PREVENCIÓN. La medida adoptada por el Gobierno peruano busca evitar el ingreso de nuevas variantes de coronavirus. Foto de Reuters.

El escenario es complejo y demasiado crítico. Perú tiene una tasa de ocupación de camas de terapia intensiva del 100% por el coronavirus y una campaña de vacunación lenta, que apenas ha alcanzado al 4% de la población.
"La reciente constatación de que Perú cuenta con la mayor tasa de mortalidad de covid-19 en todo el mundo representa un marcado contraste con respecto a la gran brecha que existe en el país en lo que se refiere al acceso a las vacunas, un acceso que está siendo extremadamente limitado hasta el momento", lamentó Médicos Sin Fronteras (MSF) en un comunicado.
En estado grave
A pesar de que el número de infecciones diarias ha disminuido en las últimas semanas, se mantiene una "enorme" saturación de las unidades de terapia intensiva. "Casi no hay camas disponibles en las unidades de cuidados intensivos y, a menudo, están ocupadas durante largos períodos por pacientes covid-19 que están en estado grave. Estos dos elementos se están combinando para crear un enorme cuello de botella", expresó el coordinador de emergencias de MSF en Perú, Francesco Segoni.
Además remarcó que los suministros de oxígeno son "insuficientes" y expresó que una de las mayores preocupaciones es que la tasa de vacunación "sigue siendo muy baja", dejando a la población "expuesta" y al sistema de salud "soportando una gran presión".







