Los secretos del robo de la galería - LA GACETA Tucumán

Los secretos del robo de la galería

Los delincuentes, que se llevaron un botín millonario, demostraron tener conocimiento del lugar y habrían contado con complicidad para actuar

16 Jun 2021 Por Gustavo Rodríguez

El de la galería Mendoza no puede ser considerado como el robo del siglo de la provincia, pero al menos si sería el de la década, sin lugar a dudas. Y llevará este calificativo por varias razones: el botín que se llevaron los delincuentes, la manera en la que actuaron, la estrategia que desplegaron para apoderarse de joyas y dinero, una supuesta complicidad de al menos la persona que estaba en el lugar realizando tareas de vigilancia y también una casi increíble demora en la investigación. Esos son algunos de los ingredientes que surgieron hasta el momento.

Se trata de una causa cargada de interrogantes que el fiscal Pedro Gallo está tratando de responder. Por lo pronto, ya hay varios indicios con los que puede ir armando un rompecabezas al que todavía le faltan varias piezas.

1- ¿Cómo ingresaron los delincuentes a la galería?

- Las primeras investigaciones sostienen que habrían subido por los techos desde calle Junín. De allí ingresaron al paseo por un ventiluz cuyas rejas fueron violentadas y que daba al interior de un local comercial. Era el único que tenía este elemento.

2- ¿Los ladrones realizaron una investigación previa?

- Sin lugar a dudas. Los delincuentes no sólo ingresaron por un lugar clave, sino que se movilizaron por la galería como si fueran arrendatarios. Lo primero que hicieron fue pintar las cámaras de seguridad que podrían haberlos delatado con pintura en aerosol negra. Con un artículo que cuesta hasta $300 como máximo, destruyeron un sistema informático que vale miles de pesos.

3- ¿Se saben cuántos fueron los ladrones?

- En un principio, por las imágenes que se pudieron recuperar, se estima que a la galería ingresaron entre cuatro y cinco personas. Sin embargo, los investigadores sospechan que podrían haber participado al menos otros dos o tres como “campanas” e idéntico número de choferes de los vehículos en los que podrían haberse escapado. En total, se cree, la banda podría haber estado formada por más de 10 personas.

4- ¿Cuántos fueron los locales afectados?

- Hasta ahora se informó que ingresaron a cuatro locales. Dos joyerías, una financiera y la oficina de la administración de la galería.

5- ¿Se sabe el botín de lo sustraído?

- Todavía no se pudo cuantificar. Se sabe que llevaron una gran cantidad de pesos y de dólares. También sustrajeron joyas de oro, por lo que es imposible por el momento determinar el valor de lo robado. Algunas versiones indican que fueron más de $50 millones, pero hasta el momento no hay nada confirmado, ya que las víctimas no hicieron aún la valuación.

6- ¿Se determinó cuánto tiempo tardaron los ladrones en cometer el ilícito?

- En principio, desde pasada la medianoche hasta la cuatro de la mañana. Durante ese tiempo, los delincuentes rompieron cerraduras, puertas de vidrios, forzaron escritorios y amolaron cajas de seguridad para poder abrirlas y sacar lo que había en su interior.

7- ¿Utilizaron herramientas especiales?

- No, las mismas que puede adquirir una persona en cualquier ferretería del mercado. Los delincuentes las dejaron abandonadas en el lugar, pero se preocuparon en limpiarlas muy bien para que no quedaran sus huellas con las que los podrían identificar.

8- ¿Entonces se tendría que haber escuchado ruido?

- Ese es un dato muy importante para los pesquisas. El robo debería haberles llamado a la atención a la persona encargada de la custodia, a los efectivos de Guardia Urbana de la cuadra y a los transeúntes que podrían haber circulado por la zona. Pero nadie vio ni escuchó nada extraño. El herrero Fernando B., al analizar la imagen que le envió LA GACETA, dijo que se trata de una amoladora de 180 milímetros que tiene un valor en el mercado de unos $20.000 aproximadamente y discos para cortar hierros que se consiguen a $180. “Es imposible que nadie haya escuchado nada porque el sonido que emite es infernal y al trabajo lo hicieron en un local donde retumba mucho más”, explicó el profesional.

9- ¿Tenía vigilancia privada la galería?

- Sí y ese es uno de los datos que más polémica generó en las últimas horas. Una mujer era la que estaba a cargo de custodiar los locales en la madrugada del robo. La guardia dijo que no escuchó ningún ruido extraño porque se había dormido profundamente. Los pesquisas esperan que el fiscal Gallo defina su situación procesal para actuar.

10- ¿Para quién trabajaba la mujer?

- En un primer momento había trascendido que un comisario en actividad era el responsable del servicio que podría formar parte de la repartición policial que inició la investigación. Sin embargo, un vocero de la galería se encargó de desmentir esa información. “Son personas que fueron contratadas por él directamente. No hay ningún policía en el medio”, dijo una vocera del paseo. Sin embargo, las víctimas del robo señalaron que pedirán que se investigue quiénes eran las personas y cómo se las había contratado.

11- ¿Y qué sucedió con los policías de Guardia Urbana?

- Hubo un hecho que dejó en claro la audacia de los delincuentes. Pasadas las 4, un hombre de unos 60 años, apareció por la peatonal Mendoza al 700 gritando que le habían robado. El personal que se encontraba en la cuadra, por las indicaciones que le había dado la supuesta víctima, salieron corriendo hacia el norte. Cuando regresaron, esa persona, que estaba vestida con ropa de grafa de color azul, había desaparecido. Los uniformados, apurados por atrapar al delincuente, no le pidieron los datos al denunciante. Los investigadores creen que, en realidad, montaron toda una escena para huir del lugar sin que nadie lo notara.

12- ¿Qué pasó al comienzo de la investigación?

- Los primeros en intervenir fueron los de la seccional 1ª al mando del comisario Alfredo Díaz. Por pedido del titular Jorge Dib, en el lugar se hicieron presente los pesquisas de Robos y Hurtos, pero los responsables de la división de Inteligencia dijeron que ellos se harían cargo de la investigación. Por la noche, la fiscalía, que negó que un primer momento se haya dado esa orden, les pidió a los hombres de la ex Brigada y de la 1ª que intervinieran en el asunto.

13- ¿Esa confusión generó algún tipo de problemas?

- Sí. La más grave es que pasadas las 22, es decir 16 horas después de haberse producido el hecho, se secuestró el supuesto celular de la guardia. Además, se produjo una situación insólita. Personal de la seccional 1ª se presentó en el domicilio de la mujer para pedirle que ampliara su declaración como testigo, pero en ese momento llegaron también hombres del D2 y se la llevaron para que hiciera exactamente lo mismo.

14- ¿Hay alguna pista sobre quiénes podrían ser los autores del hecho?

- Hasta el momento dos. Una apunta directamente al barrio Victoria. Allí vive la mujer que estaba realizando tareas de vigilancia y sería vecina de uno de los miembros del clan Caro. La Policía puso la atención en sus miembros y hasta habían planeado pedir medidas en contra de los integrantes. Ayer a la madrugada, en Simoca, personal de la Digedrop, en un control rutinario, demoró a dos de los hermanos Caro y a otras dos personas que viajaban con ellos rumbo a Buenos Aires. Lo único que se les encontró fueron cuatro gramos de marihuana. Los sospechosos no continuaron con el viaje, sino que regresaron a sus casas.

15- ¿Y cuál es el otro indicio?

- Los pesquisas encontraron un sello en el ataque: las cajas fuertes fueron abiertas haciéndoles un triángulo. Ese no es un dato menor. Muchos señalan que ese sería la característica de la labor que realiza un especialista en la materia conocido como “Siete Estrellas”. Se trata de un delincuente conocido a nivel nacional que habría sido socio de “Caimán” Fernández, un ladrón que se hizo famoso en todo el país por haber cometido millonarios robos ingresando a propiedades a través de boquetes. El “boquetero” Fernández fue asesinado años atrás en el penal de San Juan.

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