, varios testigos indicaron que mientras golpeaban al joven, “Jhony”, por pedido de su hermano, fue hasta su casa a buscar un arma. Luego se la entregó y “Nico” efectuó los disparos. “El chico pedía por favor que lo soltaran. Apenas si podía hablar y lo mismo lo balearon”, indicó una mujer en la audiencia.

La tragedia que se vivió en el barrio San Miguel tuvo otra espeluznante escena. Los hermanos intentaron llevar a Risso hacia otro lugar. “Lo cargaron como dos veces y las dos veces se les cayó. Entonces, ahí uno de ellos lo tomó de las manos y así lo llevaron arrastrando hacia otro lugar. Allí lo dejaron y se fueron”, declaró otra mujer.

El fiscal López Bustos solicitó al tribunal que los hermanos sean condenados a prisión perpetua. “Estamos ante un caso grave. Aquí no hubo ningún tipo de justicia, sino un homicidio agravado por ensañamiento. Si bien es cierto que no tienen antecedentes, no se puede creer cómo reaccionaron. Esto no puede quedar así, se merecen un castigo ejemplificador para que hechos de estas características no se vuelvan a repetir en la provincia”, indicó el representante del Ministerio Público Fiscal.

Argumenta la defensa

“Es una pena excesiva porque hasta aquí no se demostró quién fue el autor de la muerte del joven”, argumentó Javier Lobo Aragón, defensor de los acusados. “Ellos no tienen nada que ver con esto. Una turba lo atacó y una de esas personas fue la que disparó”, agregó el profesional.

Lobo Aragón relató que “Nico” fue el único que le pegó, pero no hubo más que eso. “A él le robaron la moto con la que se iba a trabajar. Hasta le dispararon para quedarse con el rodado. Horas después lo encontró comprando droga en la esquina de la casa y empezó a gritar que ese joven era el que le había robado la moto y ahí comenzó todo”, agregó.

“Me parece que el pedido de la fiscalía es desproporcionado, no solo porque no tiene pruebas para demostrar quién fue el autor de los disparos, sino porque podría recibir esa pena una persona que apenas pudo salvar su vida en un robo. Es uno de los tantos tucumanos que reaccionan mal por culpa de la inseguridad”, concluyó.

El martes 29, después de escuchar las últimas palabras de los imputados, el tribunal dará a conocer la sentencia.

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