Superclásico: en los penales estuvo la diferencia - LA GACETA Tucumán

Superclásico: en los penales estuvo la diferencia

Boca debió ganar en los 90’, pero el debutante arquero de River, Alan Díaz, estuvo inspirado. Después, en la definición, Agustín Rossi fue clave al contener dos remates.

17 May 2021
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VELOCIDAD. Boca apostó por los desbordes de Cristian Pavón. En la foto, deja en el camino a Casco y a Pérez. De todas maneras el cordobés no tuvo un gran partido.

Cuando Facundo Tello (tuvo una incidencia importante en el resultado) pitó el final del partido, terminó una especie de calvario para el “Millonario”, que había comenzado el sábado al mediodía.

En la cancha se dio lo lógico: a River le costó meterse en el partido. Cuando miró el reloj a los 10 minutos, ya perdía 1-0.

Contra todos los pronósticos, no hubo responsabilidad de Leonardo Alan Díaz en el gol del “Xeneize”, pero sí, y mucha, de Tello que no cobró una clara infracción de Carlos Tévez sobre Jonatan Maidana.

No había un plan “B” para Marcelo Gallardo, la apuesta siempre fue aguantar el resultado. En estas condiciones, la definición por penales era una tentación. Pero si algo le faltaba a River, era perder a uno de sus referentes. Sobre el final del primer tiempo, Enzo Pérez sintió una molestia y no salió a jugar el complemento. Más dolores de cabeza para el “Muñeco”.

En Boca la situación fue muy distinta. El equipo de Miguel Ángel Russo, durante los 90 minutos, tuvo el semblante de la personalidad del “DT”, fue cauteloso y trató de manejar los tiempos del partido con inteligencia. Se sintió ganador y eso lo llevó a perdonar a su rival cuando no debía hacerlo. Y River, con todos los problemas a cuestas, sigue siendo River, la pesadilla del “Xeneize”.

Fabrizio Angileri, que había descuidado a Cristian Medina en el gol de Boca, puso un centro preciso para que Julián Álvarez marque el empate, que a esa altura tenía sabor a hazaña. A partir de ese momento se vio lo mejor de la tarde, con River tratando de manejar la pelota y Boca decidido a contragolpear. “Leo” Díaz, se convirtió en la figura de los 90 minutos luego de ahogarle el grito de gol a Tévez en tres oportunidades. Y, a pesar de atajar el penal de Edwin Cardona, no le alcanzó para guiar a River a las semifinales. Del otro lado, también hubo arquero, Agustín Rossi que se había mostrado dubitativo en algunas pelotas durante el partido, se lució conteniendo los penales de Angileri y de Leonardo Ponzio. Fue el héroe de la noche.

El de ayer fue el tercer empate consecutivo entre River y Boca de este año. Todos los partidos se jugaron en La Bombonera y tuvieron sabor a victoria para el “Xeneize”, que con la llegada de Russo parece empezar a emparejar una balanza que venía inclinada a favor de River. “Tenemos el mejor equipo del país, es el tercer clásico que jugamos en el año y nos está costando definir el partido. Pero ganamos dos campeonatos”, fueron las palabras de Juan Román Riquelme, vicepresidente de Boca.

Ganó el que “tenía” que ganar. Boca lo mereció durante todo el partido, pero no se animó a liquidarlo. Los fantasmas de las eliminaciones frente al clásico rival sobrevolaron La Bombonera, tal es así que cuando Julio Buffarini convirtió el último penal, pasaron varios segundos hasta que se vio un tímido festejo.

Boca tenía la presión y resolvió un cruce que tuvo todos los condimentos. Tal vez poco se hable de los futbolístico. Durante la semana se rescatará la actuación del debutante Díaz y no mucho más. Porque pesar de la situación sanitaria, la pelota debe seguir rodando y en el futuro inmediato, River debe enfrentar a Independiente de Santa Fe (miércoles, desde las 21.30). Lo inusual está en que no tiene arqueros disponible para enfrentar a los colombianos, debido a que Díaz no fue inscripto a la lista de buena fe.

Boca tampoco tendrá una semana tranquila. El duelo frente a Barcelona de Ecuador (jueves, desde las 21) es de vital importancia para el equipo de Russo, que debe ganar para posicionarse de buena manera de cara a los octavos de final. Yl fin de semana jugará un nuevo clásico, esta vez será frente a Racing (jugará el martes, desde las 21.30 con San Pablo), por las semifinales de la Copa de la Liga Profesional. No hay descanso.

“El hincha de River se acostumbró a que el equipo lo represente en las victorias y también en las derrotas. Esto para nosotros no fue una derrota”, dijo Marcelo Gallardo, que tras la eliminación, empezará a armar su rompecabezas para el partido de Libertadores. Boca, por su parte, ya está listo para ir por su tercer campeonato consecutivo de la mano de Russo. (Producción periodística: Daniel Coronel)

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