¿OLVIDADOS? La filósofa remarcó la necesidad de repensar la mirada sobre la vejez LA GACETA / FOTO DE JOSÉ NUNO

La filósofa Susana Maidana fue invitada a armar la tapa de LA GACETA en “Paren las rotativas”, uno de los segmentos de “Panorama Tucumano”.
Maidana editó una portada según su criterio a la edición de hoy y tuvo una charla con los periodistas Indalecio Sánchez, Gabriela Baigorrí y Matías Auad, en la que hizo hincapié en los comportamientos adoptados por la sociedad durante la pandemia .
La profesora emérita de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) eligió cuatro títulos en la redacción del diario. “Envejecer, un tema olvidado por la sociedad” y “Solidaridad versus individualismo en pandemia”, fueron los que se destacaron. También incluyó en la tapa ficticia del diario dos títulos más: “Virtualidad: se debe abandonar el pensamiento binario” y “Reivindicar la política”.
- ¿Nos estamos olvidando de la vejez?
- Esta es una sociedad, caracterizada por Bauman, como esa modernidad liquida donde todo lo que en otro tiempo de la modernidad sólida era una norma con más universalidad. Acá es como que perdió sustancialidad y en un mundo caracterizado por el modelo adolescente. La vejez es algo sobre lo que se siente rechazo, muchas veces se la invisibiliza y es un tema interesante para replantear en estos momentos. Siempre fue cambiando ese concepto hacia la vejez. Hubo momentos donde era la voz que debía escucharse, la más importante y hoy se perdió ese interés.
- ¿Por qué se los olvida?
- Se olvida porque se invisibiliza. Esta es una sociedad básicamente machista, así como hay una concepción de la mujer, del niño, también hay una concepción de viejo en un mundo caracterizado por el consumismo, la aceleración informática y demás.
- ¿Por qué se genera esta rivalidad en la pandemia?
- Para la Filosofía la pandemia es una situación límite. Una situación límite es aquella que te saca de la comodidad de la normalidad y te pone ante situaciones inesperadas: una muerte, una enfermedad terminal, una pandemia. La filosofía dice que hay tres actitudes cuando hay una situación límite. Una es la negación y creer que esto no ocurrió; la segunda actitud es el terror y la tercera es la que nos ayuda a pensar diferente; es la pregunta por el sentido de la vida.
La pandemia puso sobre la mesa de discusión la contingencia, la finitud, la limitación que tenemos los seres humanos que sabemos que vamos a morir.
- ¿A qué se refiere con pensamiento binario?
- Hoy se discute mucho sobre presencialidad y virtualidad, y me parece que esa discusión resulta bizantina. Un año y medio atrás, la mayor parte de los pedagogos hablaban de la importancia de las tecnologías educativas, de la virtualidad. De pronto, en un giro la virtualidad está en el lugar del mal.
- ¿Quizás porque se comprobó que no llega a todos?
- La presencialidad, indudablemente, tiene muchos más beneficios, sobre todo en un mundo con tantas desigualdades. La presencialidad también implica el contacto con la experiencia porque educar no es solamente meter conocimiento en la cabeza de alguien, educar es otra cosa. Este binarismo del que hablo es algo que atravesó la educación históricamente desde sus orígenes. Yo siempre pregunto cuál es el rol de la educación y sostengo que su rol es la emancipación, la emancipación mental que es una cadena muy difícil de romper.
- ¿Hay que reivindicar la política en la provincia?
- El título está puesto para aquellos que atacan la política y hacen alardes de un discurso apolítico. Aristóteles nació en el 384 a. C. y sostuvo que los seres humanos somos animales políticos porque poseemos lenguaje, el lenguaje teje lazos sociales y la política se vincula con el bien común.







